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1 IESE Business School- universidad de Navarra - 1 EL MODELO ECONOMICO ALEMAN Antonio Argando a La finalidad de los IESE Occasional Papers es presentar temas de inter s general a un amplio p blico. IESE Business School universidad de Navarra Avda. Pearson, 21 08034 Barcelona, Espa a. Tel.: (+34) 93 253 42 00 Fax: (+34) 93 253 43 43 Camino del Cerro del guila, 3 (Ctra. de Castilla, km 5,180) 28023 Madrid, Espa a. Tel.: (+34) 91 357 08 09 Fax: (+34) 91 357 29 13 Copyright 2012 IESE Business School. Occasional PaperOP-203 Junio, 2012 IESE Business School- universidad de Navarra EL MODELO ECONOMICO ALEMAN Antonio Argando a1 Resumen El papel de Alemania en Europa ha sido siempre importante, pero ha adquirido m s relevancia en los ltimos a os, con motivo de la crisis financiera, que ha golpeado fuertemente a los pa ses perif ricos, pero que ha sido relativamente suave en ella.
2 Este resultado tiene que ver, sin duda, con su MODELO econ mico , el conjunto de instituciones, pr cticas, pol ticas y culturas que dan a ese pa s un sello distintivo. Conocer ese MODELO puede ser relevante para los pa ses perif ricos como referencia a la hora de elaborar sus pol ticas, pero tambi n porque las condiciones que impone Alemania a la hora de ayudar a otras econom as de la zona euro a superar sus crisis financieras y de deuda soberana tienen mucho que ver con aquel MODELO . Este trabajo pretende explicar los caracteres del MODELO econ mico alem n, su desarrollo a trav s del tiempo, su impacto en las pol ticas para hacer frente a la crisis y los retos que esto supone para Alemania y para sus socios europeos.
3 Palabras clave: Alemania, crisis de deuda soberana, crisis financiera, euro, MODELO econ mico. 1 Profesor Ordinario de Econom a, C tedra "la Caixa" de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo, IESE IESE Business School- universidad de Navarra EL MODELO ECONOMICO ALEMAN Introducci n A lo largo de la crisis financiera, econ mica, pol tica y social que se inici en torno a 2007 en las econom as desarrolladas, Alemania ha ocupado un lugar cada vez m s destacado como rbitro de las decisiones tomadas por los Gobiernos y las instituciones europeas. Las actitudes y las acciones de la Comisi n Europea, el Consejo Europeo y el Banco Central Europeo (BCE), entre otras instituciones, se han visto condicionadas por c mo los pol ticos alemanes, sus Gobiernos, sus instituciones, sus medios de comunicaci n y sus ciudadanos han entendido la naturaleza de la crisis, sus causas y sus remedios.
4 Se ha puesto as de manifiesto el enfrentamiento de esa cultura econ mica, social y pol tica con la de los Gobiernos y los ciudadanos de algunos pa ses perif ricos de la eurozona o con los puntos de vista de sus expertos. El objeto de este documento no es explicar c mo parece entender Alemania la crisis reciente, sus consecuencias y los medios para superarla, sino m s bien cu les son los fundamentos de esa cultura, lo que podemos llamar el MODELO alem n , entendido como el conjunto de instituciones, pol ticas y culturas que se desarrollaron primero en la Rep blica Federal de Alemania, y luego en la Alemania reunificada, y que han dado lugar a unos resultados que contrastan con los de otros pa ses, principalmente los anglosajones.
5 Pero tambi n con algunos miembros de la Uni n Econ mica y Monetaria europea o eurozona. De alguna manera, los planteamientos te ricos y pr cticos de las propuestas para superar la crisis, y los fundamentos de lo que podr a ser el MODELO futuro de la Uni n Europea (EU) y de la eurozona dentro de ella, se pueden resumir en una comparaci n entre el MODELO alem n y las otras maneras de entender qu es una econom a europea estable, sostenible y pr spera. El MODELO alem n Los principales rasgos del MODELO alem n se remontan al primer Gobierno elegido despu s de la segunda guerra mundial, en 1948, y se inspiran en la econom a social de mercado (ESM).
6 Esta fue la obra intelectual de la llamada escuela de Friburgo de los a os treinta, y se basaba en el libre mercado interior (ausencia de regulaciones) y exterior (econom a abierta), pero tambi n inclu a el reconocimiento de un papel activo para el Estado como guardi n del sistema (por 2 - IESE Business School- universidad de Navarra ejemplo, mediante una activa pol tica de competencia), como responsable de las infraestructuras y, sobre todo, en la vertiente social, como corrector de los posibles fallos del mercado, principalmente en la distribuci n de la renta y en el sistema de seguridad social.
7 Del mismo modo, algunos rasgos macroecon micos del MODELO alem n que han llegado a nuestros d as se basan en las teor as de la ESM: nfasis en una inflaci n moderada, gestionada por un banco central independiente del Gobierno, el Bundesbank; una pol tica fiscal que persigue un presupuesto equilibrado y un bajo nivel de deuda p blica, y una balanza por cuenta corriente sin desequilibrios importantes, con un tipo de cambio estable. La ESM ya no es hoy el MODELO te rico de la pol tica econ mica alemana, pero algunas de sus caracter sticas se han mantenido, no sin periodos de inflaci n, desequilibrio de las cuentas exteriores y p blicas y conflictos sociales y, sobre todo, con el gran cambio que supuso la reunificaci n con la Rep blica Democr tica Alemana (RDA).
8 Lo que aqu presentamos como el MODELO alem n es, pues, el resultado de un MODELO te rico dise ado en los a os cuarenta y cincuenta del siglo pasado, sobre una estructura industrial levantada en las d cadas anteriores y una sociedad severamente golpeada por la guerra, adem s de todos los cambios que ha ido experimentando desde entonces. Lo relevante para nosotros es que, en la actualidad, el pa s presenta un conjunto de caracter sticas bastante coherentes, aceptadas en gran medida por sus ciudadanos, pol ticos, expertos, empresas, sindicatos y medios de comunicaci n (con excepciones, como es l gico), y que se presenta ante los pa ses m s afectados por la crisis como un MODELO a seguir.
9 A riesgo de simplificar demasiado, podemos resumirlo as : Alemania es una econom a abierta. La exportaci n act a como motor, tambi n por su capacidad de innovaci n y de arrastre de otros sectores. La clave del crecimiento no est en el consumo, sino en la exportaci n (y en la inversi n). La capacidad exportadora se basa en la calidad y la tecnolog a, no en los costes bajos. No obstante, los costes crecen poco gracias al crecimiento de la productividad y a la inflaci n baja y estable. El nivel de vida de su poblaci n es alto, porque la productividad por empleado lo es tambi n. Un determinante importante de la calidad, el progreso tecnol gico y la eficiencia es un sistema educativo de calidad, en sus diversas etapas, sobre todo en la formaci n profesional ( MODELO de aprendizaje).
10 La industria manufacturera ocupa un lugar central, tanto en el producto interior bruto (PIB) como en el empleo, especialmente la industria de bienes de capital. La pol tica industrial, gestionada a menudo por los Estados federales (los l nder), ha tendido a favorecer el desarrollo tecnol gico y la gran empresa, para fomentar sus econom as de escala. Las empresas medianas y peque as, por su parte, tambi n son muy s lidas y pr speras, gracias al aprovechamiento de la tecnolog a, la formaci n del personal y la segmentaci n del proceso productivo en subprocesos, en los que esas empresas colaboran con las grandes.