Transcription of LA VOLUNTAD DE PODER EN NIETZSCHE
1 UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA Estudios con Reconocimiento de Validez Oficial por Decreto Presidencial Del 3 de abril de 1981 LA VOLUNTAD DE PODER EN NIETZSCHE TESIS Que para obtener el grado de DOCTOR EN FILOSOF A. Presenta LUIS MANUEL ROMAN CARDENAS Director: Dr. Francisco Castro Merrifield Lectores: Dr. Pablo Lazo Briones Dr. Jos Luis Barrios Lara M xico, 2014 1 LA VOLUNTAD DE PODER EN NIETZSCHE . I n t r o d u c c i n. C A P T U L O I ser de la VOLUNTAD de PODER . Caracterizaci n ontol gica de la VOLUNTAD de PODER .
2 Mundo sensible y mundo suprasensible. G nesis de la moral cristiana. 2 C A P T U L O II. a y genealog a m todo geneal gico. - categorizaci n de la pulsi n La hermen utica del cuerpo 3 CAP TULO III. El mundo Moderno. Configuraci n de la moral burguesa y la cr tica al pensamiento Ilustrado. III. La anal tica de la apariencia. El sentido hist rico de la civilizaci n occidental. C o n c l u s i n. B i b l i o g r a f a. I n t r o d u c c i n 4 Nuestro an lisis de la VOLUNTAD de PODER inicia en el primer cap tulo con la presentaci n de su car cter ontol gico, es decir, a partir del estudio de su propio ser exponemos las diversas caracterizaciones de su propia naturaleza.
3 Esta caracterizaci n intr nseca de la VOLUNTAD de PODER es a su vez el resultado que emana de su propio movimiento de posici n de valores, lo que constituye para NIETZSCHE el aspecto fundamental de la historia humana. As , una caracter stica decisiva de la VOLUNTAD de PODER es la misma vida humana, que como posibilidad valorativa de s misma, se concretiza en la moral que cada civilizaci n ha adoptado en su poca. En este sentido, en tanto que la VOLUNTAD de PODER tiene como funci n primordial valorar la vida, no es sino la expresi n de una nueva concepci n de nuestro mundo, como nico mundo real que se objetiva en un rol definido y estable que determina la vida humana mediante los valores que tienen lugar en nuestra vida social, as como en los m ltiples significados que tiene esta experiencia en lo que denominamos moral.
4 Esto nos llevar a profundizar en este mismo cap tulo en las categor as nietzscheanas del mundo sensible y mundo suprasensible, ya que ambas categor as contienen un significado determinante para comprender la moral. En tanto que la VOLUNTAD de PODER nietzscheana postula una nueva valoraci n sustentada en la categor a de mundo sensible, pone de manifiesto una VOLUNTAD que determina su esencia a partir de una transvaloraci n de los valores tradicionales. Por ello, esta categor a del mundo sensible es contrapuesta por NIETZSCHE a la categor a del mundo suprasensible, que funda e instituye el ser de lo existente en un ideal asc tico, como principio de toda nuestra realidad social. En el segundo cap tulo abordaremos el m todo geneal gico de NIETZSCHE en lo que concierne a su estrecha concordancia con la categor a del cuerpo humano.
5 El an lisis geneal gico que hace NIETZSCHE del cuerpo humano nos llevar al an lisis a fondo de todas y cada una de las expresiones afectivas de dicho cuerpo, las que de acuerdo a sus propias funciones fisiol gicas, se nos revelan en el significado de la pulsi n o impulso en un sentido simb lico en que estas expresiones se han categorizado. Esta categorizaci n de nuestras pulsiones ser entonces uno de los 5 pasos fundamentales que NIETZSCHE desarrollar en su m todo geneal gico. Siendo as , este m todo develar las relaciones de PODER siempre determinadas por la pasi n primitiva en que la VOLUNTAD de PODER se sustenta. De acuerdo a esto, la VOLUNTAD de PODER s lo puede concebirse desde sus impulsos en direcci n a su dominio incondicionado, como el factor decisivo que finalmente se concretiza en una multiplicidad de expresiones que se concretizan en nuestros valores humanos.
