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Psicología para ciencias de la salud: Estudio del ...

Psicolog a para ciencias de la salud: Estudio del comportamiento humano ante la enfermedad. J. Nieto Munuera, M. A. Abad Mateo, M. Esteban Albert y M. Tijerina Arreal. Cap tulo 4: La Dimensi n Social (Resumen). Dra. Jaquelina Hortencia Mart nez Figueroa M xico D. F., 25 de febrero de 2015 CAP TULO 4 LA DIMENSI N SOCIAL. El contexto de la salud y la enfermedad. La salud y la enfermedad no tienen una ra z exclusivamente org nica. Los procesos por los que se adquieren se encuentran entrelazados con numerosos factores. Dada la condici n social del ser humano y el funcionamiento intersistemico de nuestro organismo, cualquier factor que le afecte involucra a cada uno de los sistemas de los que forma parte. Esta estrecha dependencia de los sistemas, genera una especie de mecanismo de policausalidad, en el que cada uno tiene alguna responsabilidad en los fen menos o procesos que se desencadenan. La condici n humana se comprende mediante el an lisis total de los elementos que la integran.

El valor de la educación para la salud y su prevención han de fundamentar su actuación, en el análisis previo de la estructura cognitiva en cada momento, cada

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1 Psicolog a para ciencias de la salud: Estudio del comportamiento humano ante la enfermedad. J. Nieto Munuera, M. A. Abad Mateo, M. Esteban Albert y M. Tijerina Arreal. Cap tulo 4: La Dimensi n Social (Resumen). Dra. Jaquelina Hortencia Mart nez Figueroa M xico D. F., 25 de febrero de 2015 CAP TULO 4 LA DIMENSI N SOCIAL. El contexto de la salud y la enfermedad. La salud y la enfermedad no tienen una ra z exclusivamente org nica. Los procesos por los que se adquieren se encuentran entrelazados con numerosos factores. Dada la condici n social del ser humano y el funcionamiento intersistemico de nuestro organismo, cualquier factor que le afecte involucra a cada uno de los sistemas de los que forma parte. Esta estrecha dependencia de los sistemas, genera una especie de mecanismo de policausalidad, en el que cada uno tiene alguna responsabilidad en los fen menos o procesos que se desencadenan. La condici n humana se comprende mediante el an lisis total de los elementos que la integran.

2 En el proceso de la enfermedad desde en principio hasta el final, todas las respuestas del individuo que condicionan tanto el pron stico, como las expectativas, el bienestar o malestar, la calidad de vida, el proceso de sanar, etc tera, est n estrechamente ligadas y dependen del sistema general. La conducta de enfermedad es responsable de la evoluci n de los factores que est n presentes en cada situaci n: Esta concepci n se fundamenta en la teor a general de los sistemas de Berta Lanffy (1968) y ha sido adaptada por Getzels y Thelen (1972) a la condici n del hombre como organismo y como persona. En un art culo cl sico ilustraron como en un ambiente especifico o setting, operan todos y cada uno de los factores en la determinaci n de la conducta. Figura Relaciones entre sistema social y conducta. Adaptado de Getzels y Thelen (1972) 1 Figura Relaciones entre sistema social y conducta 2. Adaptado de Getzels y Thelen (1972) En el nivel psicol gico hay tres modelos que pueden explicar parcialmente los mecanismos por los que el individuo incorpora las influencias exteriores a su propio sistema psicol gico.

3 1. Por una parte, las teor as de aprendizaje cl sico y operante consideran que las influencias operan mediante el aprendizaje condicionado por los factores estimulantes del medio y por la propia experiencia de nuestros comportamientos anteriores, todo ello condiciona nuestras respuestas comportamentales futuras. 2. Las teor as del aprendizaje social recalcan el papel de los modelos dispersos en los entornos significativos de las personas (familiares, amigos, profesores y otros modelos estereotipados a trav s de los medios de comunicaci n y en la propia cultura de cada uno). A esto se le denomina aprendizaje vicario. 3. El tercer elemento es el de la propia estructura cognitiva de la persona: sus creencias, opiniones, estereotipos, actitudes y representaciones. Este dinamismo cognitivo permanece activo a lo largo de la vida y es al que denominamos estructura o sistema cognitivo; y constituye el canal natural por el que se deslizan nuestras respuestas sociales, es decir involuntariamente sin que la persona est consciente de los mecanismos activos.

4 2 La ambivalencia de este mecanismo radica en su potencial eficacia positiva o negativa. Es decir si las creencias que forman el sistema cognitivo de las personas son beneficiosos o perjudiciales por ejemplo; a la salud. El valor de la educaci n para la salud y su prevenci n han de fundamentar su actuaci n, en el an lisis previo de la estructura cognitiva en cada momento, cada lugar y cada persona. A este respecto el profesor Rodr guez Mar n (2001) citando a Craig K. Ewart (1991) refiere como el papel de la psicolog a ha sido limitado en la promoci n de la salud y en la prevenci n de enfermedades, al no haberse prestado atenci n a las v as por las que el contexto social afecta a los procesos regulatorios biol gicos y cognitivos del comportamiento social. La psicolog a social, de orientaci n cognitiva ha desarrollado diversos modelos explicativos de los mecanismos mencionados aplicados a la salud y enfermedad. Modelo sobre las creencias (HBM) Rosenstock (1974) aplica los principios de la psicolog a social cognitiva a la explicaci n de las conductas que han de producirse para la prevenci n de la salud y la adopci n de las necesarias medidas protectoras.

