Transcription of Entre Paréntesis - 6 - Lectio Ediciones
1 Entre Par ntesis - 6 Roser AmillsLAS FANTAS AS M S ER TICAS Y SALVAJES DE LA fantasi 32/2/12 21:25:00 Primera edici n: marzo de 2012 Roser Amills Lectio Ediciones de los pr logos: Eudald Carbonell, Antoni Bolinches y Susanna GrisoAsesor de la colecci n: Oscar Hern ndezEdita: Lectio Ediciones C. de la Violeta, 6 43800 VallsTel. 977 60 25 91 Fax 977 61 43 o y composici n: Imatge-9, SLImpresi n: Romany -Valls, SAISBN: 978-84-15088-51-6 Dep sito legal: fantasi 42/2/12 21:25:00El principal pecado, en la cama, es aburrir, y cuantas m s fantas as seamos capaces de comprender, mejor nos AmillsAl d a siguiente se trataban de t . fantasi 52/2/12 21:25:007 Las fantas as m s er ticas y salvajes de la historiaEROTISMO Y HuMANISMOI maginar y erotizar para ser y poseer. Los humanos hemos construi-do nuestra conciencia de especie a trav s de adquisiciones realizadas en nuestra evoluci n. stas han sido biol gicas, etol gicas y culturales.
2 La s ntesis evolutiva basada sobre aquello de lo que estamos hechos y la integraci n de lo que nos hace como erotismo, una manifestaci n de la sensibilidad sexual, se encuen-tra Entre la abstracci n y la realidad del sexo social. De esta manera se constituye en imaginaci n dial ser amos humanos sin el erotismo, la sutilidad no ser a una pro-piedad destacada de nuestra especie. Seguramente Plutarco ten a raz n, el erotismo es la desobediencia de la raz CarbonellExperto en evoluci n fantasi 72/2/12 21:25:008 Roser AmillsLA IMAGINACI N ES CAPAz DE VOLAR M S ALTO quE LA REALIDADEn mi libro Sexo sabio clasifico las fantas as sexuales en cuatro cate-gor as: las anticipatorias, las exploratorias, las sustitutorias y las paraf li-cas. De todas ellas encontrar is cumplidos y profusos ejemplos en este interesante y desenfadado libro de Roser Amills, donde se hace evidente que, en cuestiones de sexualidad, la imaginaci n es capaz de volar m s alto que la realidad.
3 Al hacerlo, permite que esa realidad se enriquezca en una dial ctica donde lo imaginado y lo vivido ensanchan los l mites de nuestro autoconocimiento y crean una sinergia que potencia el disfrute de los dos mbitos donde la sexualidad se expresa, porque, como dice la autora: cuantas m s fantas as seamos capaces de comprender, mejor nos conoceremos .Antoni BolinchesExperto en psicolog a y fantasi 82/2/12 21:25:009 Las fantas as m s er ticas y salvajes de la historiaMENOS RuTINA Y M S PLACERNo todas las fantas as son er ticas, pero el erotismo siempre es fan-tasioso porque depende de la invenci n y del juego. Os pido que le is este libro sin prejuicios ni sentimiento de culpa porque, como dec a Bu uel, la imaginaci n no delinque y lo que s tiene delito, en cambio, es refugiarse en la rutina. Para el sex logo Havelock Ellis, leer un texto picante es incluso una pr ctica recomendable: Los adultos necesitamos la literatura obscena como los ni os los cuentos de hadas para liberarnos de la fuerza de las convenciones.
