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1 1 2 Alumnos con discapacidad visual Necesidades y respuesta educativa Pablo Mart n Andrade ndice Presentaci 1. Conceptos b sicos de ceguera y deficiencia 2. Qu implica ser ciego o deficiente visual ?.. 3. Necesidades educativas derivadas de la ceguera y la baja visi n .. 4. Factores y agentes de integraci n .. 4. 1. Factores y agentes internos .. y agentes externos .. 5. Adaptaciones de acceso al curr culo Conocimiento del medio natural, social y Educaci n art stica .. Educaci n f sica .. Lengua y literatura .. Lengua extranjera .. Matem 6. reas espec ficas de intervenci n con Alumnos ciegos y deficientes visuales .. Autonom a personal .. Estimulaci n visual Entrenamiento de ayudad pticas y electr nicas Las t cnicas de orientaci n y movilidad y las habilidades de la vida diaria. 3 Comunicaci n y acceso a la informaci n .. El sistema Braille , Las TIC (T cnicas de Informaci n y Comunicaci n) y la tiflotecnolog a 7.
2 Bibliograf a .. 8. Recursos electr nicos espec ficos para ciegos y deficientes visuales .. 9. Otras p ginas Web de inter s .. 10. Recursos en la Red que pueden ser utilizados por ni os con discapacidad visua. PRESENTACI N Este manual pretende facilitar el acercamiento de los maestros a las necesidades educativas que presentan los ni os y ni as con discapacidad visual (ciegos y con baja visi n); habilit ndose para recibirlos en sus aulas. Quiere ser de inter s adem s para aquellos profesionales que contando con alguna experiencia concreta de integraci n de esta poblaci n, buscan profundizar sobre su actuaci n. Se trata de plasmar un modelo para la inclusi n escolar sobre la base de los m s de veinticinco a os de experimentaci n de la integraci n de Alumnos con discapacidad visual en Espa a, llevado a efecto en multitud de colegios, escuelas infantiles e institutos, con el asesoramiento y apoyo de los Equipos Espec ficos de Atenci n Educativa de la Organizaci n Nacional de Ciegos Espa oles (ONCE), en el marco de los Convenios firmados con las diferentes Comunidades Aut nomas.
3 En la ONCE se tiene experiencia educativa desde los primeros a os de su fundaci n, fue en septiembre de 1941 cuando se hizo cargo del Colegio Nacional de Ciegos de Madrid, reconvertido hoy en el Centro de Recursos Educativos. Han sido y son numerosos los profesionales que vienen ejerci ndola y estudi ndola, de modo que contamos con especialistas competentes en esta materia desde hace a os. Algunos de ellos han escrito y publicado trabajos cient ficos y t cnicos sobre diversas facetas de la misma. Hemos de manifestar que con este manual se pretende divulgar dicha experiencia y hacerla accesible fundamentalmente a los maestros, teniendo en cuenta el actual contexto educativo y la corriente en que se inscribe, buscando su aplicaci n a la pr ctica docente; pero tambi n se quiere poner de relieve el reconocimiento de las necesidades espec ficas que presenta esta poblaci n y la necesidad de continuar investigando para poder dar respuestas adecuadas a las mismas.
4 1. CONCEPTOS B SICOS DE CEGUERA Y DEFICIENCIA visual Aunque desde el punto de vista de la oftalmolog a la ceguera se explica como la ausencia total de visi n y por tanto de percepci n de luz; desde el punto de vista pr ctico se consideran 4 ciegas a las personas que presentan restos visuales funcionales dentro de unos par metros establecidos. Es lo que se denomina ceguera legal . Para que una persona pueda ser considerada ciega en Espa a su agudeza visual de lejos no ha de ser superior a 1/10 medida en la escala de Wecker y/o su campo visual no superar los 10 grados. Estos son los valores para la afiliaci n a la ONCE. Desde el punto de vista funcional, es necesario tener en cuenta unos par metros mas amplios que den respuesta a las necesidades reales que para los aprendizajes pueden presentar los educandos; en este sentido la Organizaci n Mundial de la Salud (OMS) considera que una persona tiene baja visi n o es deficiente visual cuando su agudeza visual no sea superior a 1/3 y/o si su campo de visi n no supera los 30 grados.
