Transcription of HUMANISMO - UNAM
1 Conceptosy fen menosfundamentalesde nuestrotiempoUNIVERSIDAD NACIONAL AUT NOMA DE M XICO INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALESHUMANISMOAMBROSIO VELASCO Mayo 2009 2 HUMANISMO Por Ambrosio Velasco I. Introducci n Como la mayor a de los conceptos fundamentales en las humanidades y las ciencias sociales, el de HUMANISMO ha tenido y tiene una diversidad de significados descriptivos y valorativos en diferentes contextos hist ricos. Por ello ser a un error tratar de definirlo un vocamente, pues representar a un empobrecimiento de su significado. Sin embargo, s podemos encontrar ciertas connotaciones comunes del termino HUMANISMO en contextos hist ricos diversos. Pero adem s, tambi n es importante subrayar las diferencias que adopta el concepto en diferentes contextos y tradiciones intelectuales.
2 En la primera parte de este trabajo se tratar de dar una noci n general y por ello vaga de HUMANISMO y posteriormente se especificar n algunos de sus sentidos m s importantes en contextos culturales especialmente relevantes, como el Renacimiento italiano, el n rdico y el hispanoamericano, especialmente en M xico. En este an lisis se prestar especial atenci n a las implicaciones sociales y pol ticas del concepto en sus contextos hist ricos correspondiente, para concluir con una reflexi n cr tica y prospectiva. Significado com n de HUMANISMO Es com n asociar la idea de HUMANISMO al saber propio de las disciplinas human sticas, de los studio humanitatis, que se consolidan como campo del saber, desde finales de la Edad Media y dan origen al Renacimiento.
3 Los estudios human sticos se distinguen del pensamiento religioso, de las letras sagradas e igualmente del conocimiento demostrativo propio de las ciencias. Los Studio humanitatis est n basados en el famoso trivium de la formaci n acad mica medieval, formada por la gram tica, la dial ctica y la ret rica y abarcan la filosof a, la filolog a, la historia, la literatura, el teatro, entro otras disciplinas y saberes. Pero como bien se ala Ernesto Grassi, no todo saber human stico puede considerarse como propiamente humanista , como perteneciente a las tradiciones humanista . Al analizar diversos pensadores italianos de fines de la Edad Media y del Renacimiento, como Dante, Petrarca, Bruni, Salutati, Veronese, Valla, Alberti, Da Vinci y figuras como Juan Luis Vives y Erasmo, sostiene que el HUMANISMO se caracteriza adem s de por un giro radical 3hacia el estudio del lenguaje, m s que de las cosas mismas, por el aprecio de la experiencia, de la literatura y de la ret rica, m s que de una racionalidad pura.
4 El reconocimiento de la historicidad del saber frente a las pretensiones de conceptos y modelos universales y la valoraci n de la prudencia como racionalidad pr ctica sobre problemas espec ficos, ante una mera racionalidad te rica o metodol gica, as como la preocupaci n por el descubrimiento, la creaci n y la innovaci n (inventione), m s que por la mero an lisis o por la comprobaci n de lo que ya se conoce. Pero todo este giro innovador tiene el prop sito de transformar al hombre y su entorno social, para devolverle la capacidad creadora, la libertad y la dignidad que el ser humano ten a en la Antig edad griega y latina. La filosof a tradicional pone el acento principal en la determinaci n racional del ente, es decir, en una definici n que hace abstracci n de cualquier referencia local y temporal y, por lo tanto, de toda vinculaci n hist rica.
5 El proceso racional conduce de ese modo a un saber que culmina en una teor a de los Dado, entonces, que el HUMANISMO ya no parte de una definici n racional del ente, el cambio de sentido que exige del filosofar tradicional es mucho m s radical que el as llamado giro copernicano del pensamiento cartesiano o idealista en la poca moderna. El problema del HUMANISMO es el de la originaria interpelaci n existencial que se plantea siempre de manera distinta, y a la que hay que responder adecuadamente en las diversas situaciones por medio de la En cuanto los Studia humanitatis, de la antig edad cl sica el ideal de un ser humano libre, due o de s mismo y no dependiente de voluntades ajenas o de fuerzas inexorables, otorgan un enorme valor a los antiguos sabios de Grecia y sobre todo de la la Roma republicana.
