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LA INSTITUCIONALIZACIÓN Y LA ACOGIDA EN FAMILIA

1LA INSTITUCIONALIZACI N Y LA ACOGIDA EN FAMILIA Aur lia Rafael Linares INTRODUCCI N Hasta hace bien poco para un menor que ten a que ser separado de su FAMILIA biol gica, ya sea por abandono, negligencia, malos tratos o desamparo, no hab a otro recurso de protecci n que el de la institucionalizaci n, con todos los d ficits psicol gicos y afectivos que sta comporta. Aunque la medida de protecci n de la institucionalizaci n sigue todav a vigente, cabe destacar que ha sufrido, a n con todos los d ficits que plantea, una actualizaci n a trav s de los a os. Precisamente para paliar estos d ficits, surgi la figura del acogimiento familiar, en un intento de basar el desarrollo psicoafectivo de estos ni os en los v nculos personales que definen toda cohesi n familiar. El hablar de acogimiento familiar es hablar de temporalidad, de contacto y regreso a la FAMILIA biol gica, as como de formaci n y selecci n de la FAMILIA de ACOGIDA .

1 LA INSTITUCIONALIZACIÓN Y LA ACOGIDA EN FAMILIA Aurèlia Rafael Linares INTRODUCCIÓN Hasta hace bien poco para un menor que tenía que ser separado de su familia

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1 1LA INSTITUCIONALIZACI N Y LA ACOGIDA EN FAMILIA Aur lia Rafael Linares INTRODUCCI N Hasta hace bien poco para un menor que ten a que ser separado de su FAMILIA biol gica, ya sea por abandono, negligencia, malos tratos o desamparo, no hab a otro recurso de protecci n que el de la institucionalizaci n, con todos los d ficits psicol gicos y afectivos que sta comporta. Aunque la medida de protecci n de la institucionalizaci n sigue todav a vigente, cabe destacar que ha sufrido, a n con todos los d ficits que plantea, una actualizaci n a trav s de los a os. Precisamente para paliar estos d ficits, surgi la figura del acogimiento familiar, en un intento de basar el desarrollo psicoafectivo de estos ni os en los v nculos personales que definen toda cohesi n familiar. El hablar de acogimiento familiar es hablar de temporalidad, de contacto y regreso a la FAMILIA biol gica, as como de formaci n y selecci n de la FAMILIA de ACOGIDA .

2 Si bien, las cifras de familias acogedoras han ido aumentando paulatinamente en los ltimos a os, son muchos m s los ni os que permanecen en Centros Residenciales, la cifra alcanza los , que los que tienen la oportunidad de crecer en un ambiente familiar, unos en programas de acogimiento. El acogimiento familiar proporciona un ambiente reparador, sin duda alguna, de dos importantes d ficits: el de la propia FAMILIA biol gica, incapaz, por diversas problem ticas, de ofrecer los cuidados necesarios a su hijo, y el que se deriva de la propia institucionalizaci n, poco espacio para lo privado, para el individuo como tal, y para el compromiso afectivo y la exclusividad. Aunque ello no significa que todos los ni os que est n en Centros Residenciales deban estar en familias de ACOGIDA . Tanto el acogimiento familiar como el residencial son dos modelos de protecci n de la infancia que deben coexistir necesariamente, puesto que, si bien, para un determinado ni o lo mejor es su integraci n en una unidad familiar, para otro puede ser la permanencia en un peque o Centro Residencial, dependiendo siempre de las caracter sticas del ni o, de su situaci n concreta, de las relaciones que mantiene con su FAMILIA biol gica, etc.

