Transcription of Violencia de género - UNAM
1 Violencia de g neroRoberto CastroGenealog a del concepto1G nero es una de las categor as centrales del pensamiento feminista. Su objetivo es criticar no solo describir el conjunto de relaciones sociales que presuponen y perpet an una realidad social jerarquizada a partir de la valoraci n diferencial de los sexos y de los atributos y mandatos que se les presumen concomitantes. G nero no es un concepto para referirse a las mujeres ni una noci n que haga referencia a la simple comparaci n estad stica entre hombres y mujeres. Es, en cambio, una categor a que ilumina una de las formas fundamentales de la desigualdad en los sistemas sociales:2 aquella que se produce hist ricamente (es decir, con variaciones temporales, estructurales y culturales) en las relaciones entre los individuos, las instituciones y el Estado, mediante la arbitraria instauraci n y reproducci n de la dominaci n de los varones y lo masculino sobre las mujeres y lo Esta secci n es un resumen de un trabajo m s detallado sobre la misma tem tica publicado en Riquer y Castro (2008).
2 2 El concepto de sistemas sociales se refiere a individuos que interact an entre s , directa o indirectamente, en un contexto delimitado f sica o simb licamente. Por tanto, podemos reconocer como sistemas sociales a grupos de dos personas (parejas, m dico-paciente, etc.), a grupos m s numerosos (familias, escuelas, instituciones, etc.) y a lo que conocemos como "la sociedad" en su noci n de Violencia de g nero se refiere a la Violencia que se ejerce contra las mujeres por el hecho de ser mujeres. Esto es, todas las formas de Violencia que perpet an el control sobre las mujeres, o que imponen o restablecen una condici n de sometimiento para las mujeres. Constituye, as , la expresi n m s extrema de la desigualdad y la opresi n de g nero. El t rmino describe un tipo de Violencia de car cter social, lo que significa que su explicaci n no se encuentra en los genes ni en la psique masculina, sino en los mecanismos sociales que hacen de la diferencia sexual el sustento de la subordinaci n de las embargo, contra lo que pudiera pensarse, el debate sobre g nero ha transitado, salvo excepciones, por un sendero distinto al de la discusi n sobre las causas y consecuencias del fen meno de la Violencia contra las mujeres.
3 La Violencia contra las mujeres es un problema que revel el feminismo de la segunda ola en la d cada de 1970. Durante casi dos d cadas (1970-1980), los principales desarrollos te ricos tuvieron lugar en el contexto del debate feminista anglosaj n, principalmente en los Estados Unidos. En pa ses como el nuestro, la Violencia contra las mujeres fue, por m s de dos d cadas, un problema ante el que los grupos feministas actuaron por dos v as: la de la atenci n directa a mujeres v ctimas de Violencia y la de propuestas en el mbito jur dico. En M xico no se desarroll una vertiente acad mica que teorizara e investigara emp ricamente sobre la Violencia contra las mujeres sino hasta muy diferenciar tres t rminos que han dominado momentos distintos del debate y el accionar ante la Violencia de g nero. En una primera etapa de inicios de la d cada de 1970 a mediados de la de 1980 en la que el actor principal fue el feminismo estadounidense, el t rmino dominante fue Violencia sexual.
4 En una segunda etapa de mediados de la d cada de 1980 a mediados de la de 1990 , en la que salta a la palestra el feminismo de los pa ses del tercer mundo, empezar an a resonar las expresiones Violencia contra las mujeres, Violencia machista, Violencia patriarcal, Violencia masculina. En la tercera etapa que va de mediados de la d cada de 1990 a la fecha , por un lado, toman la batuta organismos internacionales de Naciones Unidas y, por otro, el feminismo se institucionaliza y la tem tica cobra relevancia en el medio acad mico. En esta etapa el t rmino dominante es Violencia de g la primera etapa d cada de 1970 y parte de la siguiente hay que destacar que en el feminismo estadounidense tuvo lugar una doble discusi n. Por una parte, la de las feministas acad micas que debatieron sobre el origen, las causas y las formas de reproducci n de la subordinaci n femenina, junto con la de las militantes que se refirieron a la violaci n.
5 En dicho debate, la Violencia contra las mujeres no tuvo un lugar central en la comprensi n del patriarcado. El instrumento por excelencia del patriarcado, se pensaba entonces, era la Violencia simb lica, entendida como un conjunto de dispositivos que permit an mantener la subordinaci n de las mujeres sin usar la fuerza f otra parte estaba la discusi n de la vertiente militante del feminismo, interesada en actuar ante la Violencia contra las mujeres. En esa vertiente, la violaci n ocup un lugar central, pues se la concibi como el mecanismo por excelencia de control de las mujeres por parte de los hombres. En esa perspectiva, la violaci n no es un acto de gratificaci n sexual, sino un ejercicio de poder y de intimidaci n, posible en virtud de las diferencias anat micas entre hombre y mujer (Griffin 1971; Brownmiller 1975).Si bien la violaci n fue el tema central de la d cada de 1970, pr cticamente desde los inicios de la discusi n las feministas se interesaron en la Violencia dom stica circunscrita al fen meno denominado "esposa golpeada" o battered wife (Dobash y Dobash 1979).
