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edipo rey - Corchado

1(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, ReyS focles)2(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, tragedia, considerada como la obra maestra del teatro antiguo, es unaleyenda de origen tebano enlazada con la leyenda de LAYO; ambas leyendashan pasado por muchas variantes hasta llegar a la que en la obra acogeS focles. La idea que encarna es que nadie escapa a su destino. Da comienzola obra present ndonos al pueblo tebano, que, v ctima de la peste, se congregaen el Agora para solicitar de su rey, edipo , a quien tienen en granveneraci n, que encuentre un remedio a sus contestaci6n que trae CREONTE, cu ado de edipo , del or culode Delfos, da a conocer al rey y al pueblo que el azote que sufren es uncastigo impuesto por los dioses, porque un crimen de sangre, concretamentela muerte de su anterior rey, LAYO, ha quedado impune. Se hace, pues,necesario encontrar al culpable y que exp e su , hombre honrado, ordena que se abra una investigaci n; starevela que ha habido un testigo de la muerte de LAYO; pero l ha dadouna pista falsa: los autores fueron varios, ha dicho, lo cual justifica en partesu propia cobard a.)

)4(SÓFOCLES EDIPO REY ' PehuØn Editores, 2001. ACCION La acción transcurre en Tebas, ante el palacio de EDIPO. En el centro, un altar con …

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1 1(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, ReyS focles)2(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, tragedia, considerada como la obra maestra del teatro antiguo, es unaleyenda de origen tebano enlazada con la leyenda de LAYO; ambas leyendashan pasado por muchas variantes hasta llegar a la que en la obra acogeS focles. La idea que encarna es que nadie escapa a su destino. Da comienzola obra present ndonos al pueblo tebano, que, v ctima de la peste, se congregaen el Agora para solicitar de su rey, edipo , a quien tienen en granveneraci n, que encuentre un remedio a sus contestaci6n que trae CREONTE, cu ado de edipo , del or culode Delfos, da a conocer al rey y al pueblo que el azote que sufren es uncastigo impuesto por los dioses, porque un crimen de sangre, concretamentela muerte de su anterior rey, LAYO, ha quedado impune. Se hace, pues,necesario encontrar al culpable y que exp e su , hombre honrado, ordena que se abra una investigaci n; starevela que ha habido un testigo de la muerte de LAYO; pero l ha dadouna pista falsa: los autores fueron varios, ha dicho, lo cual justifica en partesu propia cobard a.)

2 De todos modos se ordena que tanto se han producido otras circunstancias: llega un mensajero deCorinto para anunciar a edipo la muerte de P LIBO, rey de la)3(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, y supuesto padre de edipo ; pero entre otras revelaciones que haceen el curso de su conversaci n, manifiesta que edipo no fue hijo deP LIBO, sino que el propio mensajero le entreg un ni o que, a su vez, l hab a recibido de otro pastor, que al parecer estaba al servicio de CORO sugiere que quiz s el pastor que se busca sea el mismo queentreg el ni di logo de ambos se aclara que aquel ni o es el propio edipo , quees, por tanto, tambi n el matador de LAYO, con cuya viuda se ha casado,claro que sin saberlo, y sta es, a la vez, su madre y madre de los hijos deEDIPO. YOCASTA, al saberlo, se suicida. edipo , ante el cad verde su madre-esposa, se salta los ojos con los broches que cerraban el peplo deYOCASTA, y edipo explica que ha querido huir de la vista intolerablepara l de los hijos nacidos de aquel matrimonio, y que hubiera queridoasimismo quedarse sordo, para librarse del contacto del mundo , rey de SACERDOTE DE , Cu ado de DE ANCIANOS , , reina de PASTOR, criado de MENSAJERO.

3 4(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, acci n transcurre en Tebas, ante el palacio de edipo . En elcentro, un altar con varios escalones. Un grupo numeroso de tebanos, detoda edad y condici n social, arrodillados, que han depositado ramaslaurel y olivo adornadas con cintas blancas, se hallan en c rculo, y en elcentro de ste, el gran sacerdotede sale del palacio; se detiene un momento en el umbral,contempla a la multitud y empieza a Hijos m os, nuevos v stagos del antiguo Cadmo!, qu ten isque impetrar de m , cuando ven s a esta audiencia con ramosde suplicantes? Nuestra ciudad est saturada del humo delincienso, as como de ayes y lamentos. Por eso, hijos m os, hecre do preferible informarme por m mismo, y no pormensajeros, y con este fin he querido presentarme aqu yomismo, edipo , cuyo nombre es celebrado por todos los labios. Vamos, habla t , anciano, puesto que por tu edad eres el m sindicado para explicarte por ellos. Por qu esa actitud? Conqu fin os hab is congregado aqu ?)

