Transcription of La máquina romana de serrar piedras - TRAIANVS
1 Las t cnicas y las construcciones de la Ingenier a Romana381m a c h i n a eLa m quina romana de serrar piedrasLa representaci n en bajorrelieve de una sierra de piedras de la antig edad, en Hier polis de Frigia y su relevancia para la historia t cnicaKlaus n al castellano: Miguel Ord ezEl corte de piedras cuadradas y bloques de m rmoles en lajas y placas, cuando es realizado por la mano del hombre, supone un trabajo muy duro y poco gratificante, qui n no habr pensado en inventar una m quina que hiciese tal Leupold Beyer (1735)Introducci nEn el campo de tumbas situadas a la izquier-da y a la derecha de la carretera que llega a Hier polis, hoy Pamukkale, en Turqu a, se encuentran numerosos sarc fagos con ins-cripciones y alguno menos con representaciones de im uno de estos relieves, que hasta ahora no se le hab a dado importancia, se encuentra en el frontal del sarc fago de Marco Aurelio Amiano, datado a media-dos del siglo III , se intu a un dise o t relieve representa un molino hidr ulico que ali-menta a una sierra de doble corte1.
2 Para la historia de la t cnica significa una fuente nica de informaci n (figura 01). El relieve que hasta la fecha no hab a sido detectado, le fue presenta-do a este autor en el verano del 2005, en una campa a de excavaci n en Hierapolis, y fue descifrado por primera vez por l mismo. Un agra-decimiento muy especial le corresponde al prof. Francesco D Andria, director de MAIER (Missione Archeologica Italiana di Hierapolis), por ofrecerme la oportunidad de trabajar con este relieve de Amiano. El epitafio del sarc fago fue tratado por Tullia Ritti, a quien se lo agrade-cemos y por su siempre colaboraci n colegial; la traducci n al alem n la elaboro agradecidamente W. P. Kessener, F.
3 Mangrtz y J. Sieg-ne, le doy las gracias especialmente por sus fruct feras aportaciones en debates sobre la t cnica antigua de m quinas de cortar planos y las descripciones de estos artificios de la antig edad, en el caso de los edificios y otros montajes t cnicos, solo han perdurado en contadas ocasiones. Ha sido necesario realizar reconstruccio-nes con los hallazgos, que por regla general se consi-guen en descubrimientos arqueol unas pocas veces se puede reconstruir la fun-cionalidad de los aparatos t cnicos fabricados seg n las instrucciones de los ingenieros y de los t cnicos de su poca. Esto ocurre tambi n en los grandes pro-yectos de ingenier a y en los dise os de las m quinas textos antiguos no son siempre claros, como se demuestra en dos ejemplos:Mientras que el texto del antiguo ingeniero No-nius Datus, sobre la construcci n de un acueducto en Saldae, de mediados del siglo II , describi la 0 - Hierapolis.
4 Relieve de una sierra doble de cortar de piedra de la antig edad sobre el sarc fago de Marco Aurelio Amiano (2 mitad del siglo III ) klaus a c hin a e la m quina romana de serrar piedrasV Congreso de las Obras P blicas Romanas382planificaci n y la medici n de un t nel muy preciso y claro , a Vitruvioio no le sali nada claro la descrip-ci n de su corobate (un nivel de su poca), siendo en este caso bastante impreciso3. Por eso, no les queda otro remedio a los ingenieros actuales m s que inter-pretarlo a partir del saber t cnico adquirido o con los propios aparatos t cnicos conocidos. De esta forma, es necesario descifrar el c digo de la construcci n del aparato o el concepto del mismo, aunque para ello a veces solo tengan escasos restos de su construcci n o de su t cnicas antiguas, como por ejem-plo la construcci n de un t nel, deber an de ser siem-pre le das y supervisadas conjuntamente por histo-riadores e ingenieros.
5 Theodor Mommsen, se dio cuenta de inmediato cuando describi la construc-ci n del t nel en la l pida de Nonius Datus y escri-bi : Quiz s logre entender un ingeniero de nuestra poca, analizando la construcci n, lo que nosotros no conseguimos entender con la descripci n de su ho-mologo romano .M s claramente es el caso del texto de Vitruvioio sobre su corobate: No existe el dibujo del aparato y solo se tiene el texto de la descripci n sobre su nivel para su reconstrucci n. Y este texto es tan confuso, que desde Leonardo Da Vinci hasta finales del siglo XV, se han hecho casi una docena de prototipos dife-rentes. Sorprendentemente algunas de estas recons-trucciones no sirven en la pr ctica, otras en cambio, incluida la de Leonardo Da Vinci, tienen tan poco que ver con la descripci n de Vitruvioio, que podr an de-nominarse como nuevos inventos del indicaciones sobre los intentos de recons-trucciones con textos antiguos, son necesarias para explicar las dificultadas de la reconstrucci n de la sie-rra del relieve del sarc fago de Marco Aurelio Amia-no.
