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1 CAP TULO I EL PROBLEMA 1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA El sistema educativo ha interpuesto transcendentales cambios en la educaci n con el prop sito de responder a los requerimientos reclamados por la sociedad, es esencialmente lo referente a la gesti n educativa y su vinculaci n ante el contexto donde se encuentra ubicada, la formaci n de los docentes es el pilar fundamental para lograr una educaci n de calidad, es decir, a trav s de sus actualizaciones, el docente alcanza las exigencias que la sociedad demanda. En este sentido, desde la perpectiva de D az (2008), se entiende que un programa de formaci n es la transmisi n de conocimientos espec ficos al trabajo docente, con la finalidad de alcanzar la preparaci n para el mejor desempe o en el aula.
2 En esa misma l nea de pensamiento, Toro (2005 p. 34), afirma que un programa de formaci n docente es un grupo de acciones sistematizadas destinadas a corregir ciertos problemas de ndole laboral, profesional, personal y educativo . Esto permite entrever que a trav s de la participaci n del docente en los programas de formaci n permanente, se busca optimizar de su praxis 3 4 este nfasis de formaci n docente constituye una preocupaci n constante en el mbito mundial por parte de muchos investigadores y autoridades que han desarrollado pol ticas publicas relacionada con este tema. Partiendo de ello, la United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, en espa ol Organizaci n de las Naciones Unidas para la Educaci n y la Ciencia (UNESCO 2013), preparan actualmente una actualizaci n del marco por competencias, este cuadro de capacidades est organizado seg n tres enfoques did cticos diferentes tres etapas sucesivas en la formaci n del docente.
3 El primero es el aprendizaje de los elementos b sicos de la tecnolog a, que facilita a los estudiantes el uso de las TIC para aprender de manera m s eficaz. El segundo consiste en la profundizaci n del conocimiento, que le permite que los educandos adquirir conocimientos m s adelantados para las materias escolares y los empleen a problemas complejos de la vida real. De igual manera el tercero es la creaci n de conocimiento, que concede a los estudiantes, los ciudadanos y la fuerza laboral en la que se integrar n de la capacidad de crear los nuevos conocimientos necesarios para forjar sociedades m s armoniosas, satisfactorias y pr speras. La nueva propuesta requiere de una estrecha colaboraci n para los educativos, ya que los programas de formaci n establecen el cimiento de todo sistema educativo tanto internacional como nacional, por ello es preciso que los docentes reciban las herramientas necesarios para alcanzar las competencias precisas para impartir una ense anza eficaz de acuerdo a cada contexto.
4 5 En concordancia con lo antes expuesto, en el medio educativo se proyecta la necesidad de actualizarse para optimizar la calidad educativa, que no es m s, que el producto final de la preparaci n constante del docente, tomando en cuenta la realidad que se les presenta; es decir, la realidad del contexto. Por ello parafraseando, lo expresado por D az (2004), se mantienen concepciones limitadas en los actuales planes de formaci n, dados por varias causas como son la complejidad de enfoques y pensamientos, la desvinculaci n de la teor a y la pr ctica, el inmovilismo y las pr cticas tradicionalistas, entre otras, que dan como resultado, una baja calidad en la profesionalizaci n de los docentes. Bajo esta perspectiva, es necesario destacar, que muchos estudios realizados coinciden con el autor antes citado, al se alar que la disminuci n en la actualizaci n de los docentes est marcada por dificultades que se presentan en cada contexto, ahora bien, Otra definici n bien estructurada surge en Espa a, Lizasoain (2002 ), es necesario que el educador disponga siempre de lo que en algunos mbitos formativos del tiempo libre denominan estrategias de recursos , es decir, din micas alternativas que puedan ser utilizadas cuando, por alg n motivo, no pueda seguirse la programaci n establecida, asegurando as la continuidad program tiva en cada planificaci n.
5 Pocas son las investigaciones realizadas en el contexto de las aulas hospitalarias donde los ni os, ni as y adolescentes que se encuentran hospitalizados, no suelen hacer prosecuci n por estar hospitalizados y por 6 ello suelen perder experiencias en el aula, que van en detrimento del rendimiento acad mico, siendo necesario preparar a los docentes para asumir a esos estudiantes en esas aulas. Sobre este particular en la Conferencia Mundial de Educaci n Educaci n para Todos, (2009), se recomend la necesidad de formar maestros polivalentes para lograr una articulaci n entre la educaci n formal y no formal, se hizo hincapi adem s, en la vinculaci n entre la formaci n inicial del educador, la educaci n permanente como una necesidad de su mejoramiento o su continua actualizaci n.