4 Qu tem is o qu dese is?Heme aqu dispuesto a ayudaros en todo, ya que tendr a que serinsensible al dolor si no me conmoviesen tal concurrencia yvuestra actitud :Pues bien, oh edipo !, rey de nuestra patria, ya ves que somossuplicantes de todas las edades, agrupados en torno de las arasde tu palacio. Unos no tienen a n fuerza para volar lejos delnido; otros, sacerdotes como yo lo soy de Zeus, abrumadospor los a os; stos se cuentan entre lo m s florido de nuestrajuventud, mientras el resto del pueblo, coronado con las ramasde los suplicantes, se api a en el gora, en torno de los dostemplos consagrados a Palas y junto a las cenizas prof ticas deldivino Ismeno. Tebas, como t mismo lo est s viendo, se halla profundamenteconsternada por la desgracia; no puede levantar la cabeza delabismo mort fero en que est sumida. Los brotes fruct ferosde la tierra se secan en los campos; perecen los reba os quepacen en los pastizales; despu blase con la esterilidad de susmujeres.

5 Un dios que trae el fuego abrasador de las fiebres, laexecrable Peste, se ha adue ado de la ciudad, y va dejandoexhausta de hombres la mansi n de Cadmo, mientras lassombras del Hades desbordan de llantos y de ni estos j venes ni yo, api ados en torno de tuslares, pretendemos igualarte con los dioses; pero tereconocemos como el primero de los mortales para socorrernosen la desgracia que se cierne sobre nuestras vidas y para obtenerel auxilio de los dioses. Pues fuiste t , cuando viniste a estaciudad de Cadmo, quien nos libraste del tributo que pag bamosa la implacable Esfinge, y esto lo hiciste sin haber sidoinformado por nosotros ni haber recibido ninguna instrucci piensa y proclama que s lo con la ayuda de algunadivinidad conseguiste enderezar el rumbo de nuestra vida. Hoy,pues, poderoso edipo , a ti vuelven sus ojos todos estossuplicantes que te ruegan halles remedio a sus males, bien porquehayas o do la voz de alg n dios, bien porque te hayas aconsejadode alg n mortal, pues s que los consejos de los hombres deexperiencia ejercen una feliz influencia en los acontecimientos.

6 Ea, oh t , el mejor de los mortales, salva a esta ciudad! Vamos!,recuerda que si esta tierra hoy te proclama su salvador, es en)5(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, n a tu celo pasado. Que tu reino no nos deje jam s elrecuerdo de haber sido puestos a flote, para despu s volver acaer en el abismo. Levanta, pues, esta ciudad con firme atr s, felices auspicios te hicieron hallar para nosotrosuna suerte favorable; s hoy semejante a lo que fuiste , en efecto, has de continuar rigiendo esta tierra, ser m sconfortador reinar sobre hombres que regir un pa s sinhabitantes. De nada sirven nav os y fortalezas tan pronto comolos hombres han desertado de :Hijos dignos de mi piedad; hab is venido movidos por deseoscuyo objeto me es conocido y aun pudiera decir demasiadoconocido. S , en efecto, que todos sufr s; y aunque todosreunidos padec is, ninguno tanto como yo. Cada uno devosotros sufre su propio dolor, y no el ajeno; en cambio, mialma gime a un tiempo por Tebas, por m mismo y por , pues, no me despert is de un sue o reparador, sino sabedque he llorado mucho y que en mis cavilaciones he recorridomuchos y muy diversos caminos.

