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16.Sobre el síndrome del burnout o de estar quemado

1 Sobre el s ndrome del burnout o de estar quemado Lic. Javier Mart n Camacho -A o 2003- Introducci n: En todas las profesiones y actividades laborales existen presiones y situaciones estresantes que pueden generar diferentes s ntomas que afecten a la persona, no s lo en el mbito laboral, sino tambi n en su vida cotidiana. B sicamente, el desgaste generado por las actividades laborales no puede ser superado por las estrategias de afrontamiento de la persona y afectan su capacidad de adaptaci n generando disfuncionalidades en diversas reas. El s ndrome de burnout o de estar quemado , como habitualmente es traducido, es un t rmino que alude a este proceso. El s ndrome de burnout , tambi n es conocido con los nombres de s ndrome de estar quemado , s ndrome de quemaz n, s ndrome de Tomas o s ndrome de desgaste profesional.

3 eso se utiliza el término con frecuencia para hacer referencia a los efectos del estrés laboral en los profesionales de la salud, la educación y de los

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1 1 Sobre el s ndrome del burnout o de estar quemado Lic. Javier Mart n Camacho -A o 2003- Introducci n: En todas las profesiones y actividades laborales existen presiones y situaciones estresantes que pueden generar diferentes s ntomas que afecten a la persona, no s lo en el mbito laboral, sino tambi n en su vida cotidiana. B sicamente, el desgaste generado por las actividades laborales no puede ser superado por las estrategias de afrontamiento de la persona y afectan su capacidad de adaptaci n generando disfuncionalidades en diversas reas. El s ndrome de burnout o de estar quemado , como habitualmente es traducido, es un t rmino que alude a este proceso. El s ndrome de burnout , tambi n es conocido con los nombres de s ndrome de estar quemado , s ndrome de quemaz n, s ndrome de Tomas o s ndrome de desgaste profesional.

2 Definici n: El s ndrome del burnout o s ndrome de estar quemado es definido de diversas maneras, como una respuesta a una tensi n emocional cr nica, caracterizada por la fatiga emocional y/o f sica, una disminuci n marcada en la productividad y un desinter s por los clientes y colaboradores (Perlman y Hartman, 1982). Es una p rdida progresiva del idealismo, la energ a y la finalidad como resultado de las condiciones laborales (Edelwich y Brodsky, 1980). Por otros autores es definido como un s ndrome de fatiga f sica y emocional que implica un desarrollo negativo de s mismo, de actitudes negativas hacia el trabajo y una perdida de inter s y preocupaci n por los clientes (Pines y Maslach, 1978). Y por ltimo como un estado de fatiga o frustraci n producido por la devoci n a un modo de vida o relaci n que no ha devuelto la compensaci n esperada (Freudenberger y Richelson, 1980).

3 Nosotros entonces podemos entenderla como un proceso de deterioro global de la persona debido a situaciones de estr s laboral, que lleva a la misma a una situaci n de fatiga, desinter s y falta de motivaci n que generan una baja significativa en el rendimiento y trae dificultades interpersonales tanto dentro como fuera del trabajo. 2 Historia: Se le atribuye a Freudenberger (1974), el primero en haber utilizado el t rmino para hacer referencia al proceso de vac o emocional y el agotamiento f sico que padec an personas relacionadas con la atenci n de pacientes adictos. Luego fueron Maslach (1976) y Pines (1980), quienes extendieron este concepto a diversos grupos profesionales , poniendo el acento de sus investigaci n en tratar de determinar la etiolog a y las formas en que la misma se desarrolla.

4 Tambi n realizaron investigaciones tendientes a identificar los factores preventivos y terap uticos del burnout . S ntomas: Los mismos pueden ser de distinto tipo y, al afectar en forma global a la persona vemos que todas las reas suelen estar afectadas. Por eso encontramos s ntomas de tipo: cognitivos, afectivos, conductuales, f sicos y relacionales. 9 Cognitivos: las personas se vuelven intolerantes, r gidas, inflexibles o cerradas en su forma de pensar y ver el mundo. Pueden aparecer dudas, olvidos e ideas de culpabilidad. 9 Afectivos: entre los s ntomas puede verse abatimiento, miedo, vac o emocional y enfado. Marcado aburrimiento y desinter s. 9 Conductuales: suele haber un declive en la productividad, distracci n y pueden aparecer reacciones agresivas.