4 Si en lo de la literatura er tica no hab is ido mucho m s all de la indudable carga morbosa contenida en el relato de Blancanieves y los siete enanitos, aqu podr is evolucionar hacia nuevas e insospechadas fronteras sensoriales a trav s de un amplio cat logo de guarrer as. Os ser n muy tiles para inspiraros, excitaros, re ros, sorprenderos y hasta escandalizaros. Pero, sobre todo, encontrar is ideas para fomentar la dicha con d, no con p propia y ajena. Con mucho sentido del humor y meticulosidad, Roser Amills disecciona y clasifica las fantas as de personajes c lebres. Y el lector, permitidme el consejo, deber a trascender la inicial fascinaci n del entom logo y dejarse inspirar por los placeres carnales aqu referidos. Ver is con qu facilidad dar is entonces rienda suelta a vuestra imaginaci n m s fantasi 92/2/12 21:25:0110 Roser AmillsA M S FANTAS AS, M S HuMANOSS omos el animal con la actividad sexual m s extravagante, practicamos el sexo por diversi n, para dar aliciente a la vida multicelular, y no s lo para reproducirnos.
5 As , la historia de nuestro erotismo transcurre de fantas a en fantas a y depende de la imaginaci n y el juego, quid de la mente humana y de cualquier artista, inventor, pensador. Y nos encanta contarlo. As ha resultado este libro que viaja por la tras-tienda de biograf as, confesiones, entrevistas, correspondencia y an cdotas de m s de personajes c lebres. qu delicia escudri ar por el ojo de la cerradura! Ejemplos risue os de todas las pocas y nacionalidades, m s de fantas as y curiosidades de impacto: decadentes y nobles, inflamadas e intelectuales, epistolares, austeras, cotidianas, rom nticas, atribuladas, estrafalarias, doctas, de Alma, coraz n y vida, hay fantas as que son como la lluvia, refrescan el esp ritu, y no son pecado ni en la n hay fantasiosos para cada amante y ocasi n: doncellas des-pavoridas, genios, rom nticos, viciosos, vamps, muchachas, seductores y coleccionistas, ingenuos, poderosos, bohemios, Escribieron versos, novelas o guiones de cine, pintaron, protagonizaron pel culas, reinaron, expusieron, inventaron, mintieron, Y tuvieron muchas fantas as er ticas!
6 No olvidemos que estos personajes, como t y como yo, han vivido y han amado, con lo que comporta. quiz s ad-miraste a algunos de ellos por lo que crearon o escribieron. Pues cr eme: en las distancias cortas, ganan. Todos, a su manera, han tratado de alcanzar las m s altas cotas del placer, con sus circunstancias, atajos y trucos, en algunos casos gracias al aliciente de las represiones de cada poca. Nos las dejaron por es-crito para dar ejemplo, para desnudarse por dentro, por despiste, para fantasi 102/2/12 21:25:0111 Las fantas as m s er ticas y salvajes de la historiapurgar culpas o para envanecerse. unos con mayor fortuna, otros con desesperaci n. Visto el material, est claro que tuvieron o vocaci n o mucho tiempo libre para sublimes disparates amatorios, y ayudan a to-marnos las fantas as er ticas como hay que hacerlo para que funcionen: sin prejuicios y con mucho sentido del humor. As lo han hecho ya los fantasiosos contempor neos que tambi n han querido participar, con una visi n m s actual y l a divertirnos, fuera culpas, lo que imaginaron y quiz s realiza-ron (as sigue siendo fantas a para nosotros, cuando lo leemos) ayuda a recordarnos que, hoy como ayer, no hay una sola manera de amar, como no la hay de alcanzar la felicidad.
7 Damas y caballeros, ejemplos para fantasear con doble beneficio: el principal pecado, en la cama, es aburrir, y cuantas m s fantas as seamos capaces de comprender, tanto mejor nos avisos:1) Algunas fantas as que han dejado para la posteridad pueden ser fruto de la imaginaci n de coet neos y bi grafos, pero ya lo dec a John Ford: Si te cuentan la leyenda y la versi n seria, qu date con la leyenda . 2) El amor y el buen sexo no saben de conveniencias y s de reacciones bioqu micas, as que a disfrutar de este libro en privado o en compa a. Eso s , los l mites son siempre individuales y, cuando se involucre a otros inspir ndonos en cualquiera de las fantas as que siguen, que sea con el debido respeto y fantasi 112/2/12 21:25:0113 Las fantas as m s er ticas y salvajes de la historia1. ACuSTOFILIA, SONIDOS DEL SExO Y DECIRSE COSAS SuCIASN uestros valores personales y sociales pueden diferir de nuestras fantas as, al igual que los personajes interpretados por el actor pueden no tener nada que ver con la personalidad real del mismo.
