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1 RENOVAR LA RENOVACION CARISMATICA CATOLICA JUAN FRANCO BENEDETTO ESCUELA DE ORACION Y CRECIMIENTO ESPIRITUAL CONTEMPLADORES DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS INDICE: INTRODUCCION CAPITULO 1: QUE ES LA RENOVACION CARISMATICA CAPITULO 2: LA AUTOCOMPRENSION DE LA DESDE SUS COMIENZOS CAPITULO 3: LOS OBJETIVOS DE LA Y SU CUMPLIMIENTO CAPITULO 4: DIFICULTADES EN LA PARA EL CUMPLIMIENTO DE SUS OBJETIVOS. CAPITULO 5: LA EXPERIENCIA DE PROFUNDIZACION DE LA VIDA EN EL ESPIRITU CAPITULO 6: RENOVAR LA RENOVACION CARISMATICA CATOLICA INTRODUCCION La renovaci n Carism tica Cat lica ( ) es una corriente de gracia , como la defini el Cardenal Suenens, uno de sus primeros l deres mundiales, que irrumpi en la Iglesia Cat lica despu s del Concilio Vaticano II y se esparci como reguero de p lvora por todo el mundo.
2 Las estimaciones m s confiables dicen que en el a o 2005, treinta y ocho a os despu s de sus comienzos, hay de unos cien a ciento veinte millones de cat licos en todo el mundo que han vivido de una u otra manera la experiencia espiritual propia de la Renovaci n Carism tica. En estos n meros se cuentan obispos, sacerdotes, religiosos y monjas, y, mayoritariamente, fieles laicos, de todas las edades, niveles de educaci n y profesiones. Si bien un per odo de treinta y ocho a os es un per odo muy corto en los dos mil a os de la historia de la Iglesia, llama la atenci n la propagaci n de la Renovaci n Carism tica, y muchos sienten que ya es el momento de hacer una revisi n a fondo de este fen meno religioso, una evaluaci n de lo logrado hasta ahora, para afrontar las respuestas a las preguntas m s apremiantes en esta hora: Hacia d nde debe ir la Renovaci n Carism tica Cat lica en el futuro?
3 Ha logrado realmente en este tiempo cumplir con los objetivos de su aparici n? Y otras por el estilo. Son interrogantes muy dif ciles de encarar, ya que la no es un movimiento de la Iglesia fundado por personas, con objetivos y fines definidos de antemano, sino que est claro que es una gracia suscitada por el Esp ritu Santo, como consecuencia del Concilio Vaticano II del a o 1965. Por lo tanto, buscar las respuestas a las preguntas planteadas implica tratar de conocer lo m s claramente posible la voluntad de Dios, su prop sito divino, al regalar el don de la Renovaci n Carism tica a la Iglesia.
4 Obviamente esta no es una tarea f cil, pero creo que es imperioso encararla, porque ya en los ltimos tiempos se han estado advirtiendo en la signos y se ales de cierto agotamiento, de un crecimiento que no se sostiene, y, sobre todo, de que no se observan con claridad frutos espirituales que realmente deber an verse en el mundo, con un n mero tan importante de cat licos diseminados en cientos de pa ses que viven o han vivido la experiencia carism tica. Esta es una inquietud que hace tiempo me ha asaltado en lo personal, y hoy, despu s de haber militado en la Renovaci n Carism tica de la Argentina por m s de diecis is a os, con experiencia en el servicio en los grupos de oraci n de una comunidad de Alianza, especialmente en el rea de ense anza y formaci n espiritual, siento que ha llegado el momento de plantear un punto de vista fundamentado, como aporte para ayudar a contestar los interrogantes que se plantean en la Renovaci n.