5 Es posible que discutan, se quejen y tambi n aumenta la probabilidad de sufrir accidentes. Algunos aumentan el consumo de alimentos, caf , alcohol, tabaco o drogas. 9 F sicos: agotamiento f sico, fatiga cr nica, aumento de las enfermedades en general, gripes a repetici n, alteraciones del apetito, contracturas musculares, cefaleas, hipertensi n arterial, disfunciones sexuales, insomnio. Pueden aumentar los trastornos gastrointestinales y sufrir alteraciones significativas en el peso. 9 Relacionales: aparecen dificultades en la comunicaci n, aislamiento. En general suele haber un aumento de los conflictos interpersonales, con frecuentes discusiones, peleas e irritabilidad. Es importante se alar que no siempre es f cil determinar si una persona tiene o no el s ndrome ya que como advierten algunos autores, se trata m s de un proceso que de un estado o hecho (Farber, 1983).

6 Grupos vulnerables: El grupo de trabajadores que se encuentra m s susceptible de padecer este s ndrome, es el de los que tienen una implicaci n personal o una relaci n constante y directa con otras personas. Por 3eso se utiliza el t rmino con frecuencia para hacer referencia a los efectos del estr s laboral en los profesionales de la salud, la educaci n y de los servicios p blicos y sociales. El grupo de profesionales de la salud suele ser el que tiene un mayor nivel de exposici n por su quehacer particular, aqu debemos incluir a m dicos, psic logos, enfermeros, asistentes sociales y otros profesionales o auxiliares que trabajan en este campo. La incidencia del burnout en los psicoterapeutas: Existen pocas investigaciones y estudios que hayan evaluado la incidencia del burnout .

7 Una investigaci n llevada a cabo en mediante la aplicaci n del Inventario de Agotamiento de Maslach (1978), dio como resultado que el 6% de los psicoterapeutas evaluados padec an el s ndrome. Sin embargo, el nivel subjetivo de afectaci n es mucho m s alto y el 37% de los encuestados reconoci que ellos mismos hab an experimentado un agotamiento o depresi n lo bastante grave para entorpecer su capacidad laboral. En nuestro pa s no hay investigaciones sobre el tema, pero por lo que se puede observar en nuestro medio es claro que el burnout es frecuente. Causas del burnout : Como en la mayor a de los fen menos humanos, los factores causales suelen ser m ltiples y es dif cil identificar cuales son los determinantes, por eso simplemente ser n se alados los que las investigaciones indican como los m s relevantes.

8 Es importante distinguir entre la ansiedad o tensi n y el agotamiento, si bien son fen menos que pueden estar relacionados, la primera no siempre es negativa, ya que cierto grado de tensi n y ansiedad son esperables en la pr ctica cl nica de todos los terapeutas. El problema es que cuando esta ansiedad se vuelve cr nica, las estrategias de afrontamiento y los recursos para manejarla se agotan, entonces comienza a aparecer un marcado agotamiento sino se adoptan medidas para obtener alivio y recuperar energ a (Guy, 1995). Entre las causas principales del agotamiento y posterior burnout se identifican: la personalidad y vida del terapeuta, las caracter sticas de los pacientes que este atiende, los factores laborales y aspectos sociales, en general se da una combinaci n de estas causas.

9 Es relevante destacar que ninguno de estos factores por s solos se consideran causantes directos, sino que son factores que coadyuvan o favorecen la aparici n del burnout . 9 Personalidad y vida del terapeuta: esta suele ser uno de las causas m s relevantes. los profesionales que son muy retra dos o tienen una tendencia al aislamiento son m s proclives al agotamiento, que los extrovertidos o los que tienen una red social que les brinda contenci n, afecto y les permite renovar energ as. Lo mismo ocurre con aquello que tienen una vida 4personal pobre e insatisfactoria o no logran obtener gratificaci n de sus relaciones interpersonales. Esto se debe a que las relaciones satisfactorias con la familia y los amigos suele mitigar y proteger a los terapeutas del estr s laboral.

10 Aquellos profesionales que son excesivamente idealistas y dan su vida en la profesi n, los que priorizan las necesidades de sus pacientes sobre las suyas, los que se sobreinvolucran con los pacientes transform ndose en la persona m s importante de sus vidas, tambi n son proclives a sentir agotamiento. En los terapeutas que est n disponibles veinticuatro horas al d a, como los que asumen la responsabilidad personal por la conducta y la felicidad de sus pacientes, lo mismo que aquellos que tienen la expectativa de estar trabajando todo el tiempo, la predisposici n al burnout aumenta. Los terapeutas que son autoritarios y controladores tambi n se ven sometidos a un nivel alto de estr s, debido a que intentan controlar las vidas de sus pacientes y sienten la responsabilidad de que sus pacientes hagan lo que ellos piensan, cuando esto no ocurre se desalientan o enojan.


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