6 Tambi n, hacia el final de esa d cada, emergi la tem tica del hostigamiento sexual (McKinnon 1979).En suma, en los primeros a os del debate en torno a la Violencia contra las mujeres, la noci n dominante fue Violencia sexual. Por Violencia sexual se entienden las acciones ejercidas contra las mujeres (de cualquier edad) que conllevan el uso de la fuerza, la coerci n, el chantaje, el soborno, la inti- midaci n o la amenaza para realizar actos sexuales o acciones sexualizadas no deseadas, no buscadas ni consensuales. La Violencia sexual integra la violaci n, el abuso sexual de menores y el hostigamiento sexual, las relaciones sexuales bajo coacci n en el matrimonio y en las citas (date rape), las violaciones sistem ticas durante los conflictos armados, la prostituci n forzada y la trata de personas, actos violentos contra la integridad sexual de las mujeres como la mutilaci n genital (infibulaci n) y las inspecciones obligatorias de los primeros desarrollos en torno a la Violencia contra las mujeres adolec an de la misma confusi n entre diferencia sexual y desigualdad social fundada en esa diferencia que ha caracterizado el debate sobre g nero.
7 Esta confusi n impidi ver que el hecho de que el sexo femenino (anatomofisiol gico) sea el pretexto para someter a las mujeres u obtener "algo" de ellas por coerci n o por la fuerza, no significa que la diferencia sexual explique la Violencia contra las mujeres. Ello equivaldr a a tratar de explicar la Violencia que se ejerce contra diversos grupos tnicos o raciales por el color de la partir de la d cada de 1980, el debate en el medio estadounidense sobre la Violencia contra las mujeres se empata con una suerte de reapropiaci n del problema por parte de las feministas latinoamericanas. Ejemplo de ello es la declaraci n en el i Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe realizado en 1981 en Bogot del 25 de noviembre como D a Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, que en 1999 se retoma en la 54a sesi n de la Asamblea General de Naciones Unidas para instaurar esa fecha como D a Internacional de la Eliminaci n de la Violencia contra la la Conferencia Internacional de la Mujer celebrada en Nairobi en 1985, diversas feministas del tercer mundo plantearon que la Violencia del c nyuge contra su esposa parec a asociada al temor de los varones a la "liberaci n" que presupon a que se incorporaran a una actividad extradom stica por un ingreso.
8 En dicho se alamiento hab a una intuici n muy importante: la de que la Violencia contra las mujeres en el terreno de la relaci n de pareja tiene que ver fundamentalmente con romper, intentar romper o suponer que se romper con la divisi n sexual del trabajo dentro del , a partir de la segunda mitad de la d cada de 1990, el activismo del movimiento feminista logr que la Organizaci n de Naciones Unidas (a partir de la Conferencia Internacional sobre Poblaci n y Desarrollo de El Cairo, 1994, y la iv Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing, 1995) incorporara la perspectiva de g nero en sus principales documentos, reconociera la Violencia contra las mujeres como un problema de derechos humanos y formulara directrices a nivel mundial para prevenir, atender y erradicar este problema. A partir de esta institucionalizaci n de la lucha feminista se formula el concepto de Violencia de g nero.
9 Este se define como:Todo acto de Violencia basado en la pertenencia al sexo femenino, que tenga o pueda tener como resultado un da o o sufrimiento f sico, sexual o psicol gico para la mujer, as como las amenazas de tales actos, la coerci n o la privaci n arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida p blica como en la vida privada (Economic and Social Council 1992).Se trata de la definici n de Violencia de g nero m s ampliamente utilizada a nivel mundial, justamente por ser la adoptada por Naciones Unidas. Es la que se usa en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia bajo el nombre de " Violencia contra las mujeres". De ella deriva tambi n la interpretaci n de que Violencia de g nero es la que se ejerce contra las mujeres por ser mujeres. Esta ltima es una noci n fundamental, pues ilumina el car cter relacional de este tipo de Violencia : se ejerce fundamentalmente con fines de control y embargo, la leg tima preocupaci n por "medir" la Violencia contra las mujeres le dio un sesgo empiricista al conocimiento del fen meno.
10 Los escasos acercamientos te ricos se desarrollaron sin recoger los resultados de las mediciones o sin dialogar con los "datos". En otros trabajos hemos llamado a este divorcio empirismo ciego y teor a sin datos (Castro y Riquer 2003).Parad jicamente, al tiempo que empezaron a tomarse en cuenta las violencias contra las mujeres en mbitos como el laboral y el escolar (adem s de la Violencia sexual), se empez a gestar una suerte de sinonimia que llev a equiparar, en el imaginario colectivo, Violencia contra las mujeres con Violencia de pareja. Hay que se alar, sin embargo, que atender la Violencia dom stica o intrafamiliar no necesariamente es hacerle frente a la Violencia de g nero. Adem s, reducir la teorizaci n de la Violencia de g nero a la Violencia dom stica no contribuye a una mejor comprensi n o explicaci n del fen el inicio del debate sobre la Violencia contra las mujeres (d cada de 1970), las feministas empezaron a cuestionar la pertinencia del t rmino Violencia dom stica, habida cuenta de que la Violencia que se quer a visibilizar era la que el var n ejerce contra su pareja, fuera en el noviazgo o en la relaci n conyugal.