Transcription of NIETZSCHE - edu.xunta.gal
1 NIETZSCHE (l844-1900) En el ltimo tercio del siglo XIX surge una nueva corriente filos fica, que coincide con las anteriores en la negaci n de la metaf sica y que descubre la realidad radical de la vida: el Vitalismo o Filosof a de la vida que defiende lo irracional como caracter stica del ser humano en oposici n a la raz n y a la experiencia. friedrich NIETZSCHE es uno de sus m ximos representantes. NIETZSCHE encarna la cr tica m s radical que se haya hecho en Occidente contra la cultura establecida , en todos los terrenos: filosof a, ciencia, moral, NIETZSCHE apunta como el acontecimiento m s importante de la poca contempor nea, de la cual l se siente testigo, la muerte de Dios.
2 Dios ha muerto, viva el superhombre 2 UN NUEVO MARCO CIENT FICO: POSITIVISMO y EVOLUCIONISMO El POSITIVISMO es una corriente o escuela filos fica que afirma que el nico conocimiento aut ntico es el conocimiento cient fico, y que tal conocimiento solamente puede surgir del m todo cient fico. El positivismo deriva de la epistemolog a que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador franc s Auguste Comte y del brit nico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad. Seg n la misma, todas las actividades filos ficas y cient ficas deben efectuarse nicamente en el marco del an lisis de los hechos reales verificados por la experiencia. Esta epistemolog a surge como manera de legitimar el estudio cient fico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente.
3 La necesidad de estudiar cient ficamente al ser humano nace debido a la experiencia de la Revoluci n Francesa, que oblig por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio cient fico. El positivismo es la manifestaci n de una poca: bajo una exaltaci n del m todo cient fico y una supuesta asepsia ideol gica (el investigador no debe emitir juicios de valor), lleva a la afirmaci n de que la sociedad debe ser fundada y condicionada por la ciencia. Se crey que la ciencia era la garant a infalible del progreso humano individual y social. El pensamiento positivista inaugura una forma nueva de hacer ciencia, basada en la observaci n, en el empirismo y en la recolecci n de hechos que luego se convertir n en leyes.
4 Siguiendo la l nea positivista tenemos al EVOLUCIONISMO como una de las teor as que dominan el siglo XIX. El surgimiento del evolucionismo conmovi la cultura occidental; de ser una teor a vaga y discutida, acab convirti ndose en dogma que permit a interpretar y renovar muchas disciplinas, incluso distantes de la propia biolog a (acorde con el programa de m todo nico para todas las ciencias); el paradigma evolucionista pronto rein en ciencias como la historia y la antropolog a. En 1859 Charles Darwin publica El origen de las especies y el reconocimiento del arraigo del hombre en la naturaleza inicia su ascenso. Darwin no es un fil sofo, pero probablemente ninguna obra ha influido tanto como la suya en la constituci n del pensamiento contempor neo.
5 La teor a de la evoluci n no representa s lo un avance concreto del conocimiento, sino, y de ah su importancia, una controvertida transformaci n de la manera global en que nos enfrentamos al mundo. Darwin se rebel contra dos ideas fundamentales en la concepci n tradicional del mundo. Por un lado, la idea de que cada cosa es como es, invariable desde la eternidad o desde la creaci n. Por otro, que nosotros somos radicalmente distintos al resto de las cosas. En primer lugar afirmaba la evoluci n de las formas vivas, la formaci n de unas especies a partir de otras que las preceden, y en segundo lugar -y sta es la tesis m s pol mica- defendi que el hombre no queda excluido de este radical hermanamiento entre todas las formas de vida.