6 Es necesario considerar que esta representaci n tampoco est nada primera vista, se tiene la sensaci n de que lo que Amiano pretend a con este relieve era demos-trar en primer lugar el invento de la transmisi n o engranaje y en segundo lugar, que la sierra estaba conectada a ep grafe en el sarc fago, le nombra a l como constructor del dispositivo del relieve, pero no dice nada sobre su construcci n ni sobre su funciona-miento. As que, tambi n en este caso, tenemos que inter-pretar lo que se pueda a partir del relieve, cotejarlo 2 Grewe 998, 34 Vitruvio VIII, 5, -3; Grewe 985, 8 2 4 Th. Mommsen, realizaci n de t neles en poca de Antonino Pio.
7 En: AZ NF III, 87 , 5 nombrado en: Grewe 998, otros ejemplos y en otros lugares y emplear la l gica que nos lleve a su correcta reconstrucci HIST RICAS Y HALLAZGOS ARQUEOL GICOSComo tantas veces en la investigaci n de la histo-ria y de la t cnica, Vitruvioio suele tener casi siempre las respuestas referentes a las preguntas relacionadas con la t cnica de la construcci la descripci n de un molino hidr ulico, nos ense a que la transmisi n de la fuerza de una no-ria se realiza a trav s de un eje y unido a l, una rueda dentada que activa a su vez otra rueda que es la responsable de mover la muela. Los moli-nos hidr ulicos funcionan siguiendo este mismo principio, solo que al final del eje llevan una rueda dentada, esta rueda est colocada en paralelo a la rueda hidr ulica y se mueve en su misma direc-ci n.
8 Pegada a esta rueda grande se encuentra una m s peque a en horizontal, que es lo que mueve la muela , sin embargo, nunca dedic ning n p -rrafo al tema del corte de piedras . Solamente hace referencia una sola vez a las placas de m rmol en la casa del rey Mausolos de Halikarnasos .Tambi n Plinio, entrando m s en detalle, habla de la casa de Mausolos: Es posible que cortar el m rmol en placas haya sido inventado en Karien. Por lo que yo s , es la casa de Mausolos en Halikarnasos la m s antigua que se conoce con las paredes de ladrillo revestidos en m rmol. Mausolos muri al segundo a o de las 107 olimpiadas, en el a o 03 de la fundaci n de Roma (ab Urbe condita), el 351 n Cornelio Nepos el primero en tener pa-redes revestidas de m rmol en el Mons Caelius, en Roma, fue Mamurra, un caballero romano en Formia, coronel de zapadores de Cesar en la M.
9 Lepido como Q. Catulo Consul pusieron pelda os de m rmol de Numidia, cosa que produjo bastante alboroto. l, fue c nsul en el a o 7 de la fundaci n de Roma (78 a. c.).Entre los amantes del m rmol fue primero M. Scaurus quien forr las paredes de su escenario, aun-que no se puede precisar si eran placas cortadas o trozos de bloques pulidos, como se utilizaron en el templo del J piter del Trueno en el Capitolio. No he 5 Vitruvio X, Vitruvio II, 8. klaus t cnicas y las construcciones de la Ingenier a Romanaklaus grewe383encontrado ning n rastro de placas de m rmol cor-tada en la Italia de aquella poca se refiere precisamente a la t cnica de la sierra de piedra, cuando dice que el corte de una pie-dra no es comparable al corte de la madera: Aqu l al que se le ocurriera por primera vez el corte del m rmol por presumir, tuvo una desgraciada idea.
10 El corte se realiza con arena y es la hoja met -lica la que corta, a la vez que se balancea sobre una l nea muy fina presionado la arena y al final corta el m rmol. La arena utilizada para el corte proviene preferentemente de Etiop a, as que adem s hab a que traer la arena de corte de Etiop a e incluso de la India, cuando seg n los preceptos de los ancianos todo lo que no sea traer perlas o similares de all era una cosa indigna. La arena india era elogiada como la segunda en calidad, aunque la et ope era m s fina. Esta, corta sin dejar spera la superficie, mientras que la de la India no alisa igual, pero s recomiendan los especialistas que se utilice para pulir una vez se haya fallo similar tienen tambi n las arenas de Naxos y Koptos, llamadas las egipcias.