5 Para lo que se requiere: 1. Que el individuo perciba la conducta que se espera como un bien o una necesidad para l, o en su defecto que perciba que la omisi n de esa conducta puede constituir una amenaza para el. 2. Que la percepci n de la enfermedad como amenaza sea captada por el individuo a trav s de su susceptibilidad percibida a la enfermedad, o posibilidad subjetiva de que le pueda afectar, y de la gravedad percibida. 3. Que el sujeto pueda percibir y juzgar subjetivamente que l tiene posibilidades y condiciones para aplicar tal conducta, para llevarla a cabo, persistir en ella, superar las dificultades que surjan, afrontar sus costos, etc tera. Becker y Maiman (1975) adaptan a la situaci n el modelo de valor/expectativa (Rotter, 1966, 1982) a adiendo como condici n para la producci n de las conductas esperadas, la presencia de un acontecimiento clave. 3 Figura Modelo sobre las creencias (HBM, de Becker y Maiman, 1975) Modelo basado en actitudes, de Ajzen y Fishbein (1980).

6 Ajzen y Fishbein elaboraron y reformularon las teor as sobre las actitudes, su dimensi n cognitiva, afectiva y orientada a la acci n, tratando de explicar la manera en que estas inducen o retraen la conducta. - Cuando se trata de provocar una conducta deseada, es importante conocer los mecanismos que inducen a la acci n. - La dimensi n cognitiva de las actitudes se basa en los elementos siguientes: creencias, percepciones, motivos personales o sociales, referentes o modelos. 4 - La puesta en pr ctica de los comportamientos esperados depende de la percepci n de autoeficacia. Ser capaz? - Los contenidos cognitivos se vinculan con componentes afectivos, afecto positivo y afecto negativo. - La aplicaci n del modelo a la promoci n de la salud est orientada a promover favorables hacia los comportamientos saludables. - Para ello, el mapa cognitivo de los mecanismos que operan ha de guiar las propuestas de intervenci n, sobre todo para modificar h bitos o comportamientos arraigados.

7 Figura Modelo basado en actitudes de Fishbein y Ajzen, en Rodr guez Mar n (2001). Modelo de la Acci n Social, de Ewart (1991) - Este modelo se basa en la teor a del aprendizaje social cognitivo de Albert Bandura (1986). - Centra su atenci n en el proceso autorregulador del sistema cognitivo, cuyas entradas proceden de los medios de comunicaci n, los modelos y la interdependencia social en sus diversas instancias. - El mecanismo regulador surge de la evaluaci n del proceso en relaci n con los determinantes del sistema cognitivo, las expectativas sobre resultados de la acci n, la autoeficacia percibida y el establecimiento de 5 metas. La fuerza motivadora nace del ajuste entre estos contenidos cognitivos personales y los resultados esperados, as como los mecanismos que se van a aplicar. - El proceso se retroalimenta y se repite o reanuda en funci n de los resultados de la acci n en curso. - La propuesta se Ewart adapta el modelo a las intervenciones para la promoci n de la salud.

8 Se ala como elementos claves: los escenarios, las relaciones sociales y las estructuras organizativas. - Los escenarios son los entornos f sicos y sus caracter sticas (actividad, h bitos, vida rutinaria, entornos sociales y tipos de relaciones). Act an sobre el establecimiento de metas y expectativas y sobre los procedimientos que los sujetos dominan para cumplir/realizar el proceso. - Las relaciones sociales se centran en expectativas, metas, ejemplos o modelos y estrategias para la salud. - Las organizaciones ofrecen los recursos y cauces para hacer viables las expectativas y metas. - El modelo incluye la variable estados de nimo para controlar el filtro de las emociones en la evaluaci n del proceso, de donde emerge el principio de autorregulaci n de este. Modelo Integrador de Rodr guez Mar n (1994) - El Profesor Rodr guez Mar n propone un modelo que trata de ofrecer las claves posibles para un an lisis funcional de las conductas de prevenci n y promoci n de la salud.

9 El primer nivel de an lisis es el de resultados o consecuencias del comportamiento estatus de salud/calidad de vida de la persona; es el criterio del que se parte, e identifica, adem s de los cri terios externos medibles, el punto de vista conceptual del modelo. - El modelo incluye procesos internos de autocambio , expectativas de autoeficacia, creencias, habilidades y estrategias de resoluci n de problemas, valores y metas. - Tambi n abarca los procesos motivacionales , entre los que hay que incluir las actitudes y normas subjetivas. - Entre ellas se encuentran las variables de locus de control del modelo de Rotter (1966) y de eficacia percibida de Bandura (1986). - Adem s el modelo integra variables cognitivas en relaci n con creencias sobre la enfermedad y con la vulnerabilidad y amenaza percibidas, antecedentes a la conducta de la salud. - Finalmente se incorporan las variables contextuales, bien sean del entorno o del organismo, entre las que se cuenta el constructo de apoyo social.

10 6 - Desde el punto de vista de su evaluaci n como base para desarrollar programas de intervenci n, este modelo no aporta experiencias a partir de las cuales pueda ser evaluado. Figura Modelo integrador de Rodr guez Mar n (1994). 7 Las Representaciones Sociales (Moscovici, 1983) En el mbito de la psicolog a social se desarroll , a finales de los a os sesenta el constructo de Representaciones Sociales vinculado al de Durkheim (1898) para hacer referencia al conjunto de creencias que por estar ancladas en determinantes muy marcados de las condiciones sociales, demogr ficas y culturales: a) Tienen un car cter muy general y extendido, entre los individuos de un grupo de matriz com n; b) Tienen un n cleo representacional y anclajes semejantes; c) Muestran procesos, as mismo parecidos, e implican tendencias similares en los mbitos relacionados con el objeto de la representaci n. - Se considera fundada la idea de que las concepciones arraigadas llevan a estilos de comportamiento semejantes y de que existe una tendencia imitativa de los comportamientos pr ximos.


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