Transcription of Boletín de la Oficina de las Causas de los Santos ...
1 La Sierva de DiosA o 2009 Hoja Informativa n 1 Bolet n de la Oficina de las Causas de los Santos . Prelatura del opus Dei. Espa aN 59 A o XXXIIEn c a r n i t a Or tE g a Pa r dOORACI NSe or, T que has mostrado a tu hija Encarnita el atractivo de la santidad en medio del mundo y le has dado la gracia para recorrer fielmente ese camino en el opus Dei: conc deme, como a ella, descubrir cada d a tu Amor y comunicarlo a los que me rodean. D gnate glorificar a tu hija Enc arnita y alc nzame por su inter-cesi n el favor que te ( P dase) . As sea. Padrenuestro, Avemar a y Gloria. De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la Autoridad eclesi stica, y que esta oraci n no tiene finalidad alguna de culto p 3 Breve biograf a de la Sierva de Dios.
2 Noticias de la Causa 5 Sesi n de apertura. Favores 8Se recoge el relato de algunos de los favores recibidos, que se atribuyen a la intercesi n de la Sierva de 26 de marzo de 2009 en el Cole-gio Alcazar n de Valladolid, tuvo lugar la primera sesi n del Proceso sobre la vida, virtudes y fama de santidad de Encarnita Ortega Pardo, miembro del opus Dei desde 1941. Presidi el acto el entonces Arzobispo de la di cesis, monse or Braulio Rodr guez partir de este momento, seg n las normas vigentes, el tribunal Ar-chidiocesano de Valladolid recibir las declaraciones. Previamente, se ha comprobado que Encarnita goza de una aut ntica y extendida fama de santidad y se han recogido todos sus escritos y otras pruebas testimoniales y documentales, que tambi n ser n presentadas a la Santa Sede, junto con el resto de la documentaci n estable-cida, para que dictamine si la Sierva de Dios vivi las virtudes cristianas en grado heroico.
3 NdiceEncarnita Ortega hab a heredado de su madre la suavidad gallega y un trato delicado; de su pa-dre adquiri , entre otras cosas, el buen humor. Su personalidad humana destaca por una extraordina-ria reciedumbre, forjada en Teruel, donde pas la infancia y primera juventud. Poco despu s de que Encarnita recibiera la Primera comuni n muri su madre. Durante la guerra civil espa ola con s lo 16 a os, Encarnita trabaj como enfermera militar en los hospitales de la ciudad sitiada de Teruel: desa-rroll ese trabajo, duro y agotador, durante muchos meses hasta el 8 de enero de 1938, fecha en que la autoridad militar de la ciudad acord la rendici esa poca crecieron notablemente las vir-tudes humanas y cristianas de Encarnita y, con ellas, una fuerte y madura personalidad.
4 Su entu-siasmo y generosidad en la atenci n a los enfermos fue forja del esp ritu de servicio que caracterizar a toda su t rmino de la contienda, en 1941, asisti providencialmente en Valencia a unos ejercicios espirituales dirigidos por el Fundador del opus Dei. En aquellos d as de intensa oraci n y recogimiento, a trav s de la predicaci n de aquel sacerdote, reci-bi la llamada de Dios y las fuerzas sobre-naturales para responder. Su decisi n fue firme y definitiva: resolvi seguir el camino de vida cristiana propio del opus Dei, que llenar a por completo y para siempre su vida. Desde entonces, su fidelidad a Dios y a San Josemar a fue inquebrantable, con ilusi n renovada d a a d Fundador de la Obra le encomend desde el inicio diversos trabajos apost li-cos.
5 Ciertamente, el mejor reflejo de su santidad, seg n los testimonios que re-corren todo el arco de su existencia, fue verla perseverar ilusionadamente viviendo y transmitiendo lo que aprendi de San Jo-semar a. En 1946 march a Roma, donde pasar a 15 a os de intenso trabajo, bien realizado y convertido en oraci n. All , muy cerca del Santo Padre, colabor con el Fundador en el gobierno y en la expan-si n apost lica del opus Dei por el mundo entero. Su firmeza y su ecuanimidad, sin sombra de suficiencia ni de arrogancia, ins-piraban mucha confianza. Sab a escuchar, comprender, animar y tambi n sab a des-dramatizar las cosas y re rse cuando era el caso.