6 Finalmente, nuestro estudio de la VOLUNTAD de PODER en el tercer cap tulo gira en torno a la configuraci n de la moral burguesa, que heredera de la moral judeo- cristiana y del pensamiento Ilustrado, ha sido decisiva en los valores que nuestra civilizaci n occidental ha adoptado. Como lo veremos, la secularizaci n de la Ilustraci n con el surgimiento de la ciencia, tal y como es asumida en la poca que denominamos Moderna, va de la mano de la vida religiosa del protestantismo que instauro sus pr cticas religiosas muy ad hoc con la moral burguesa. Desde esta perspectiva hist rica, analizaremos los principios en los que seg n NIETZSCHE descansa la moral burguesa. La cr tica que vierte NIETZSCHE a esta moral ser otro t pico de este cap tulo, pues dicha moral pone de manifiesto las relaciones de PODER sustentada en unos valores que act an de acuerdo a una moral de esclavos.
7 El sentido hist rico de la civilizaci n occidental, desde su origen griego hasta la Modernidad, ser entonces decisivo para entender la ideolog a que ha servido como soporte y disyuntiva de la moral de reba o que ha asumido la civilizaci n occidental a trav s de la decadencia de sus valores. De esta manera, en este ltimo cap tulo recapitulamos aquello que para NIETZSCHE expresa todo lo que tiene importancia en el proceso fundamental que constituy nuestra moral burguesa muy de acuerdo a su proceso hist rico de sus valores. Estamos convencidos que la categor a nietzscheana de la VOLUNTAD de PODER es un referente decisivo para comprender la g nesis de nuestros valores. Por ello, nuestra motivaci n por el an lisis de esta categor a est centrada, sobre todo en la primera parte de este trabajo, en el proceso fisiol gico y simb lico de los conceptos de pulsi n, instinto, pasi n primitiva e instinto, que NIETZSCHE postula en estrecha correlaci n con el significado de la VOLUNTAD de PODER .
8 6 Ciertamente, como es sabido, la VOLUNTAD de PODER es una categor a que NIETZSCHE no desarrollo en su cabalidad, sin embargo, creemos que en sus ltimas obras: El anticristo, Crep sculo de los dolos, Ecce Homo, entre otras; est ya planteado el trabajo de redacci n de la VOLUNTAD de PODER como una tentativa posible de lograr, puesto que es a trav s de esta como su pensamiento podr a ser m s claro, sobre todo tomando en cuenta que las otras categor as fundamentales como el superhombre, la muerte de Dios, el eterno retorno- podr an estar comprendidas en lo que l bosqueja como la VOLUNTAD de PODER . Debido a ello, nuestro trabajo eligi como problem tica central a esta ltima categor a. 7 C A P I T U L O I El ser de la VOLUNTAD de PODER I.
9 Caracterizaci n ontol gica de la VOLUNTAD de PODER . En el sentido estricto nietzscheano la naturaleza de la VOLUNTAD de PODER es una nueva determinaci n ontol gica del mundo de la vida concebido como la nica realidad. Es decir, la naturaleza de dicha VOLUNTAD tiene que ver con una naturaleza creadora de valores, que necesariamente nos refiere su ser en un sentido de conservaci n y acrecentamiento de la vida humana. En tanto que la VOLUNTAD de PODER tiene como funci n primordial conservarse y acrecentarse no es sino la expresi n de una nueva concepci n del mundo de la vida como nico mundo real en que la VOLUNTAD se objetiva en la fijaci n de un rol definido de valores que determinan la vida social y pol tica. Esta determinaci n intr nseca de la VOLUNTAD es a su vez el resultado que emana del propio movimiento de posici n de valores que constituye para NIETZSCHE lo verdaderamente fundamental de la historia humana.
10 De este modo, la reflexi n que hace NIETZSCHE de la historia occidental es comprendida desde el punto de vista de los valores que fundan e instituyen su determinaci n en el ser de lo existente en tanto que principio de toda nuestra realidad. En este sentido, la VOLUNTAD de PODER de NIETZSCHE asume un nuevo significado de la vida humana a contrapelo del rol social de un sistema can nico de reglas preestablecidas que nuestra civilizaci n occidental ha establecido de acuerdo a los correspondientes valores judeo-cristianos. Tal y como NIETZSCHE nos lo plantea, el significado de la VOLUNTAD de PODER est sustentado en su naturaleza ontol gica de tal manera que descansa en los propios supuestos b sicos de la misma valoraci n de la vida humana. La vida misma es para mi instinto de crecimiento, de duraci n, de acumulaci n de fuerzas, de PODER : donde falta la VOLUNTAD de PODER hay decadencia.