6 3 LA HERENCIA DE LA ILUSTRACI N El siglo XVIII fue un siglo fundamental en la historia de Occidente. En l se fraguaron los principales ideales de la modernidad; fue en este momento cuando se desarrollaron, tanto en la teor a como en la pr ctica, las consecuencias de un nuevo modo de pensar, de valorar, de sentir y de vivir. Esto no quiere decir que la Ilustraci n acabara a finales del XVIII, al contrario, sus consecuencias siguen vigentes en la mentalidad actual, pues sus ideales, aunque no se hayan cumplido, siguen siendo los de muchos de nuestros contempor neos. No es f cil definir qu fue la Ilustraci n. La dificultad est en que lo abarc todo: la filosof a, la religi n, el derecho, la econom a, la tica, la antropolog a, la pol tica, la literatura.
7 La Revoluci n Francesa, que fue su efecto pr ctico m s significativo y dram tico, no fue s lo una revoluci n pol tica, sino que abarc toda la vida del hombre: persecuci n religiosa, una nueva idea de la libertad, del derecho, de la justicia, un nuevo orden , todo ello con pretensiones de universalidad. La primera caracter stica del pensamiento ilustrado es, pues, el criticismo: la cr tica a la religi n puede considerarse el punto central porque es, simult neamente, la cr tica a un sentido de la vida, de los valores, a la tica, a lo que una cultura considera como valioso o como malo. Por eso el ataque a la Iglesia Cat lica era, al mismo tiempo, el intento de cambiarlo todo. La Ilustraci n pretend a abolir un modo de entender la vida y el mundo y sustituirlo por otro, y el fundamento en el que se apoyaba Occidente era el cristianismo.
8 La Ilustraci n quiere cambiar el fundamento de todos los valores para que la humanidad viva de una manera m s humana , m s digna, para que sea feliz, para que reine la paz y la armon a entre los hombres. Y para ello Dios ha de ser sustituido por el hombre. Pero si se quiere ir al fondo, a la idea que sirve de base a todo el planteamiento ilustrado, hay que darle la raz n a Kant cuando resumi lo que, desde su punto de vista, significaba la Ilustraci n: la madurez del hombre, de la humanidad, que hab a sido conducida por maestros, pedagogos, padres, sacerdotes, etc. Autonom a es la palabra que define con m s precisi n el ideal ilustrado. De qu hay que liberarse para llegar a ser aut nomos? De la gu a de otros y, m s en concreto, del entendimiento, de la raz n, de las ideas, leyes y normas externas, para dirigir la propia conducta, por eso autonom a quiere decir tambi n liberaci n.
9 En terminolog a actual podr a decirse que defiende la libertad de expresi n, la libertad de prensa, la libertad de ense anza, etc., sustituir los deberes por los derechos: los derechos de la conciencia individual, de la cr tica, de la raz n, los derechos del hombre y del ciudadano. La libertad se entiende, por tanto, como absoluta e indivisible y se extiende a todos los campos. Por eso la Ilustraci n supuso una ruptura radical con todos los valores establecidos: el hombre debe darse sus propios principios y normas tanto racionales como morales y pol ticas. 4 MARCO HIST RICO-CULTURALY FILOS FICO El ultimo tercio del siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX, se caracterizan por la vigencia del Idealismo Alem n, un movimiento filos fico-metaf sico en el que destaca especialmente Hegel.
10 Los abusos en que cae el Idealismo crean la necesidad de acercarse y ajustarse a la realidad tal como es. La mente europea de 1830 encuentra en la ciencia (biolog a, f ) El m todo que ha de aplicarse a la filosof a y niega la metaf sica. As surge el Positivismo (Comte) y luego el Material smo (Marx), movimientos filos ficos para los que la nica realidad objetiva es la materia sujeta a continuo movimiento. En el ltimo tercio del siglo XIX en Europa Central se da un movimiento de renovaci n cultural que afirma la primac a de la vida: el VITALISMO , defendiendo una subordinaci n de lo racional a lo vital; representantes de este movimiento son NIETZSCHE , Dilthey y Bergson. Por todo ello se oponen al idealismo de Hegel o al positivismo de Comte.