6 La admiraci n por la Antig edad cl sica, ser otro rasgo distintivo de HUMANISMO . Pero esta admiraci n por la Antig edad no es la de un anticuario que simplemente a ora el pasado para huir de un presente en decadencia, sino m s bien, los humanista rescatan la sabidur a de la Antig edad para transformar la realidad del presente. Por ello necesariamente el HUMANISMO se vincula al Renacimiento y ste es dependiente del 1 Ernesto Grassi, La filosof a del HUMANISMO . Preeminencia de la palabra, Barcelona, Anthropos, 1993, pp. 89-90. 4rescate y la revaloraci n de la antig edad cl sica, al grado tal que el fin del Renacimiento y el principio de la modernidad se caracteriza por crtica y el rechazo a la autoridad de los La carta de Nicol s Maquiavelo a Vettori de diciembre de 1513, donde le explica c mo escribi El Pr ncipe, es una expresi n elocuente del sentido transformador del estudio de los cl sicos antiguos que distingue a los humanistas renacentistas: Al anochecer regreso a mi casa y entro a mi estudio; me quito la ropa del d a cubierta con polvo y lodo y me pongo prendas reales y de corte.
7 Y vestido apropiadamente entro en las antiguas cortes de los antiguos hombres, y ellos me reciben con afecto y me alimento de la comida que es s lo m a y para la cual nac , y no me averg enzo de platicar con ellos y preguntarles por las razones de sus acciones; y ellos me contestan El HUMANISMO surge as en un momento clave entre dos pocas de la historia entre la Edad Media y la Moderna, ambas caracterizadas por una obsesi n por verdades universales, sean de car cter teol gico, sean de car cter cient fico. El abandono de los conceptos universales y abstractos que pretenden captar las esencias de las cosas existentes, y la adopci n de conceptos y lenguajes siempre dependientes de contextos hist ricos espec ficos, representa para Grassi una diferencia epistemol gica radical con lo que l llama la filosof a tradicional, que se refiere sobre todo a la concepci n plat nica del conocimiento.
8 El modelo epist mico del HUMANISMO encontrar desde el siglo XVII una formidable oposici n: la concepci n moderna de la ciencia, representada por Descartes en el mbito de las matem ticas y la f sica y por Hobbes en la teor a pol La concepci n cartesiana de la ciencia predominante en la modernidad ser cuestionada por Vico a principios del siglo XVIII, quien retoma en La Ciencia Nueva y en la Sabidur a de los Antiguos los ideales del HUMANISMO , en t rminos de la importancia de la ret rica, del 2 Al respecto, Chabod se ala que una de las expresiones m s tempranas de la confrontaci n entre antiguos y modernos la podemos encontrar en la contradicci n entre Maquiavelo y Guicciardini.
9 Este ltimo, al refutar el valor del ejemplo hist rico al afirmar que se enga an quienes a cada paso aducen el ejemplo de los antiguos romanos, constituye el fin de la mentalidad, no s lo humanista en el sentido estricto del t rmino-, sino incluso de la mentalidad del Renacimiento Federico Chabod, Escritos sobre el Renacimiento, M xico Fondo de Cultura Econ mica, 1990, p94. 3 Nicol s Maquiavelo, Carta a Francesco Vettori, 10 de diciembre de 1513 , en The letters of Machiavelli, editadas por Allan Gilbert,Chicago, University of Chicago Press, 1988, p 142 ( la traducci n es m a) 4 Respecto al modelo epistemol gico de Hobbes, v ase Ambrosio Velasco, La revoluci n Hobbesiana , en M. Zuraya (Coord.)
10 , Filosof a nautral y filosof a moral en la modernidad, Facultad de Psicolog a, UNAM, 2004. 5descubrimiento, del Sensus Communis, de la prudencia y sobre todo en el principio de que lo verdadero es lo hecho mismo 5 (verum ipsum factum). En este punto Vico coincide con la idea renacentista de verdad, presente en Da Vinci o m s claramente en el concepto maquiaveliano de Verit effetuale6. Tambi n frente a los modernos y su confianza en la ciencia universal, Vico reivindica la sabidur a de los antiguos latinos que prefieren el conocimiento de las cosas particulares a los conceptos universales que impiden el descubrimiento de lo nuevo y lo sorpresivo e inhiben la creatividad.