Transcription of Romanos - Virtual Theological Resources
1 C. StanleyRomanosEl Evangeliode DiosC. StanleyRomanosEl Evangeliode DiosTraducci n del ingl s:Santiago EscuainPublicado originalmente en 2002 por Verdades B blicasApartado 1469 Lima 100, Per Casilla 1360 Cochabamba, Box 649 Addison, Illinois 60101 EE. n electr nica 2003 por SEDINA partado 126 - Cass de la Selva (Girona) ESPA A1 INTRODUCCI NEl autor de estas notas recomienda de forma decididaun estudio detenido y en oraci n de esta ep stola como elfundamento de todo conocimiento de las Escrituras. Bienrecuerda el autor el beneficio que recibi durante dosa os, al dejar de lado todo otro tipo de lectura y dedicarseal estudio de esta ep stola, con algunas otras personas, ensu juventud, har unos cuarenta a puede sorprendernos que contenga una verdad tans lida y fundamental cuando recordamos que fue escritaa la asamblea en lo que entonces era la metr poli delmundo importante y til observar, al leer cualquiera de laspreciosas ep stolas o libros de las Sagradas Escrituras, elcar cter y designio de cada libro, y tambi n el orden y lasdivisiones del mismo.
2 El tema del Esp ritu en esta ep stolaes evidentemente revelar la relaci n de Dios con elhombre y del hombre con Dios la manera en que Diospod a ser justo al justificar al hombre. Por ello, es elfundamento de toda lector cuidadoso observar en el acto tres divisionesen esta ep stola. Los cap tulos 1 a 8 revelan a Dios elJustificador el evangelio de Dios a jud os y gentiles sindiferencia, exhibiendo a ambos la misma gracia. Loscap tulos 9 a 11 exponen que Dios no ha olvidado Suspromesas a Israel, sino que a su debido tiempo lascumplir todas a ellos como naci n. Los cap tulos 12hasta el final contienen la parte , por otra parte, una subdivisi n muyimportante en los primeros ocho cap tulos.
3 Hasta elcap tulo 5:11 se trata de la justificaci n respecto a lospecados; luego, hasta el final del cap tulo 8 se trata m s2de la cuesti n de la justificaci n y de la liberaci nrespecto al pecado. Pasaremos ahora al cap tulo TULO 1 Pablo, siervo de Jesucristo. No era siervo de ningunasociedad ni de ning n partido, sino de Jesucristo. Cu npocos pueden seguir a Pablo en estas cuatro palabras, ysin embargo cu nta importancia tienen, si el servicio hade ser aceptable para Cristo! Has reflexionado acerca deesto por lo que respecta a toda tu vida y servicio? Estosignificar una diferencia capital en el d a del galard n.
4 Llamado a ser ap stol deber a ser ap stol porllamamiento . Cuando el Se or Jes s lo llam , no fuepara que se dirigiese a los dem s ap stoles y as sereducado, preparado u ordenado para que fuese ap stol;no, sino que fue constituido ap stol en el acto y sinautoridad humana alguna. Fue llamado a actuar y apredicar como ap stol porque lo era, no para que llegasea serlo (cp. Hch. 26:15-19; G . 1:10-16). As Pablo fue apartado para el evangelio de Dios . Bien sab a elEsp ritu Santo c mo todo esto ser a trastornado en aquellamisma Roma. S , este mismo vers culo es de la mayorimportancia para nosotros si queremos hacer la voluntadde Dios.
5 Debemos recordar que Pablo hab a sido ap stoldurante un cierto tiempo cuando el Esp ritu Santo losepar y envi a una gira especial de servicio con laaprobaci n de los ancianos (Hch. 13:1-4).Aqu vemos a Pablo como siervo de Jesucristo, ap stolpor llamamiento, apartado para el evangelio de Dios. Estapalabra apartado , o separado, tiene un gran significado separado del mundo, de la ley y del juda smo a lasgloriosas buenas nuevas de Dios. En esta ep stola notenemos el tema de la iglesia, sino del evangelio de iglesia no era tema de promesa, pero el evangelio s ( que l hab a prometido antes por sus profetas en lassantas Escrituras ).