6 Si por cualquier raz n alguien lo pasaba mal o ten a un problema, era sumamente atenta y cari osa. Con su visi n positiva, sobrenatural, a veces hac a posible lo 1961 regres a Espa a, para comenzar una nueva etapa en su vida de entrega incondicional a los planes de Dios. Su sentido sobrenatural y su capacidad de adaptaci n la hicieron id nea para cualquier encargo. Trabaj con el mismo empe o de siempre en iniciativas apost licas dirigidas a la mujer y en otras promovidas por padres de familia, para la formaci n de la juventud, primero en Bar-celona y luego en Oviedo. Se implic adem s en actividades relacionadas con la moda y la cultura hab a o do hablar al Fundador de la Obra sobre la necesidad de sembrar el bien en ese campo, SemblanzaCon sus padres y su hermana : en Villa Sacchetti.
7 Romaque influye tanto en la familia y en la sociedad , para inculcar un hondo sentido cristiano en las personas que se dedican profesionalmente a esas tareas. Su vida de piedad la llev a encontrar en la amistad una ocasi n de ayudar a los dem s a acercarse a Jesucristo. Desde 1973 vivi en Va-lladolid, donde continu hasta el final de sus d as con la misma vibraci n apost lica de siempre, tra-bajando sin disminuir el ritmo, a pesar de padecer durante quince a os una severa enfermedad. En 1980 le fue diagnosticado un c ncer; sufri tres intervenciones quir rgicas y diversos trata-mientos de quimioterapia.
8 Falleci el 1 de diciem-bre de 1995 en la Cl nica Universitaria de Nava-rra. Tambi n all se recuerda su sonrisa habitual y su reciedumbre ante el dolor, que llevaba con serenidad y sin quejarse. Al d a siguiente de su fallecimiento, tuvo lugar el funeral y el entierro en Valladolid, donde sus restos mortales descansan en paz. Fueron muchos los testigos de su fama de san-tidad a lo largo de su vida, y despu s de su muerte esa fama se sigue extendiendo por el mundo en-tero: de muchos sitios llegan al postulador de la causa testimonios de favores concedidos por su intercesi los donativos de quienes desean colaborar en los gastos de la Oficina para las Causas de los Santos de la Prelatura del opus Dei.
9 Se pueden enviar por giro pos-tal; por transferencia a la c/c n 0182-4017-57-0018820005 en el BBVA, agencia urbana en C/ Diego de Le n 16, 28006 Madrid; o por otros Maite del Riego Ganuza, P ginas de amistad. Relatos en torno a Encarnita Ortega, ed. Rialp, Madrid 2003, 212 pp. Maite del Riego Ganuza, Encarnita Orte-ga: hablando de t a Dios, ed. Palabra, Madrid 2005, 92 26 de marzo de 2009, a las seis de la tarde, en el Colegio Alcazar n de Valladolid, tuvo lugar la Sesi n de Apertura del Proceso de Canonizaci n de Encarnita Ortega, presidida por el Arzobispo de la ciudad, monse or Braulio Rodr guez el acto, que se desarroll con gran sencillez, siguiendo el protocolo establecido, el Pos-tulador de la Causa, Don Jos Carlos Mart n de la Hoz, manifest que, cumpliendo el encargo del Prelado del opus Dei, en nombre y representaci n de todos los fieles de la Prelatura.
10 Propon a a la Iglesia Archidiocesana de Valladolid que tome en consideraci n la vida de Encarnita, y que re na to-das las pruebas necesarias para examinarla con profundidad y determinar si puede ser considerada como ejemplo de santidad en la vida ordinaria y como intercesora para todos los en otro momento unas palabras del Santo Padre Benedicto XVI, quien ha dicho que los Santos son los verdaderos portadores de la luz de la Historia, porque son hombres y mujeres de fe, esperan-za y amor , y que la nica finalidad de las Causas es la gloria de Dios y el bien espiritual de la Iglesia y de todos los que buscan la verdad y la perfecci n evang lica (Benedicto XVI, 24-IV-2006).