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El desarrollo de la audición humana - psicothema.com

La ontogenia puede entenderse como una serie de cambios or-denados y relativamente permanentes en las estructuras f sicas,neurol gicas y psicol gicas que suponen modificaciones en elcomportamiento, en las emociones y en las formas de interacci nsocial (Newcombe, 1995). En los humanos, las consecuencias delos cambios de los primeros 20 a os regularmente implican la in-corporaci n de nuevos repertorios de respuesta, los cuales gu anhacia una conducta m s organizada, m s compleja, m s estable,m s competente y m s eficiente. Esta evoluci n se lleva a cabo atrav s de etapas sucesivas, cuya aparici n significa, por norma ge-neral, un perfeccionamiento funcional de la etapa otra parte, el estudio de la audici n se enmarca en el mbi-to m s extenso del estudio de la percepci n, la cual se puede con-cebir, en sentido amplio, como la actividad cognitiva inducida porla presentaci n f sica del objeto a trav s de los sentidos (Garc a-Albea, 1999).

del premio Nobel von Békèsy en el campo de la anatomía fisioló-gica del sistema auditivo durante los años sesenta. Todo ello mar-ca el punto de inflexión hacia un próspero período en el estudio del

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1 La ontogenia puede entenderse como una serie de cambios or-denados y relativamente permanentes en las estructuras f sicas,neurol gicas y psicol gicas que suponen modificaciones en elcomportamiento, en las emociones y en las formas de interacci nsocial (Newcombe, 1995). En los humanos, las consecuencias delos cambios de los primeros 20 a os regularmente implican la in-corporaci n de nuevos repertorios de respuesta, los cuales gu anhacia una conducta m s organizada, m s compleja, m s estable,m s competente y m s eficiente. Esta evoluci n se lleva a cabo atrav s de etapas sucesivas, cuya aparici n significa, por norma ge-neral, un perfeccionamiento funcional de la etapa otra parte, el estudio de la audici n se enmarca en el mbi-to m s extenso del estudio de la percepci n, la cual se puede con-cebir, en sentido amplio, como la actividad cognitiva inducida porla presentaci n f sica del objeto a trav s de los sentidos (Garc a-Albea, 1999).

2 De acuerdo con esta definici n, la audici n se acti-va por la emisi n de sonidos, se realiza a trav s del sistema audi-tivo e informa al sistema cognitivo sobre algunos atributos de lasfuentes sonoras (identificaci n, posici n en el espacio, etc.). Re-sulta determinante distinguir entre el evento ac stico (fen menof sico) y el evento auditivo (fen meno psicol gico que se produ-ce, en parte, como consecuencia del evento ac stico), los cuales nonecesariamente son id nticos en cuanto a la informaci n que con-tienen. El evento auditivo es objeto de estudio de la psicolog a dela percepci n, el evento ac stico lo es de la f sica ac las ltimas d cadas, la perspectiva de la met fora mecani-cista de la psicolog a cognitiva ha dominado el estudio de la per-cepci n, met fora que impl citamente inculca la idea de que lasexplicaciones evolutivas o funcionales son relativamente secunda-rias para una psicolog a de la percepci n.

3 El xito cient fico de es-ta met fora en la explicaci n de la funci n perceptiva se ha de en-tender como una consecuencia l gica de la obsesi n de los psic -logos por buscar soluciones simples, pretendiendo imitar las estra-tegias habitualmente utilizadas por las llamadas ciencias duras(Blanco y Travieso, 1999). Por tanto, creemos que se hace necesa-rio asumir la complejidad de los fen menos perceptivos si quere-mos hacer una psicolog a de la percepci n que alcance la trascen-dencia que debe tener la explicaci n psicol gica. El estudio ontog nico del sistema auditivo en ni os tuvo pocatrascendencia en el mbito de la psicolog a evolutiva hasta la d -cada de los setenta. Ello se debi fundamentalmente a tres razo-nes: el sistema auditivo no tiene una respuesta observable un vocaa la estimulaci n ac stica, la dificultad para controlar las caracte-r sticas de los est mulos sonoros y el limitado conocimiento ana-t mico y sensorial del sistema auditivo (Aslin, Pisoni y Jusczyk,1983).

4 Estos tres obst culos fueron superados por tres avances,respectivamente: la asunci n de diversos sistemas de respuesta co-mo medida del funcionamiento del sistema auditivo (respuestasmotoras, reflejos de sobresalto, respuestas de orientaci n, medidaspsicofisiol gicas, etc.), el avance de la f sica ac stica y de la tec-nolog a de alta fidelidad, y las conclusiones de las investigacionesEl desarrollo de la audici n humanaEnric Munar, Jaume Rossell , Carmen Mas, Pilar Morente y Miquel QuetglesUniversitat de les Illes BalearsEl estudio del desarrollo de la audici n demuestra que el funcionamiento del sistema auditivo se pue-de descomponer en un amplio abanico de funciones y que cada una de estas funciones puede ser eva-luada a partir de diversas medidas.