6 A partir de G nesis 3 y en adelante,4las Escrituras contienen abundantes promesas tocantes alevangelio de Dios, acerca de su Hijo, nuestro Se orJesucristo . Que esta bendita Persona sea siempre elprincipio y el fin del evangelio de Dios que predicamos! l era del linaje de David seg n la carne . En l, comoHijo de David, se cumpl an todas las promesas. Qu manifestaci n del amor de Dios! El Santo fue hechocarne (vino a ser hombre verdadero), descendiendo de Sugloria eterna en medio de una raza ca da y culpable bajopecado y juicio, y en Su estado de humanidad sin pecado, fue a la cruz! En S mismo enteramente puro, y sinembargo fue hecho pecado para llevar todo el juiciocontra el pecado hasta la muerte, y descendi as a lamuerte misma y nos liber del poder que de derechoten a sobre nosotros, porque l nos ha liberado denuestras l se hizo hombre en semejanza de carne depecado, sin embargo l no naci en pecado y no estabacontaminado, al rev s que nosotros, que hemos nacido de carne de pecado y que formamos parte de lahumanidad ca da, de la humanidad pecadora.
7 L fuesiempre el Santo de Dios, y fue por ello determinado, o declarado Hijo de Dios con poder, seg n el Esp ritu desantidad, por la resurrecci n de entre los muertos .Contemplemos al Hijo de Dios, puro e incontaminado, alo largo de todo Su camino aqu abajo, no s lo en Susbenditas acciones, sino tambi n en Su naturaleza , santa, enconformidad al Esp ritu de santidad. As , aunque enmedio del mal, l vino en amor hacia nosotros, y vino aparticipar en simpat a de todo el dolor que el pecado haintroducido y fue tentado desde fuera en todo seg nnuestra semejanza; pero en S mismo, Su santa naturalezaestaba totalmente exenta de pecado.
8 Todo esto qued patente en el hecho de que, tras haber cumplido nuestraredenci n, Dios lo resucit de entre los , la muerte no ten a derechos sobre l nole pod a retener. Por cuanto l era seg n el Esp ritu de5santidad, Dios, en justicia, tuvo que levantarlo de entre losmuertos y recibirlo a la gloria. l hab a glorificado a Diosen la naturaleza humana, y, como hombre, est ahoraresucitado de entre los muertos seg n el Esp ritu desantidad, y all est ahora en el cielo, el Hombre que haglorificado a comprender claramente lo que l es en S mismo, y luego comprenderemos mejor lo que l hahecho por nosotros y lo que l es por nosotros ahora,resucitado de entre los muertos.
9 Esperamos poderexaminar estas verdades m s este Santo resucitado de entre los muertos, Pablohab a recibido la gracia y el apostolado, para laobediencia a la fe en todas las naciones por amor de sunombre . Es importante observar esto que sigue: Todo loque Pablo fuese como ap stol, todo lo hab a recibido porgracia. No hab a resplandecido el Se or, irrumpiendo ensu camino en un favor puro y gratuito, en el mismomomento en que estaba enfurecido s , enfurecidosobremanera contra Cristo? Acaso el Se or no lohab a llamado y hab a hecho de l de una vez Su ap stolescogido a los gentiles, en un favor gratuito, inmerecido?
10 Y no es en principio lo mismo en cada caso? Sea cualsea el servicio que podamos desempe ar para Cristo, noes acaso la misma gracia, el mismo favor gratuito? As eracomo el Ap stol contemplaba a los santos en Roma. Aellos se les hab a mostrado esta misma gracia. Entrequienes est is tambi n vosotros, llamados de Jesucristo (Gr. cp. RV). As la gracia resplandece con toda suplenitud. Aquel que hab a ido al encuentro de Saulo en sucamino a Damasco, Jesucristo el Se or, tambi n hab allamado a cada creyente en Roma. A todos los que est isen Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia ypaz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Se orJesucristo.