7 En fin, despu s de haberreflexionado con madurez, he empleado el nico remedio queacababa de encontrar. He enviado al hijo de Meneceo, Creonte,mi cu ado, a la morada de Apolo Pitio, con el fin de que seinforme sobre lo que debo hacer o decidir para salvar la entonces (contando cada d a el tiempo transcurridodesde su marcha) me pregunto con ansiedad lo que est yahaciendo, pues su ausencia se prolonga m s all del tiemporequerido y veros mil. Pero en cuanto regrese, sea tenido yopor cobarde si no ejecuto cuanto exija el :En verdad, edipo , no pod as hablar con m s acierto, pues meest n anunciando la llegada de : Oh rey Apolo! Ojal traiga la saludable dicha que nos presagiasu radiante semblante!SACERDOTE:Vi ndolo, parece que, en efecto, trae buenas noticias, pues deotro modo no vendr a con la cabeza coronada de verde :Vamos a saberlo, pues est ya justamente al alcance de mi ncipe aliado m o, hijo de Meneceo, qu respuesta del diosvienes a traernos?

8 (Llega CREONTE.)CREONTE:Un or culo beneficioso; pues os anuncio que nuestros males,si, por una feliz contingencia, a ellos encontramos remedio, seconvertir an en : Cu l es la respuesta del or culo, pues por lo que acabas dedecir no estoy ni m s tranquilo ni menos asustado?CREONTE:Si quieres o rme en presencia de todos, estoy dispuesto a hablar;si no, puedo tambi n entrar a tu :Habla ante todos, pues sus sufrimientos me anonadan m s quesi se tratara de mi propia vida.)6(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, :Voy, pues, a repetir lo que o de boca del dios. El rey Apolo nosordena expresamente lavar una mancha que ha sufrido este pa sy no dejarla crecer hasta que no tenga : Por medio de qu purificaciones? C mo nos libraremos deesta calamidad?CREONTE:Desterrando a un culpable, o expiando un homicidio con otrohomicidio, pues una sangre derramada es la causa de lasdesventuras de :Pero a qu hombre se refiere ese homicidio?CREONTE:Pr ncipe, antes que vinieras a gobernar esta ciudad, ten amosun rey, jefe de esta tierra, que se llamaba :As me lo han dicho, aunque yo no lo vi :Pues habiendo sido asesinado ese rey, el dios nos ordena castigara sus matadores, sean quienes :Pero d nde est n?

9 D nde podemos encontrar la pista tan dif cilde un crimen tan antiguo?CREONTE:El dios asegura que los matadores est n en el pa s. Lo que sebusca, se encuentra; lo que se descuida, se (Reflexionando un instante.): Fue en su palacio, en nuestros campos o en tierra extranjeradonde tuvo efecto el crimen que cost la vida a Layo?CREONTE:Sali del pa s, seg n se dijo, para ir a consultar al or culo y novolvi al seno de su hogar desde que de l parti . edipo : Y no envi ning n mensajero ni ning n compa ero de viaje,nada que nos pudiera ser til para nuestra informaci n?CREONTE:Todos murieron, excepto uno solo, a quien el miedo hizo huir,que de todo lo que vio pudo decir m s que una sola cosa : Cu l? Un solo dato podr a ser una gran ayuda para descubrirmuchos otros si nos proporcionara un rayo de :Lo que declar el testigo fue que, sorprendido Layo por unosbandidos, fue asesinado, no por la fuerza de un nico brazo,sino con la de gran n mero de manos.(Pausa.)

10 7(S FOCLESEDIPO REY Pehu n Editores, : C mo, pues, un bandido pudiera haber urdido su crimen yllegado a tal colmo de audacia si el dinero no le hubiese incitadodesde aqu mismo?CREONTE:Esta sospecha tuvimos; pero nuestros males eran tales, que lamuerte de Layo no tuvo : Y cu l fue el mal m s urgente que despu s de la muerte del reyos ha impedido enteraros de lo que pas ?CREONTE:La Esfinge, con sus capciosos enigmas, nos hizo descuidar loshechos inciertos, para no pensar m s que en los males :Pues bien, yo no los pondr en claro remont ndome a susor genes. Alabado sea Febo, y t tambi n, Creonte, por haberpuesto de nuevo vuestra atenci n en ese muerto! Y me ver issecundaros en vuestros esfuerzos para vengar, como es mi deber,a la vez a esta ciudad y al dios. Pues al tratar de disipar las tinieblasque envuelven ese crimen, no lo hago por un amigo lejano,sino que persigo mi propio bien. Que quienquiera que fuese elmatador de Layo, quiz s un d a podr a poner su mano sobre m mismo.)


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