Transcription of LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL - centrorey.org
1 LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL (Estudio b blico) Hace escasamente un par de meses, una impresionante noticia apareci en algunos medios informativos, con referencia indirecta a Israel. No fue la com n noticia de lo que est acaeciendo en el Oriente Pr ximo, sino indirectamente otra cosa. Resulta que en un lodazal en tierras de Irlanda, un trabajador encontr semienterrado en el mismo, un manuscrito muy antiguo. La noticia fue as descrita: <<DUBL N, Irlanda- Arque logos irlandeses dieron a conocer el descubrimiento de un libro antiguo de Salmos que un obrero de la construcci n vio cuando trabajaba con su m quina excavadora en un lodazal>> (1) El art culo segu a diciendo, <<el libro de aproximadamente 20 p ginas, ha sido fechado hacia el a o 800-1000. Bernard Meehan, experto en manuscritos del Trinity College, dijo que ese era el primer descubrimiento en dos siglos de un documento perteneciente al principio del medioevo en Irlanda>> (2) El manuscrito en cuesti n, en el lugar donde fue hallado Hay dos cuestiones que hacen de ese descubrimiento algo sensacional e impactante.
2 La primera, es que en lo natural es imposible que un objeto tan fr gil haya podido mantenerse pr cticamente intacto tantos siglos en la humedad absoluta de un lodazal. La segunda, que, una vez desenterrado del todo, no se haya hecho trizas. Pero hay una tercera cuesti n, que a n hace que el todo del asunto sea todav a m s revelador, y es el hecho de que la persona que hall el libro, lo encontr abierto por el Salmo 83, y eso es lo que tiene que ver con Israel. El contexto de ese salmo es el de una s plica elevada a Dios a causa de la agresividad de las naciones vecinas, que amenazaban (y amenazan) con destruir Israel. El autor del salmo eleva una plegaria a Jehov a que repita las proezas que realiz en el pasado para la liberaci n de su pueblo. Sin lugar a dudas, el hecho de encontrar ese manuscrito tan antiguo en un lodazal, abierto por el salmo 83 que evoca la situaci n actual de Israel, vuelto ya a su tierra desde no hace muchos a os, y constantemente amenazado por doquier, no puede dejar de ser considerado un hecho sobrenatural.
3 Qu es lo que Dios nos quiere decir con esa se al? Desde luego varias cosas. En el Salmo 83 encontramos la realidad actual y ancestral de la voluntad de ciertas naciones vecinas de Israel, de que esa naci n desaparezca como tal: <<Han dicho: Venid, y destruy moslos para que no sean m s naci n, y no haya m s memoria del nombre de Israel>> (S. 83: 4) Esa voluntad absolutamente diab lica de destrucci n del pueblo de Dios se manifest patente por muchos siglos, as como el cumplimiento de la misma. Por casi dos mil a os, Israel dej de ser naci n, siendo los jud os dispersados por todas las naciones. Pero el 14 de Mayo de 1948, de forma oficial, despu s de haber estado ausentes de su tierra por cientos de a os, cuando en su d a fueron expulsados por los romanos, Israel volvi a su tierra, a Israel (Is. 14: 1; 66: 8; Zac.)
4 8: 7, 8), y sin lugar a dudas, eso fue un milagro. Desde ese mismo momento, y justo a partir del d a siguiente, las naciones rabes han intentado echar al mar a los leg timos moradores de esa tierra, es decir, a los jud os. Todav a hoy, ese es el grito de guerra de muchos de los adversarios de Israel, s lo hay que escuchar las todav a recientes declaraciones del actual presidente de Ir n, Mahmud Ahmadinejad, el cual quiere que Israel sea borrado del mapa. Mahmud Ahmadinejad, actual presidente de la Rep blica Isl mica de Ir n No es de extra ar entonces, que Dios haya permitido una se al tan clara como la aludida al inicio de este art culo. Para m , no cabe la menor de las dudas, Dios no ha terminado con Israel! El Se or va a seguir con lo que empez hasta su bienaventurada conclusi n. Dios se comprometi con pacto eterno con el padre Abraham, a que de sus lomos saldr a el que ser a Su pueblo.
5 Ese pacto, llamado pacto abrah mico, (G n. 12: 2, 3; 15; 17; Gal. 3: 18, etc.) sigue estando en pie, ya que Abraham no est circunscrito a la Ley, sino a la fe (G l. 3: 6, 7, etc.) Las promesas que Dios dio a Abraham, fueron para Israel, y consecuentemente tambi n para la Iglesia. No obstante, existen muchas promesas dadas por Dios que s lo conciernen a Israel, y no a la Iglesia, como por ejemplo todo lo implica acerca del territorio, la Tierra que Dios prometi a Abraham, y muchos otros aspectos, de los cuales no tenemos espacio para tratar en este art culo. Sabemos por la Palabra, que Dios tiene un tiempo reservado exclusivo para Israel y para Jerusal n, y que es de siete a os. Este ser el tema de estudio de este art culo, el cual desarrollaremos a continuaci n, y que nos ayudar , de paso, a entender varias cosas: Cu l es el futuro de Israel.