5 Ello conlleva a resultados dispares cuando, en cada una de estasfunciones y medidas, pretendemos establecer el momento evolutivo en el que el ni o adquiere unacompetencia similar al adulto. En el documento se presentan datos y conclusiones de los trabajos ex-perimentales m s relevantes en el mbito de estudio del desarrollo auditivo humano, con el fin de ofre-cer un estado de la cuesti n que ponga de manifiesto la necesidad de elaborar modelos que integren yacoplen la heterogeneidad de resultados. El documento se ha dividido en cuatro apartados: audici nprenatal, una perspectiva psicofisiol gica del desarrollo auditivo, una perspectiva psicoac stica (sono-ridad, tonalidad y audici n espacial) y reconocimiento development of human audition.

6 The study of auditory development shows that the activity of theauditory system may be split into several functions. Each one of these functions can be measured usingdifferent techniques. The use of several techniques produces different results when we seek to knowwhen the child achieves a similar competence to an adult. We put forward the most relevant experimen-tal results and conclusions of the study of human auditory development. The aim is to offer an updatedexposition evidencing the need for new models that compose and connect the heterogeneous results. Thepaper is divided in four sections: prenatal audition, a psychophysiological view of auditory development,a psychoacoustic view (loudness, pitch perception and spatial audition), and auditory recepci n: 23-7-01 Fecha aceptaci n: 8-10-01 Correspondencia: Enric MunarFacultad de Psicolog aUniversitat de les Illes Balears07071 Palma de Mallorca (Spain)E-mail: 0214 - 9915 CODEN PSOTEG2002.

7 Vol. 14, n 2, pp. 247-254 Copyright 2002 Psicothemadel premio Nobel von B k sy en el campo de la anatom a fisiol -gica del sistema auditivo durante los a os sesenta. Todo ello mar-ca el punto de inflexi n hacia un pr spero per odo en el estudio deldesarrollo n prenatalEn el estudio sobre la audici n en el feto, podemos disociar trest picos: la estructura ac stica del entorno fetal que puede permitirla transmisi n de sonidos, la maduraci n del sistema auditivo quedetermina el inicio del funcionamiento de la capacidad auditiva ylas evidencias del funcionamiento auditivo a la estructura ac stica, hay argumentos emp ricospara creer que, en el tero, no s lo se oyen ruidos de la madre ydel feto, sino que tambi n se registran ruidos de procedencia ex-terna, incluyendo sonidos de habla (Lecanuet, 1998).

8 Estos soni-dos son fundamentalmente de frecuencia baja, de 500 a 700 debajo de los 10kHz, los sonidos externos reciben una atenua-ci n de 30-35 dB (Querleu, Renard, Versyp, Paris-Delrue y Cr -pin, 1988; Richards, Frentzen, Gerhardt, McCann y Abrams,1992; Peters, Abrams, Gerhardt y Griffiths, 1993). Los compo-nentes de frecuencia alta del habla se eliminan o se aten an de for-ma muy notable. Las caracter sticas pros dicas se preservan y al-gunos fonemas y palabras pueden ser reconocidos por adultoscuando se registran en posiciones del tero alejadas de la placen-ta. Los fonemas emitidos por un hombre y grabados en el tero deuna oveja pre ada presentan una inteligibilidad media del 55%, yde un 34% cuando los fonemas son de una voz femenina (Grif-fiths, Brown, Gerhardt, Abrams y Morris, 1994).

9 A pesar de que la transmisi n del sonido a trav s de la cavidad mnica ha sido descrita suficientemente, se desconoce la propor-ci n de las presiones ac sticas que llegan al aparato auditivo, da-do que tambi n depende del modo de transducci n que se produ-ce en el feto (a trav s de los fluidos que llenan el o do o de con-ducci n sea). A partir de la extrapolaci n de estudios con ovejas,se concluye que la distribuci n tonot pica de la c clea cambia du-rante la maduraci n (Rubel y Ryals, 1983) y que el o do del fetose estimula a partir de se ales de frecuencia baja (inferiores a 125Hz). Estas se ales, en el feto, se codifican en las c lulas ciliadasque posteriormente codificar n se ales de frecuencia alta(Abrams, Gerhardt y Peters, 1995).

10 Tambi n se ha establecido elgrado de aislamiento de la c clea respecto al exterior, obteni ndo-se que la diferencia m nima de intensidad para provocar el mismopotencial coclear antes y despu s del nacimiento se distribuye des-de los 11 dB con 125 Hz a los 45 dB con 2000 Hz (Gerhardt, Ot-to, Abrams, Colle, Burchfield y Peters, 1992).La c clea alcanza dimensiones adultas alrededor de los cincomeses de gestaci n. En el feto humano, es a esta edad cuando seproduce la inervaci n de las c lulas ciliadas externas, y entre losseis y los siete meses cuando aparecen las primeras sinapsis con-sideradas maduras (Pujol, Lavigne-Rebillard y Uzile, 1991). Pro-bablemente, la maduraci n del o do interno finaliza durante el oc-tavo mes, con la organizaci n de las conexiones aferentes y efe-rentes (Lecanuet, 1998).


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