3 No obstante, es evidente que muchos de los ni os que permanecen en Centros Residenciales podr an pasar a vivir en familias acogedoras y esto ser a mucho m s positivo para su desarrollo, a todos los niveles. Lo nico que har a falta, naturalmente, es que aumentara sensiblemente el n mero de familias dispuestas a acoger, en su seno, a uno de estos chicos a los que la vida no les ha puesto absolutamente nada demasiado f cil. Son ni os que s lo sue an con vivir una vida normal. Con tener una FAMILIA . Alguien que les cuide, les proteja, les eduque y les escuche. Aunque no dure siempre. Aunque s lo sean cinco semanas, cinco 2meses o cinco a os. Porque sienten que todo lo que puedan darles hoy, les durar toda una vida . Para poder evolucionar y desarrollarse adecuadamente, el ni o precisa de un ambiente familiar c lido y seguro. Lo deseable es que pueda encontrarlo en su propia FAMILIA . Sin embargo, en nuestra sociedad son muchas las familias que atraviesan momentos dif ciles y durante un per odo de su vida no pueden atender a sus hijos adecuadamente.

4 A pesar de que la separaci n de los menores sea la ltima alternativa y que el Estado ponga previamente a disposici n de la FAMILIA los recursos de los que dispone para solventar los problemas, existen muchos chicos que residen actualmente, por ejemplo, en pisos dependientes del Departament de Bienestar de la Generalitat. A trav s del apoyo personal y la atenci n profesional de los educadores, estos pisos dan respuesta a sus necesidades, siendo en ocasiones la mejor medida de protecci n para ellos. Otros ni os y ni as, sin embargo, necesitan el amparo de una FAMILIA . El acogimiento familiar pretende ofrecer a estos ni os y j venes el afecto y apoyo de una FAMILIA , disfrutar de una vida que est plenamente integrada en la comunidad, y tener un modelo familiar adecuado cuando, en un futuro, constituyan su propia FAMILIA . En el presente texto vamos a tratar estos dos modelos de protecci n de la infancia, el de la institucionalizaci n o lo que es lo mismo, el acogimiento residencial y el del acogimiento familiar, realizando una revisi n hist rica, viendo as como han evolucionado dichos modelos a trav s del tiempo, destacando sus principales caracter sticas, y haciendo una valoraci n de sus pros y contras.

5 El Acogimiento Familiar El acogimiento familiar cuenta con una larga tradici n en muchos pa ses de nuestro entorno, la idea de que los ni os que carecen de una FAMILIA puedan ser acogidos por otra que pueda llevar a cabo la responsabilidad de la educaci n y el cuidado de stos en todos aquellos aspectos necesarios cuenta con siglos de tradici n. Ya a mediados del siglo XIX en los Estados Unidos comenz el movimiento denominado tren de hu rfanos cuya misi n era transportar a los hu rfanos y a ni os abandonados desde las grandes instituciones urbanas hasta colonias rurales donde stos eran acogidos por familias (Askeland, 2006). La profesionalizaci n del trabajo social y la incorporaci n de la psicolog a y de otras ciencias sociales al terreno de la protecci n infantil hace que ya a principios del siglo XIX en estados Unidos y en Inglaterra se plantee la prioridad del acogimiento familiar e incluso el apoyo a las familias en el tratamiento de estos casos.

6 3Lo que entendemos actualmente por acogimiento familiar, introducido ya en la Ley de 1987, Ley que cre un nuevo sistema de protecci n infantil en Espa a, se plante como la gran alternativa para aquellos ni os y ni as que tuvieran, por los motivos que fuera, ser separados de sus familias. Hasta entonces la medida, casi exclusiva, para estas situaciones era el ingreso en un centro u hogar de ACOGIDA , donde los ni os permanec an largos per odos de tiempo, en la mayor a de los casos toda su infancia hasta la mayor a de edad. La prioridad de que los ni os puedan crecer y desarrollarse en el seno de una FAMILIA es una de las cuestiones con mayor consenso para los profesionales pertenecientes a los mbitos de la Salud Mental, cient fico y legal. Aunque cabe destacar que desde su implantaci n, el acogimiento familiar no acaba de situarse como una medida prioritaria y el acogimiento residencial sigue a n siendo la medida m s utilizada y com n.