5 Durante ocho a os, junto con un grupo de hermanos, comenc a recorrer el camino de una nueva experiencia, al menos para nosotros, en los grupos de oraci n. Este proyecto espiritual, que llamamos Profundizaci n en la vida del Esp ritu , fue avanzando, y a medida que nos dej bamos llevar, fuimos viendo, por un lado, ciertos puntos d biles de la Renovaci n Carism tica que iban siendo subsanados, y por otra parte, se nos plantearon nuevos interrogantes y desaf os. La conclusi n despu s de ese tiempo, fue que la Renovaci n Carism tica Cat lica, en el punto en que se encuentra hoy, est necesitando, valga la redundancia, una renovaci n.
6 Como toda renovaci n, esto implica beber nuevamente de sus fuentes originales, y ver en qu cosas se ha fallado, o donde se produjeron desv os. Tambi n hay que aplicar la regla de discernimiento m s importante que nos ha ense ado el mismo Jes s: el rbol se conoce por sus frutos , y preguntarse: el rbol de la Renovaci n Carism tica da realmente los frutos para los que fue plantado por el Esp ritu Santo? Hoy, a o 2007, han pasado cuatro a os desde que, por circunstancias que la Providencia divina permiti , ese proyecto de Profundizaci n en la vida del Esp ritu , a n inconcluso, tuvo su fin dentro del mbito de la Renovaci n Carism tica.
7 Pero esa experiencia acumulada fue la base que origin el proyecto de la Escuela de Oraci n y Crecimiento Espiritual , tal como lo explicamos en esta P gina en Quienes Somos , dirigida ya no solamente al mbito de la Renovaci n Carism tica sino a toda la Iglesia. Siento el deber en este tiempo de compartir con los hermanos de la Renovaci n Carism tica, dondequiera se encuentren, lo vivido en esos a os de descubrimientos y de equivocaciones, a la luz de la experiencia hecha posteriormente, porque creo que podr a ser de gran inter s para plantear nuevos rumbos a explorar, con la libertad y capacidad que da el Esp ritu Santo en aquellas almas que se han abierto a su poderosa acci n.
8 El plan para tratar de cumplir con lo planteado en este estudio, escrito originalmente en el 2003 y actualizado en el 2007, presenta el siguiente esquema general: hay una primera parte en que, buceando en el material disponible en revistas y libros, que se refieren a los tiempos iniciales de la Renovaci n Carism tica Cat lica y a la opini n de sus primeros l deres, se busca captar con la mayor claridad posible la comprensi n que tuvo de s misma la Renovaci n desde los principios, en cuanto a sus fines y objetivos. Definidos y de alguna manera sistematizados estos objetivos, y actualizada la visi n moderna de la Renovaci n, se entra en un an lisis detallado de su cumplimiento hasta nuestros d as, terminando por enfocar la mira sobre lo que todav a no ha logrado cumplir.
9 Comenzar entonces otra parte del trabajo, donde se buscar n respuestas para encontrar las razones de la falla en cumplir determinados objetivos planteados en sus inicios en la Renovaci n Carism tica Cat lica. Se desarrollar una s ntesis de toda la riqueza de la doctrina del crecimiento espiritual o crecimiento en santidad que nos ofrece la Teolog a Asc tica y M stica Cat lica, rescatada en su aplicaci n pr ctica entre los laicos precisamente por el trabajo que se hace en la Escuela de Oraci n y Crecimiento Espiritual . Se estar as en condiciones de contrastar con este camino el que est recorriendo la Renovaci n Carism tica, pudi ndose as determinar en qu est n basadas las dificultades que ella encuentra para avanzar hacia los objetivos todav a no cumplidos.
10 A continuaci n, ya en el Cap tulo 5, se har una rese a de la experiencia espiritual desarrollada en la R. C. C. con el nombre de Profundizaci n en la vida del Esp ritu y las conclusiones que dej . A partir de all nos plantearemos por qu se hace necesaria una renovaci n de la Renovaci n Carism tica, y como aporte y posible respuesta a esto se presenta a continuaci n el camino que llevar a a ella. Desde mi propia experiencia personal, y los testimonios recopilados a lo largo de m s de doce a os de avanzar por este nuevo camino por parte de las personas que as lo vivieron, surgir n muchas precisiones y conclusiones, que han sido en definitiva las que me han permitido escribir este libro nunca publicado.