6 Qu debe la verdadera Iglesia esperar de parte de Dios. Qu pasar con este mundo como lo conocemos hoy. 1. DANIEL , el hombre de Dios: A pesar de la infidelidad manifiesta de Israel a lo largo de su existencia, Dios siempre en su misericordia, permiti que se levantaran hombres que se pusieran en la brecha, intercediendo por el pueblo de Dios u obrando a favor de l. Tal es el caso de Mois s, muchos de los Jueces, profetas, etc. Uno de esos hombres, fue sin duda DANIEL . El Se or, despu s de haber dado a su pueblo muchas oportunidades de arrepentimiento, fue deportado a Babilonia. Nabucodonosor, rey de Babilonia, conquist Jerusal n en el 606 antes de Cristo, y volvi a casa con un grupo de cautivos regios (Dn. 1: 3, 4), entre ellos, un joven llamado DANIEL . Estos cautivos jud os fueron entrenados en toda sabidur a pagana de modo que pudieran servir como buenos consejeros reales.
7 DANIEL se distingui por su car cter ejemplar, sabidur a y grandes dones prof ticos que Dios le concedi por su fidelidad. Como resultado de todo ello, aun y siendo cautivo, fue elevado a una muy alta posici n en el imperio babil nico (Dn. 2: 48) Pero DANIEL , fue m s grande todav a que eso, porque era fiel a Dios. All en tierra extra a, ese var n oraba cada d a siempre tres veces al d a, a pesar de la prohibici n sat nica impuesta a trav s de los gobernantes imp os (Dn. 6: 10-13). Esto casi le cuesta la vida, pero Dios supo librarle. Representaci n de DANIEL a salvo en el foso de los leones Su oraci n era constante de gratitud e intercesi n por el pueblo cautivo. Pero DANIEL no s lo era constante en la oraci n, tambi n, a diferencia de una inmensa mayor a de ministros de hoy en d a, conoc a los tiempos, porque conoc a y cre a a la profec a.
8 Leemos as en el libro que lleva su nombre: <<En el a o primero de Dar o hijo de Asuero, de la naci n de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el a o primero de su reinado, yo DANIEL mir atentamente en los libros el n mero de los a os de que habl Jehov al profeta Jerem as, que hab an de cumplirse las desolaciones de Jerusal n en SETENTA a os>> ( DANIEL 9: 1, 2) En el a o 538 a. C., DANIEL , estando l en oraci n (Dn. 9: 20, 21), clamando a Dios por la liberaci n de los opresores de Su pueblo, y faltando apenas dos a os para que se cumplieran los SETENTA a os de cautiverio profetizados por Jerem as (Ver Jer. 25: 11), el arc ngel Gabriel se le present en persona, con un mensaje important simo de parte de Dios (ver. Dn. 9: 20-23). Gabriel le explica en voz audible, que hab a sido enviado para darle sabidur a y entendimiento sobre acontecimientos que iban a producirse en el futuro (Dn.)
9 9: 22). La raz n primera que aduce Gabriel para justificar ese proceder, era porque DANIEL era muy amado (Dn. 9: 23; 1 Co. 2: 9) D monos cuenta que la raz n de ser tan querido DANIEL por parte del Cielo, era a causa de su amor por Israel, y de su oraci n constante por el pueblo de Dios. Ese es un ejemplo a seguir. 2. DANIEL y Gabriel: DANIEL experiment en ese momento, lo que muy pocos hombres han experimentado en sus vidas, y nosotros somos tambi n bendecidos a causa de leer lo que ocurri , y de entender tambi n, y quiz s mejor que el propio DANIEL dada nuestra avanzada posici n en la historia, y por tanto mejor perspectiva, la orden y la visi n de Dios (Dn. 9: 23) Cuando ya estaba a punto de cumplirse el plazo del tiempo del cautiverio, Dios env a al atalaya DANIEL una revelaci n impresionante por mediaci n de un arc ngel. Esa revelaci n prof tica se llama de las SETENTA SEMANAS (leer DANIEL 9: 24-27), y nos ayudar tremendamente a entender de forma precisa los tiempos, y la actuaci n de Dios sobre Israel.
10 Empecemos pues a prestar atenci n a lo que Gabriel literalmente le dice a DANIEL , y estudi moslo parte por parte. (Dn. 9: 24) << SETENTA SEMANAS est n determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricaci n, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visi n y la profec a, y ungir al Santo de los santos>> Gabriel le dice de parte de Dios a DANIEL , principal de Israel en esos momentos, que existe un periodo de tiempo determinado para cumplirse con referencia a Israel (el pueblo de DANIEL ), y Jerusal n (la santa ciudad de los jud os y su capital) En ese espacio de tiempo, el cual estaremos analizando en un momento, deber n ocurrir una serie de cosas en relaci n a Israel. En concreto seis. Veamos: 1) Deber terminar la prevaricaci n.