8 Masters, Johnson y Kolodny, 1987 Hablo con el escritor y cr tico literario David Castillo (1961) para que me cuente sus fantas as: Me gusta el sexo oral . Ruego detalles, y ampl a: que me cuenten historias, es lo que m s me excita . Despu s, la periodista N ria Rib (1949) coincide en el gusto por que le cuenten historias, a n m s leerlas, o que se las lean, le excita la melod a de la voz, y si es en otros idiomas, mejor. S , la excitaci n, para los acustof licos, la producen las palabras, los sonidos: poemas, insolencias e insultos, chirridos de muelles de una cama, rdenes, quejidos, gritos, jadeos, suspiros o simple respiraci n agitada. La m sica tambi n sobreestimula la corteza cerebral y la hay oficialmente asociada a lo sexual, como la salsa, los boleros o ciertas baladas roqueras. un caso jocoso, la fantas a de un confidente del FBI cuando inform a su director, J. Edgar Hoover del que a os m s tarde se supo que, a escondidas, era homosexual y se travest a , as : Ver y escuchar a Elvis podr a conducir a la permisi-vidad sexual y a las org as.
9 Est claro: tenemos un t mpano excitable, la cuesti n es c mo activarlo. Y con qui fantasi 132/2/12 21:25:0114 Roser AmillsLi Yu (1610-1680). Ruidos para volverse loco de deleiteLa alfombrilla de los goces y los rezos, de 1657, como la mayor a de novelas er ticas chinas, se public bajo seud nimo. Pronto se supo que era del en-sayista, poeta y dramaturgo Li Yu, y contiene notables y pioneras fantas as acustof licas: Tenderse junto a una pareja de amantes y escuchar los ruidos que hacen es suficiente para volverse loco de deleite. Cuando mi marido viv a, yo sol a pedirle que sedujera a una criada y que lo hiciera lo m s r pi-da y ruidosamente posible, para que la muchacha no pudiera contenerse y comenzara a gritar. Eso me transportaba y tos a, momento en que l volaba a mi cama y empujaba con todas sus fuerzas. Le hac a pasar por alto la estra-tegia habitual y lo arrojaba a un ataque continuo. Yo no s lo experimentaba una sensaci n placentera en mi interior, sino que sta llegaba al fondo de mi coraz n y me corr a despu s de setecientas u ochocientas arremetidas.
10 Como m todo, es mejor que las im genes y novelas er ticas . James Joyce (1882-1941). Dime y hazme cosas sucias, amor En una carta desde Dubl n del 9 de diciembre de 1909, publicada en Cartas de amor a Nora Barnacle, Joyce escribe: Pareces ansiosa de saber c mo recib tu carta que dices que es peor que la m a. C mo que es peor que la m a, amor? S , es peor en una o dos partes. Me refiero a la parte en la que dices que lo har s con tu lengua (no me refiero a que me chupes) y en esa amable palabra que escribiste bien grande y subrayada, peque a canalla. Es excitante escuchar esa palabra (y una o dos m s que no escribiste) en los labios de una chica. Pero prefiero que hables de ti y no de m . Escr beme una larga, larga carta, llena de esas y otras cosas, acerca de ti, querida. Ahora ya sabes c mo regalarme una erecci n. Dime las m s peque as cosas acerca de ti detalladamente mientras sean obscenas, sucias y secretas. No escribas otra cosa. Deja a cada oraci n llenarse de sucias e imp dicas palabras y sonidos.