7 El acogimiento familiar es una de las grandes asignaturas pendientes de nuestra protecci n infantil. Todo el sistema implantado desde hace ya m s de veinte a os en Espa a ha sufrido un enorme retraso con respecto a la mayor a de pa ses de nuestro entorno, si hablar del gran retraso en los programas de preservaci n y apoyo familiar o la modernizaci n de los hogares de acogimiento residencial, as como el desarrollo de procesos t cnicos de apoyo a las adopciones. En algunas comunidades se est n empezando a plantear el reto de atender siempre a los m s peque os en acogimiento familiar, cerrando los centros y hogares de menores de edades comprendidas entre los 0 y los 3 a os y en alguna comunidad incluso se han clausurado hogares de ni os de entre 0 y 6 a os, para implantar programas de acogimiento familiar estables capaces de dar respuesta a todos los ni os de estas tempranas edades, que requieran medidas de separaci n familiar.

8 Al acoger a un menor se nos plantean muchos interrogantes, como son: Cu l es la diferencia entre adopci n y ACOGIDA ?, Qu ni os pueden ser acogidos?, Cu nto tiempo dura una ACOGIDA ? stas son algunas de las preguntas que a continuaci n vamos a dar respuesta. Qu es exactamente la ACOGIDA familiar? La ACOGIDA consiste en cuidar temporalmente a un ni o o adolescente que no puede ser atendido por su FAMILIA natural por diversos motivos y facilitar que pueda volver con su FAMILIA biol gica. Entonces, una abrumadora mayor a de personas dice: Yo no podr a hacer esto, te encari as con el ni o y luego te lo quitan. Debe de ser muy doloroso . No le falta raz n a esta afirmaci n. Sin embargo, esto supone que hemos confundido la ACOGIDA con la adopci n. De hecho, si reflexionamos un poco veremos que algunos de nosotros hemos colaborado sin darnos cuenta en situaciones de ACOGIDA : cuidando puntualmente a un sobrino nuestro, al hijo de unos amigos, o incluso al de alg n familiar o amigo que, por ejemplo, ha permanecido ingresado en un hospital durante un tiempo.

9 4El acogimiento ha existido siempre de forma espont nea. Todos hemos conocido casos en que, por una u otra raz n, los padres no han podido hacerse cargo de sus hijos temporalmente, y los abuelos, t os o vecinos han realizado este papel de padres durante un tiempo. Existen familias que no poseen estas personas del entorno familiar y extrafamiliar que les apoyen, y precisan la solidaridad de otras familias que puedan acoger a sus hijos durante un periodo de tiempo. Esto que en ocasiones se realiza de manera voluntaria en realidad est regularizado por las Administraciones Auton micas P blicas, que tratan que todo menor disponga de aquellos elementos adecuados y necesarios para su correcto desarrollo, crecimiento y educaci n. Todo ni o tiene una FAMILIA , y es en ella donde debe vivir. Sin embargo, todos conocemos familias que han tenido o tienen problemas y entran en crisis. Cuando sta es tan importante que afecta al futuro desarrollo del ni o, es obligaci n de la Administraci n prestarle ayuda y protegerle, separ ndole de dicha FAMILIA .

10 Pero eso no implica que deban perder el contacto. Por ello, siempre que la relaci n con la FAMILIA de origen no sea perjudicial para el ni o, la Administraci n favorecer que el menor mantenga dichos contactos, estableci ndose visitas con una periodicidad entre semanal y mensual. Estas visitas tienen como objetivo preservar el v nculo afectivo existente y facilitar la vuelta del menor a su casa. Asimismo, la FAMILIA natural recibir el apoyo t cnico necesario para que pueda superar los problemas que han provocado el acogimiento familiar del ni o, aunque a veces este objetivo se alargue en el tiempo o no se consiga. Cu l es la definici n del acogimiento familiar? El acogimiento familiar se define, por tanto, como una medida legal que otorga la guarda de un menor a una persona o FAMILIA y en dicha situaci n el menor de edad obtiene la plena participaci n en la vida de la FAMILIA acogedora, teniendo sta las obligaciones de velar por l, cuidarlo, alimentarlo y educarlo y procurarle una formaci n integral, obligaciones que coinciden con algunos deberes inherentes al ejercicio de la patria potestad; siempre por un tiempo determinado, complementando a la FAMILIA del ni o, mientras sta no pueda atenderle.


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