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MANUAL DEL CONDUCTOR 2014 Final - Municipio de La …

1 MANUAL DEL CONDUCTOR1 INTRODUCCI N Cada a o, miles de personas pierden la vida o sufren traumatismos en nuestros caminos y rutas. Miles de familias y comunidades quedan destrozadas. Cualquier esfuerzo realizado para promover la seguridad vial puede resultar insignificante al lado de ese sufrimiento humano creciente. En los ltimos a os la sociedad argentina ha comenzado a interesarse por el tr nsito y la seguridad vial, en parte producto de la creciente difusi n en los medios de comunicaci n y por otro lado a ra z de las alarmantes cifras de v ctimas fatales en hechos de tr nsito. Resulta com n tomar conocimiento de siniestros de tr nsito a trav s de un familiar, de un amigo o de un vecino que ha participado en l. Este mayor conocimiento por parte de la ciudadan a se tradujo en un fuerte reclamo a las autoridades de gobierno, las que han o do estas voces y en consecuencia de ello suscribieron en 2007, el Convenio Federal sobre Acciones en Materia de Tr nsito y Seguridad Vial y en 2008 sancionaron la Ley que cre a la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Ley a la que las provincias y la ciudad Aut noma de Buenos Aires han de adherir a fin de aplicar pol ticas en materia de tr nsito y seguridad vial en forma coordinada con el gobierno nacional.

Versión resumida delManual del Conductor” publicada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y la Universidad de Morón, DIEBO, 2008. Versión resumida del ¨Manual del Conductor para el curso de Seguridad Vial¨ publicada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial. 2 capacitación y la educación vial carecerían de sentido. En ...

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1 1 MANUAL DEL CONDUCTOR1 INTRODUCCI N Cada a o, miles de personas pierden la vida o sufren traumatismos en nuestros caminos y rutas. Miles de familias y comunidades quedan destrozadas. Cualquier esfuerzo realizado para promover la seguridad vial puede resultar insignificante al lado de ese sufrimiento humano creciente. En los ltimos a os la sociedad argentina ha comenzado a interesarse por el tr nsito y la seguridad vial, en parte producto de la creciente difusi n en los medios de comunicaci n y por otro lado a ra z de las alarmantes cifras de v ctimas fatales en hechos de tr nsito. Resulta com n tomar conocimiento de siniestros de tr nsito a trav s de un familiar, de un amigo o de un vecino que ha participado en l. Este mayor conocimiento por parte de la ciudadan a se tradujo en un fuerte reclamo a las autoridades de gobierno, las que han o do estas voces y en consecuencia de ello suscribieron en 2007, el Convenio Federal sobre Acciones en Materia de Tr nsito y Seguridad Vial y en 2008 sancionaron la Ley que cre a la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Ley a la que las provincias y la ciudad Aut noma de Buenos Aires han de adherir a fin de aplicar pol ticas en materia de tr nsito y seguridad vial en forma coordinada con el gobierno nacional.

2 Pero como se expreso anteriormente cualquier esfuerzo puede resultar insignificante si no advertimos que el cuidado de la vida asociada a la seguridad vial, es un punto de encuentro de diversos actores; uno de ellos es el Estado, y del otro lado se encuentran los ciudadanos. As hay tareas, acciones y gestiones que le corresponden exclusivamente al Estado; como el mejoramiento de las rutas y caminos, la se alizaci n, los controles, las sanciones por infracciones a las normas de tr nsito. Por otro lado hay otras tareas que le competen a los ciudadanos, y sobre las que hay que trabajar, ya que el pensamiento generalizado es que los accidentes de tr nsito ocurren como una fatalidad producto de circunstancias inevitables. En este aspecto, si aval ramos esta premisa, el aspecto social, o cultural de las conductas sociales no ser a un factor de cambio para incrementar la seguridad en el tr nsito, y por tanto la 1 Versi n resumida del MANUAL del CONDUCTOR publicada por el Gobierno de la provincia de buenos Aires y la Universidad de Mor n, DIEBO, 2008.

