Transcription of EL CAPITALISMO GLOBAL CELSO FURTADO
1 EL CAPITALISMO GLOBALCELSO FURTADOFONDO DE CULTURA ECONOMICA, M XICO ..7I. El largo camino de la utop 9 Influencias .. 9La actividad del investigador..10 Imaginaci n versus ciencia .. 12 Elaboraci n de La formaci n econ mica del 17 Las clases 20La importancia de 22 Surgimiento del ..24 Papel de las organizaciones sociales..26 Funci n del Estado-naci n..27II. El nuevo 30 III. Globalizaci n e identidad nacional ..42El proceso de globalizaci n ..42La preservaci n de la identidad nacional.
2 47IV. La superaci n del subdesarrollo..571. Colectivizaci n de los medios de producci n ..612. Prioridad a la satisfacci n de las necesidades b sicas..633. Aumento de la autonom a externa .. 65V. Relectura de mis primeros ensayos te ricos ..69 Pensar en Brasil .. 69La teor a del subdesarrollo.. 73VI. Los nuevos desaf os..77 VII. La dimensi n cultural del desarrollo ..87 VIll. El riesgo de ingobernabilidad ..92 Aumento de la dependencia.. 92 Qu tipo de globalizaci n? .. 93La presi n de las fuerzas sociales.
3 96El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin 99 El papel integrador del Estado..101El CAPITALISMO nadie puede pasar por alto la fant stica concentraci n de poder que en nuestros d as seadvierte en los llamados mercados financieros, dominados por la especulaci n el avance de la globalizaci n, esos mercados son ahora los m s rentables. Por ello, ycada vez m s, la distribuci n del Ingreso en el mundo responde a las operaciones virtualesefectuadas en el sector financiero. sta es la manifestaci n m s clara de una realidad quese impone y que bien puede denominarse CAPITALISMO GLOBAL , germen de un futuro sistemamundial de poder.
4 La configuraci n de ese sistema de poder y su institucionalizaci n -incluyendo el papel que en l corresponder tener al d lar- se convertir n en la principaltarea pol tica de los pr ximos decenios. El proyecto europeo de creaci n de una moneda nica y de integraci n de los bancos centrales, que va a implantarse en el futuro pr ximo,ser la primera gran experiencia de pol tica monetaria multinacional, y puede verse como unintento de influir en la configuraci n de ese nuevo poder ser motivo de preocupaci n el papel que corresponder a los estados-naci n en estenuevo dise o pol tico.
5 Ya que de l va a depender la distribuci n del ingreso generado ensistemas productivos cada vez m s interrelacionados. No debiera haber duda alguna de queseguir habiendo espacio para el ejercicio de la voluntad pol tica, siempre que sta seexprese reflexiones contenidas en las p ginas que siguen se alan algunas de las v as que esnecesario explorar si se desea influir en la configuraci n de la nueva estructura de poderque ahora despunta y de la que no es posible FURTADO Par s.
6 Abril de 1998 CELSO EL LARGO CAMINO DE LA UTOP A*INFLUENCIAS INTELECTUALESMi formaci n intelectual se desarroll bajo una triple influencia. Al principio, me sedujo elpositivismo, la idea de que la ciencia genera el conocimiento en su forma m s noble. No setrataba de un comtismo primitivo, sino de la confianza en la ciencia experimental comoherramienta para des- cubrir los secretos de la seguida lleg la influencia de Marx, por medio de Karl Mannheim, el autor de lasociolog a del conocimiento, que refiri el conocimiento cient fico a su contexto social.
7 Sefue el punto de partida de mi inter s por la historia como objeto de tercera corriente de pensamiento que influyo en m fue la sociolog a estadunidense, porintermedio de Gilberto Freyre. Casa-Grande e Sen- zala12 me descubri la dimensi ncultural de los procesos hist ricos. Este contacto con la sociolog a norteamericana corrigi los excesos de mi importante que mi acercamiento al marxismo se haya dado a trav s de lasociolog a del conocimiento. Cuando le El capital, en un curso de marxismo que hacedespu s de la guerra en el Instituto de Ciencias Pol ticas, en Par s, ya sab a suficientemacroeconom a moderna como para no dejarme seducir por un determinismo econ micoque dispon a de una explicaci n para todo por a v a de la simplificaci n del ACTIVIDAD DEL INVESTIGADORLas motivaciones del Investigador son numerosas.
8 La fundamental, sin embargo, es laconfianza en la propia imaginaci n -v el saber explotarla-, Esa confianza se traduce en laconvicci n de que es posible intuir una realidad de la que apenas se conoce un aspecto, asemejanza de lo que hace el paleont logo. De este modo, el valor del trabajo delinvestigador comporta la mezcla de dos ingredientes: Imaginaci n v coraje para arriesgarseen la b squeda de lo incierto. Lo anterior me conduce a la siguiente afirmaci n: hacenciencia quienes son capaces de ir m s all de ciertos l mites, definidos ahora por el mundouniversitario.
9 De ah surge la tendencia al predominio de los "productos enlatados", queconstituyen la base del conocimiento acad mico. Debido a razones que no correspondeestudiar aqu , muchas personas de talento se frustran en el ambiente pronto advert que, de atreverme a usar la imaginaci n, entrar a en conflicto con elestablis ment de la sabidur a econ mica de la poca. La alternativa consist a en resignarsea reproducir la sabidur a convencional, notablemente pobre, dada nuestra dependencia en el rea del conocimiento cient fico.
10 No es f cil explicar que nos hayamos rebelado ycomenzado a echar mano de la propia imaginaci n. Fue eso, precisamente, lo que ocurri en Am rica Latina: nos decidimos a identificar nuestros problemas ya elaborar sutratamiento te rico. Estaba all , esperando ser captada, una realidad hist ricalatinoamericana y, m s particularmente, brasile a. El surgimiento de la CEPAL, en losprimeros a os de la posguerra, permiti que la confianza en nosotros mismos diese tal no basta disponer de herramientas eficaces.