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COMENTARIOS SOBRE LAS OBSERVACIONES …

COMENTARIOS SOBRE LAS OBSERVACIONES CR TICAS DE VYGOTSKYPor Jean PiagetNo puede ser m s que con pena que un autor descubre, veinticinco a os despu s de su publicaci n, el trabajo de un colega desaparecido durante ese tiempo, SOBRE todo si se tiene en cuenta que conten a tantos puntos de inter s inmediato para l que pod an haber sido discutidos personalmente y en detalle. Aunque mi amigo A. Luria me hab a mantenido al tanto de la posici n simpatizante, y cr tica a la vez, de vygotsky hacia mi obras, nunca pude leer sus escritos o ponerme en contacto con l; y hoy, al leer su libro lo lamento profundamente, ya que de haber sido posible un acercamiento podr amos haber llegado a entendernos SOBRE una cantidad de Hanfmann, una de las continuadoras m s cercanas de vygotsky , me pidi amablemente que comentara las reflexiones de este distinguido psic logo SOBRE mis primeras obr

COMENTARIOS SOBRE LAS OBSERVACIONES CRÍTICAS DE VYGOTSKY Por Jean Piaget No puede ser más que con pena que un autor descubre, veinticinco años después

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  Piaget, Vygotsky

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1 COMENTARIOS SOBRE LAS OBSERVACIONES CR TICAS DE VYGOTSKYPor Jean PiagetNo puede ser m s que con pena que un autor descubre, veinticinco a os despu s de su publicaci n, el trabajo de un colega desaparecido durante ese tiempo, SOBRE todo si se tiene en cuenta que conten a tantos puntos de inter s inmediato para l que pod an haber sido discutidos personalmente y en detalle. Aunque mi amigo A. Luria me hab a mantenido al tanto de la posici n simpatizante, y cr tica a la vez, de vygotsky hacia mi obras, nunca pude leer sus escritos o ponerme en contacto con l; y hoy, al leer su libro lo lamento profundamente, ya que de haber sido posible un acercamiento podr amos haber llegado a entendernos SOBRE una cantidad de Hanfmann, una de las continuadoras m s cercanas de vygotsky , me pidi amablemente que comentara las reflexiones de este distinguido psic logo SOBRE mis primeras obras.

2 Deseo agradec rselo y confesar a la vez mi embarazo, puesto que mientras que el libro de vygotsky apareci en 1934, los trabajos m os que se discuten datan de 1923 y 1924. Al considerar la forma en que pod a llevar a cabo tal discusi n retrospectiva, he encontrado, sin embargo, una soluci n a la vez simple e instructiva (por lo menos para m ), o sea, tratar de ver si las cr ticas de vygotsky resultan justificadas a la luz de mis trabajos posteriores. La respuesta es tanto afirmativa como negativa; SOBRE determinados aspectos estoy m s de acuerdo con vygotsky que lo que hubiera estado en 1934, y SOBRE otros puntos creo que poseo ahora mejores argumentos para comenzar con dos planteos separados que se encuentran reunidos en el libro de vygotsky : el problema del egocentrismo en general y la cuesti n m s espec fica del lenguaje egoc ntrico.

3 Si he entendido bien, no est de acuerdo conmigo en lo que respecta al egocentrismo intelectual del ni o, pero reconoce la existencia de lo que he denominado lenguaje egoc ntrico, al que considera como el punto de partida del habla interiorizada tanto como objeto autista como l gico. Estas dos cuestiones las consideramos por cognitivoEl problema principal presentado por vygotsky es b sicamente el de la naturaleza adaptativa y funcional de las actividades del ni o, y de todo ser humano. SOBRE este punto coincido con l en lo fundamental; todo lo que he escrito (despu s de mis cinco primeros libros) SOBRE el "nacimiento de la inteligencia" en el nivel sensorio-motor y acerca del desarrollo de las operaciones l gico-matem ticas aparte de la acci n, me ha permitido ubicar el comienzo del pensamiento en el contexto de la adaptaci n, en un sentido cada vez m s biol embargo, afirmar que cada cambio entre el ni o y su medio tiende hacia la adaptaci n no es decir que sta resulta siempre exitosa, desde el comienzo.

4 Hay que ponerse en guardia contra el excesivo optimismo biosocial en el que a veces 1parece caer vygotsky . En realidad, cada esfuerzo adaptativo puede sufrir dos limitaciones:1. El sujeto puede no haber adquirido o elaborado todav a los medios u rganos de adaptaci n necesarios para llevar a cabo determinadas tareas: su desarrollo es a menudo un proceso largo y dificultoso. Este es el caso de las operaciones l gicas sus primeros sistemas estables no se alcanzan hasta la edad de siete u ocho a La adaptaci n es un estado de equilibrio entre la asimilaci n de los objetos a las estructuras de la acci n y la acomodaci n de estas estructuras a los objetos; las estructuras pueden ser innatas o estar en proceso de formaci n; o pueden haberse formado ya a trav s de la organizaci n progresiva de las acciones.