3 Versi n resumida del MANUAL del CONDUCTOR para el curso de Seguridad Vial publicada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial 2 capacitaci n y la educaci n vial carecer an de sentido. En este MANUAL , queremos dar las herramientas y los conocimientos para que cada peat n, CONDUCTOR , pasajero, usuario de la v a p blica en general, comprenda que las muertes y los traumatismos causados por los hechos de tr nsito se pueden prevenir y predecir en gran medida; que muchos de estos lamentables hechos son errores corrientes de conducci n y que el comportamiento com n de los peatones y conductores no deber an ocasionar traumatismos graves ni defunciones. Por ello, debemos trabajar en el sentido de interpretar al tr nsito como parte de la cultura de la convivencia responsable y respetuosa y favorecer el desarrollo de ciudadanos capaces de optimizar la calidad de vida en comunidad. CAP TULO I 1). EDUCACI N TICA Y CIUDADANA En este primer cap tulo se opta por un enfoque que haga expl cito un claro nfasis en el usuario de la red vial, en quien transita, cualquiera sea el medio o la forma que utilice para desplazarse.

4 Siguiendo esta perspectiva se parte en afirmar que todos somos transe ntes: en tanto peatones, pasajeros o conductores y por ello, como ciudadanos que transitamos tomamos decisiones cuyas consecuencias impactan en la vida personal y social dado que nos conducimos con prudencia o sin ella, preservamos o ponemos en riesgo la vida propia y la de los dem s. Al mismo tiempo, somos actores capaces de participar en la construcci n de normas, en la regulaci n del tr nsito y en nuestra sociedad. El respeto a la normativa vial y la responsabilidad en el tr nsito se resignifican en este marco, entendi ndose como parte de un ejercicio c vico consiente, activo, constructivo; y la educaci n vial, como parte de la propuesta de capacitaci n de qui n desea obtener la Licencia Nacional de Conducir, se integra, de esta manera, en un horizonte de sentido mayor: la formulaci n del ciudadano. Deseamos incluir en los objetivos de esta capacitaci n a la Formaci n tica y Ciudadana, dentro de la cual se tratar el desarrollo de una moral aut noma y solidaria, en la que las normas son 3 respetadas por convicci n y no por mera obediencia a la autoridad.

5 Es por ello, que el aprendizaje de las normas de tr nsito puede resultar significativo, en la medida en que instala la reconstrucci n de su sentido, contexto de origen y aplicaci n, presentando las regulaciones como producto de un consenso social para la convivencia (y no como algo arbitrario, que requiere ser aprendido de memoria). Lograr que cada persona tome conciencia de que puede ser agente de salud y agente de riesgo es un objetivo, el cual implica el aprendizaje de actitudes y comportamientos seguros para la prevenci n de accidentes, para el cuidado y preservaci n del bienestar psicof sico propio y de los dem s en situaciones de tr nsito. Teniendo en cuenta la importancia de los conceptos de convivencia y la ciudadan a es importante la promoci n del sentido cr tico y el comportamiento solidario para el desarrollo de acciones y trasformaciones del medio en que se habita. La educaci n del transe nte procura generar actitudes y compromisos responsables y respetuosos en el uso de las v as del tr nsito, en tanto espacios p blicos de convivencia e interdependencia.

6 EL TR NSITO Y EL TRANSPORTE EN SITUACIONES COTIDIANAS Del an lisis de situaciones reales o casos de accidentes de tr nsito que cobran estado p blico, se pueden observar los distintos aspectos intervinientes en la circulaci n prudente y considerar cada uno de los factores (humano, ambiental y vehicular), poniendo en cuesti n las pautas culturales, las normas y responsabilidades de conductores, pasajeros y peatones. Tener en cuenta los problemas y casos reales contribuye a la toma de conciencia de los ciudadanos y posibilita la intervenci n cr tica en su comunidad. Los casos reales nos acercan al doble objetivo que se persigue: preparar a los ciudadanos para evitar riesgos en lo inmediato y formarlos como agentes de prevenci n de accidentes en el corto plazo. VINCULAR DERECHOS Y OBLIGACIONES 4 En igual sentido la ense anza de las normas viales apunta a relacionar los derechos y las obligaciones del transe nte con la realidad social y con las pr cticas reales de circulaci n.