6 Tal como puede apreciarse, en cualquier plano se le confiri una enorme importancia a la precisi n de los dise os curriculares para estos educadores, de qu deben saber y saber hacer para la apropiada realizaci n de su praxis profesional. Esto permite entrever la necesidad de tomar en consideraci n el dise o de un programa de formaci n docente para su desarrollo profesional, ya que constituye fundamentalmente un proceso que permite mejorar las funciones educativas, compensadoras y preventivas, para obtener una visi n amplia del aprendizaje profesional en cualquier contexto en especial en las aulas hospitalarias. Sobre este asunto en Chile, donde se realiz el segundo Congreso Internacional de Educaci n, Postman, (2001, p.)
7 16) aporto que: es importante trabajar con el entusiasmo y la esperanza de la formaci n integral de la persona, para ampliarla en el contexto educativo . En este sentido, se amerita adelantar dise os de programa de formaci n docente para la 7 transmisi n del conocimiento con un grupo de acciones sistematizadas, ante esta necesidad de resolver varios problemas educativos, derivados de la insuficiencia en la formaci n profesional. Al respecto, la Comisi n Nacional del Curr culo de Venezuela, (2012 ), destac : La imposibilidad de seguir con un curr culo unidireccional y la necesidad de asumir el curr culo como est la sociedad, la sociedad tiene caracter sticas que han impactado, y las universidades requieren orientarlas hacia el aprendizaje y la innovaci n para dar respuestas r pidas y oportunas en el rea de curr culo, imponiendo el reto de promover a los docentes el cambio hacia la formaci n de los educadores.
8 Con base a lo expuesto, se entiende que el docente de aulas hospitalarias, como gestor educativo deben reunir un conjunto de competencias para optimizar el manejo de los recursos desde t cnicos y racionales con miras a lograr los objetivos propuestos en los alumnos que se encuentran hospitalizados, se deduce por tanto, que un docente debe poseer los conocimientos necesarios para orientar los procesos que cada escuela establezca su misi n, sus metas, sus estrategias y normativas. En este orden de ideas, a partir del a o 1994, seg n se rese a en documento informal (tr ptico) del hospital Universitario de Maracaibo (HUM), los Hospitales del Estado Zulia, han pretendido impulsar planes de desarrollo para los infantes hospitalizados d ndole continuidad a su educaci n, con intercambios pedag gicos en conocimientos y experiencias entre el aula escolar y el aula hospitalaria.
9 8 Este reto innovador ha reunido estrategias para incrementar la escolarizaci n de los educandos a trav s de modelos europeos pero al entrar al contexto de planificaci n, hay transformaciones de los estilos acad micos en cada rea y es por ello se necesitan funciones propias para as asumir su estructura educativa; sin embargo, la probable inexistencia de la formaci n docente para estos equipos de trabajo, probablemente detiene la sistematizaci n continua del profesional. Asimismo, en el Zulia de acuerdo con una investigaci n realizada por Reyes (2011) se evidenciaron situaciones donde el docente no contaba con herramientas o recursos para facilitar experiencias en el aula hospitalarias, por otro lado expone la autora antes citada, que la necesidad de actualizaci n de planes para el centro educativo hospitalario era de gran urgencia, ya que solo se establec an tareas recreativas, las cuales consist an fundamentalmente, en colorear trabajos predise ados como siluetas, punteados y aprestos, sin favorecer las actividades y estrategias un poco m s profundas, logrando con esas acciones el cansancio de los ni os y ni as que estaban hospitalizados, adem s de la no pertenencia de las actividades con el nivel de exigencias en sus escuelas.
10 La misma autora sostiene, que el escaso conocimiento de las particularidades psicofisiol gicas y motrices de los ni os en edad inicial por parte de los docentes, especialmente para la atenci n en aulas hospitalarias, aunado a ello el poco dominio de los m todos y procedimientos del trabajo con estos alumnos, exige una formaci n docente para elevar la calidad de su 9 educaci n. En dicha experiencia se establecieron estrategias de integraci n educativas con intenci n pedag gica de manera innovadora, utilizando metodolog as de la ense anza, tomando en cuenta planes de acciones organizadas y vinculadas al proceso de ense anza-aprendizaje en la escuela regulada. Partiendo del juicio anterior se sospecha que la falta de formaci n docente para atenci n de ni os, ni as y adolescentes en aulas hospitalarias de los hospitales Universitario, Coromoto, Especialidades Pediatricas, Adolfo Pons y General del Sur, sea la causa por la cual estos discentes tienen debilidades en su rendimiento acad mico.