5 Es f cil que el equilibrio entre la asimilaci n y la acomodaci n adquiera formas hasta cierto punto inadecuadas, de modo que los esfuerzos adaptativos provoquen errores sistem ticos. stos se producen en todos los niveles de jerarqu a de la conducta. En el campo de la percepci n, que ejemplifica una de las adaptaciones m s exitosas, casi todas las percepciones contienen una pizca de enga o. Despu s de haber estudiado durante 20 a os el desarrollo de estos errores sistem ticos desde la infancia hasta la edad adulta, he escrito un libro SOBRE los mecanismos perceptuales, en el que he tratado de reducir estos efectos diversos a determinados mecanismos generales basados en el enfoque de la visi n, aproximando as problemas muy cercanos a los del egocentrismo.

6 En el nivel afectivo, se requerir a una dosis bastante alta de optimismo para creer que los sentimientos elementales interpersonales est n siempre bien adaptados: en reacciones tales como los celos, la envidia, la vanidad, que son sin duda universales, pueden considerarse varios tipos de error sistem tico desde la perspectiva emocional del individuo. La historia completa de la ciencia, en el rea del pensamiento, desde el egocentrismo hasta la revoluci n copernicana, desde los falsos absolutos de la f sica de Arist teles hasta el relativismo del principio de inercia de Galileo y la teor a de la relatividad de Einstein demuestra que nos ha llevado muchos siglos liberarnos de ciertos errores, desde las ilusiones provocadas por un punto de vista inmediato consideradas como opuestas al pensamiento sistem tico "descentralizado".

7 Y esta liberaci n est a n lejos de ser acu ado el t rmino "egocentrismo cognitivo" (sin lugar a dudas una mala elecci n) para expresar que la idea de progreso del conocimiento no procede nunca por una mera adici n de detalles o de nuevos niveles, como si el conocimiento m s amplio fuera s lo un complemento de los anteriores m s pobres: requiere tambi n una reformulaci n perpetua de los puntos de vista previos por medio de un proceso que retrocede o avanza, corrigiendo continuamente tanto los errores iniciales sistem ticos como aquellos que surgen a lo largo del camino.

8 Este proceso correctivo parece obedecer a una ley de desarrollo bien definida, la ley de la descentraci n (d centration). Para la ciencia, cambiar la perspectiva geoc ntrica por la helioc ntrica result una colosal haza a de descentraci n. Este mismo tipo de procesos puede ser visto en el peque o: mi 2descripci n del desarrollo de la noci n "hermano", puesta favorablemente de relieve por vygotsky , muestra que el esfuerzo que se requiere para que un ni o que tiene un hermano, entienda que ste tiene a su vez un hermano, que este concepto se refiere a una relaci n rec proca y no a una "propiedad' absoluta.

9 De moda similar, experiencias recientes (de las que vygotsky no dispon a) han demostrado que para imaginar un camino m s largo que otro que termina en el mismo punto, separando as el concepto (m trico) "largo" del de (ordinal) "lejos", el ni o debe descentrar su pensamiento, que se centra primero s lo en el punto terminal, y convertir en efectivas las relaciones objetivas entre los puntos de partida y utilizado el t rmino egocentrismo para designar la inhabilidad inicial para descentrar, para cambiar una perspectiva cognitiva dada (manque de d centration). Hubiera resultado mejor decir simplemente "centrismo", pero puesto que la centraci n inicial de la perspectiva es siempre relativa a la propia posici n y acci n, digo "egocentrismo" y pongo de relieve que el egocentrismo no-consciente del pensamiento al cual me he referido, estaba bastante desconectado del significado com n del t rmino, hipertrofia de la conciencia de s.

10 Como he tratado de aclarar, el egocentrismo cognitivo se origina en la falta de diferenciaci n entre el propio y los otros puntos de vista posibles, y de ning n modo en un individualismo que precede a los relaciones con los dem s (como en la concepci n de Rousseau, que se me ha imputado ocasionalmente, ste es un error sorprendente, que, en realidad, vygotsky no compart a).Una vez aclarado este punto, se hace evidente que el egocentrismo as definido va m s all que el egocentrismo social en relaci n con el lenguaje egoc ntrico del que nos ocuparemos m s adelante.


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