7 Como se mencion anteriormente, se apela a una formaci n del transe nte ligada con la comprensi n significativa, que no puede reducirse a la informaci n, adiestramiento o entrenamiento. Es fundamental que se presenten las prohibiciones y determinaciones que pesan sobre el tr nsito en estrecha relaci n con lo que posibilitan, considerando que el desplazamiento personal siempre se realiza en interacci n e interdependencia con el de los otros. Se trata de advertir y mostrar que, como sostiene Philippe Meirieu, en una patria, en una clase, en una sociedad, cuando alguien quiere ocupar todo el lugar es porque no tiene lugar (..) Darle [a alguien] un lugar en una obra colectiva es permitirle ya no tener m s la voluntad de ocupar todo el es as como aprende a entrar en la ley, as es como aprende que las reglas no caen del cielo sino que son requeridas por el proyecto que perseguimos en com n (..) . Es fundamental la toma de conciencia acerca de la necesidad de respetar las normas, participando en espacios que permitan reconstruir su sentido e importancia.

8 CAP TULO II 2). LA CONDUCCI N El comportamiento humano es un factor de riesgo en accidentes tr nsito. La formaci n te rica y pr ctica de los conductores contribuye con la construcci n de h bitos seguros que posibiliten una mejora social del tr nsito. En este sentido es indispensable analizar las distintas caracter sticas y situaciones que se pueden presentar durante la conducci n. MODALIDADES DE LA CONDUCCI N Clasificaci n Por lo general, no se tiene en cuenta que no existe una sola modalidad de conducir un veh culo, y que depende de cu l sea la modalidad para aumentar o disminuir el riesgo en el tr nsito. 5 Modalidad sujeto veh culo: En esta modalidad, se considera que una persona sabe conducir cuando evidencia que conoce los procedimientos y t cnicas que le permiten dominar el veh culo y conducirlo. En este caso, se tiene en cuenta la relaci n de dominio que el CONDUCTOR tiene sobre el veh culo. Modalidad sujeto comunidad: A diferencia del caso anterior, en esta modalidad no s lo se debe demostrar que se tiene conocimiento de los procedimientos para manejar el veh culo y que se lo domina, sino que adem s el CONDUCTOR debe demostrar que tiene una conciencia de cuidado.

9 Es decir que no es suficiente saber conducir el veh culo, sino que el CONDUCTOR debe mostrar que es consciente de los riesgos que surgen del tr nsito en la comunidad. Esta modalidad de conducci n resalta la importancia de la relaci n CONDUCTOR comunidad: quien conduce es consciente de que su conducta aumenta o disminuye el riesgo en la comunidad, y por lo tanto, cuando maneja lo hace con el debido cuidado. LA CONDUCCI N Circulaci n y Velocidad Es recomendable mantener la velocidad de circulaci n lo m s uniforme posible y evitar las frenadas innecesarias que conlleven luego sus correspondientes aceleraciones. Se recomienda: Respetar una adecuada distancia de seguridad entre los autom viles. Realizar la conducci n con suficiente anticipaci n y previsi n. Usar de forma correcta el pedal del acelerador, manteni ndolo estable en una determinada posici n. No es conveniente realizar peque as variaciones de forma continua en torno a una determinada posici n del pedal, ya que se provoca un mayor desgaste de las piezas mec nicas y un mayor consumo.

10 Circulaci n por el carril derecho 6 Normalmente se recomienda evitar los carriles r pidos en las v as y circular en el carril de la mano derecha a la velocidad correspondiente. Al circular por la derecha es importante analizar la situaci n del tr nsito y tener en cuenta: Las caracter sticas de la estructura del camino. Observar si est dividido en varios carriles de distintas direcciones y/o si dispone de carriles para bicicletas y peatones. Determinar de qu tipo de camino se trata: autopista o calle com n. Observar si el camino se encuentra dentro o fuera de una zona habitada. Prestar atenci n a la se alizaci n existente. Las circunstancias contextuales tales como la congesti n del tr nsito, las condiciones clim ticas, la visibilidad, etc. El CONDUCTOR debe ocuparse constantemente de recoger cuanta informaci n sea necesaria para poder tener una buena visi n de la situaci n del tr nsito y anticiparse debidamente; por ello es importante que se controle permanentemente la velocidad, la distancia, la mano de circulaci n en la v a y el adelantamiento de otros autom viles.


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