Transcription of RENÉ DESCARTES (1595-1650) - Uniandes
1 REN DESCARTES (1595- 1650) Ren Descar t es naci en La Hay e en Tour aine, Fr ancia, en 1596. Miem br o de una fam ilia de nobleza m enor , con acceso a una educaci n pr iv ilegiada en el colegio j esuit a en La Fleche, en donde se fam iliar izar a con los lt im os pr oblem as cient ficos. Tiem po despu s entrar a a estudiar leyes en la universidad de Poitiers. Una v ez gr aduado, Descar t es se uni com o v olunt ar io al ej r cit o del pr ncipe Maur it s de Nassau y , en 1618, est ando en el peque o pueblo de Br eda, t uv o la suer t e de conocer a I saac Beeck m an, r ect or de un colegio en la isla de Walcher en.
2 Beeck m an t en a un fuer t e int er s por las ciencias nat ur ales e int r oduj o a Descar t es a pr oblem as r ecient es de la m ec nica y la geom et r a algebr aica. En los diez a os siguientes DESCARTES viajar a mucho por todo Europa. Debido al ambiente intelectual poco favorable de Francia, se radic en Holanda ent r e 1628- 1649. All desar r oll la car r er a filos fica y m at em t ica por la cual se le conoce hoy en d a. En 1650, per suadido por la Reina Cr ist ina de Suecia, se desplaz a Estocolmo en donde muri ese mismo a o. La m et a de Descar t es er a dom inar el r bol del conocim ient o de la nat ur aleza ( v er m s abaj o).
3 En 1637 public su m s fam oso libr o, el Discur so del m t odo, una de las pr im er as obr as filos ficas no escr it as en lat n, en la cual Descar t es hace un br ev e an lisis del llam ado m t odo deduct iv o y pr esent a un esquem a de su v isi n del m undo. En 1641, con la publicaci n de ot r a obr a, Meditaciones metaf sicas, Descar t es cont inu pr esent ando al m t odo deduct iv o com o el adecuado par a apr ox im ar se al est udio de la nat ur aleza. Sin embargo, as como estas dos obras determinan las ra ces de su r bol del conocim ient o, el t r onco ser a analizado en cuat r o obr as tituladas El m undo, Di ptrica, Geometr a, y Meteoros.
4 En ellas Descar t es abar c t em as v ar iados com o m ec nica, cosm olog a y filosof a nat ur al. Finalm ent e, en 1644 se publicar a su lt im a obr a, Pr incipios de la filosof a, en la cual se com pilan sus ideas t ant o en el mbito f sico como metaf sico. Las bases de la filosof a cartesiana En Oct ubr e de 1638, en una car t a env iada a Mar in Mer ssenne, Descar t es afir m aba que Galileo hab a const r uido una ciencia sin fundam ent os. Aunque com par t a con l la im por t ancia que le asignaba a las m at em t icas, Descar t es consider aba que la obr a de Galileo y la ciencia en su t ot alidad car ec an de un m t odo que gar ant izar a su fundam ent aci n.
5 Per o, por qu piensa Descar t es que Galileo no ha fundam ent ado de m aner a cor r ect a su ciencia y c m o cr ee que se puede const r uir un m t odo que gener e un conocim ient o genuinam ent e fundam ent ado? A lo lar go de est e cap tulo trataremos de resolver estas preguntas. El r igor y la ex act it ud de las m at em t icas par ecen haber fascinado a Descar t es desde m uy j ov en y est o m ar car a el car ct er de t oda su filosof a. El m todo que nos propone para la ciencia y la filosof a es un m t odo de car ct er deduct iv o en el cual el conocim ient o sobr e el m undo deber ser deducido de pr incipios ev ident es e ir r efut ables.
6 Sobr e est e t em a afir m a lo siguient e: El conocim iento es como un rbol del cual la ra z es la metaf sica, la f sica el tronco y las dem s ciencias son las ramas que crecen del tronco . [Cita] Illustration from Ren DESCARTES ' Principia Philosophi , 16771 1 Philosophy Resources at Yale, en: Internet, DESCARTES es conocido hoy en d a por trabajos como el Discurso del m todo, Medit aciones Met af sicas y Los pr incipios de la filosof a, t odos ellos libr os que hoy clasificam os dent r o de la filosof a m s que en cualquier ot r a disciplina.
7 Sin em bar go, sus int enciones distaban mucho de establecer tal separaci n entre diferentes reas del saber . Por el cont r ar io, su filosof a pr et ende m ost r ar la insepar abilidad de las ciencias y lo que l se pr opone es unificar las baj o un nico m t odo o, en ot r as palabr as, dar le a t odo el conocim ient o un fundam ent o m et af sico del cual no pudi r am os dudar. Pr obablem ent e la m ej or int r oducci n a su filosof a es El discur so del m t odo. En est e libr o, y casi de m aner a aut obiogr fica, Descar t es cuent a c m o, habiendo inv er t ido m ucho t iem po ley endo las ideas de los ant iguos y las de ot r os, se encont r r odeado de t ant as dudas y er r or es que se v e obligado a t om ar la det er m inaci n de desar r ollar su pr opia inv est igaci n.
8 Al r espect o afirma: Yo he decidido abandonar por com plet o el est udio de las let r as y no buscar ninguna ot r a ciencia dist int a del conocim ient o de m ism o o del gr an libr o del m undo. [Cita] Desde luego, par a l no t odas las ciencias son fuent es de er r or y duda en igual m edida y , com o y a hab am os dicho, encont r aba especialm ent e fascinant e el rigor y la certeza de las matem ticas. Siguiendo el t ipo de r azonam ient o que se ut iliza par a r esolv er un pr oblem a de geom et r a, Descar t es se im pone a s m ism o cuat r o r eglas que le deben guiar y que nuca podr quebr ar : 1.
9 Nunca acept ar nada com o v er dader o, nada de lo cual no t engo t ot al clar idad; es decir cuidadosam ent e ev it ar t oda pr ecipit aci n o pr ej uicio, y no incluir en m is j uicios nada que no t enga en m i mente con absoluta claridad y distinci n para as excluir posibilidad de duda . 2. Dividir cualquier dificultad en tantas partes como sea posible y tantas como sean adecuadas para su soluci n. 3. Dirigir m is pensam ient os en un or den t al que siem pr e com ience por ex am inar los obj et os m s sim ples y f ciles de conocer . As podr ascender poco a poco, paso a paso, hacia el conocim ient o de algo com plej o.
10 4. En cualquier caso debo hacer enum er aciones t an com plej as y r ev isiones gener ales, de m aner a que pueda est ar seguro de que nada fue omitido. [Cita] Per o es en la par t e I V del Discurso en donde encont r am os el cor az n de la filosof a car t esiana. Siguiendo las cuat r o r eglas mencionadas, con las cuales la duda se ha convertido en la esencia de su m t odo, est ar am os obligados a r echazar com o falsa cualquier idea u opini n sobr e la cual uno pueda suponer que exista la m s m nima posibilidad de duda. Esto quiere decir que no podem os t ener cer t eza de lo que conocem os por m edio de los sent idos, que m uchas v eces nos enga an; t am poco de nuest r os pensam ient os los cuales, aun en el pr oblem a m s sim ple de la geometr a, est n sujetos al error.