5 Este ltimo es el criterio para ser atendido por parte de los Equipos Espec ficos de Atenci n Educativa que la ONCE, en distintos convenios con las Comunidades Aut nomas de Espa a, ha firmado. Los t rminos baja visi n y deficiencia visual son equivalentes. Tambi n lo es el termino discapacidad visual , siempre que se tenga presente la diferencia entre deficiencia, con su referencia al rgano afectado, y discapacidad , que alude a la funcionalidad. Un diagn stico precoz de la deficiencia visual podr facilitar el tratamiento y evitar la ceguera o la baja visi n por mala maduraci n del sistema visual o ambliop a ojo vago . Si se detecta una posible causa de ambliop a antes de que el ni o cumpla los tres a os, con una adecuada intervenci n tendremos muchas posibilidades de que el problema sea controlado satisfactoriamente. Cuanto antes se diagnostique la anomal a, mejor pron stico de curaci n podr establecerse.
6 Hay que destacar, por tanto, la importancia de los primeros meses de vida para el desarrollo normal de la visi n. Ser a necesario analizar la anatom a y funci n visual de todos los beb s para su mejor desarrollo integral. Pediatras, oftalm logos y educadores han de tomar conciencia de la importancia del diagn stico temprano de una deficiencia visual . En la evaluaci n de la visi n de una persona hay que tener en cuenta algunas consideraciones: grado de visi n, momento de aparici n de la deficiencia visual y evoluci n de la misma. El grado de visi n hace referencia a la agudeza visual y al campo visual . Por agudeza se entiende, seg n Barraga (1989), la habilidad para identificar claramente detalles finos en objetos aislados o s mbolos a una distancia determinada. La agudeza visual normal, ser la representada por el quebrado (6/6), donde el numerador significa la distancia en metros a la que un observador puede discriminar un detalle y el denominador a la que lo discrimina un ojo con visi n normal.
7 Estos valores se obtienen en las pruebas realizadas con optotipos : l minas con filas de letras, n meros o s mbolos de tama o decreciente. Las letras o s mbolos de cada fila est n calculados para responder a una determinada agudeza visual . El tama o del s mbolo y los metros de distancia a los que se presenta, constituyen la escala de medida (Figura 1) 5 Figura 1: optotipos de Feinbloom y de LH Fuente: ONCE Por campo visual se entiende, el rea visualmente perceptible por delante de cada ojo, que en condiciones normales supone un ngulo de 150 grados en la l nea horizontal (90 hacia la zona temporal y 60 hacia la nasal) y 120 grados en la l nea vertical (50 hacia arriba y 70 hacia abajo), en cada ojo. Algunas patolog as visuales afectan al campo visual estrech ndolo, lo que se denomina visi n en tubo . En otras ocurre lo contrario, permaneciendo intacta la visi n perif rica y vi ndose afectada la visi n central.
8 En algunos casos se da la presencia de escotomas o zonas ciegas diseminadas por todo el campo visual ; o por reas definidas (hemianopsias). (Figura 2) Desde el punto de vista funcional, los problemas de agudeza repercuten en mayor medida en las tareas est ticas, como ser an la lectura, de cerca o lejos, o el reconocimiento de objetos peque os, vi ndose menos afectadas las tareas de movilidad o desplazamientos del individuo. Por el contrario, los problemas de campo visual , repercuten en una gran dificultad para la movilidad independiente y para el reconocimiento de objetos grandes, vi ndose menos afectadas las tareas de lectura y reconocimiento de objetos peque os, sea de cerca o de lejos. Ambos problemas pueden aparecer combinados, siendo la ceguera el caso mas extremo. En base al grado de visi n y atendiendo a un criterio de funcionalidad, Barraga (1986) distingue entre: - Ceguera total: ceguera total o solo percepci n de luz que el individuo no puede utilizar para la adquisici n de ning n conocimiento o informaci n.
9 - Ceguera parcial: percepci n de bultos. - Baja visi n: el d ficit visual incapacita al individuo para algunas actividades usuales, precisando de adaptaciones o m todos espec ficos, como puede ser la lectoescritura braille, para llevar a cabo algunas de ellas. Puede ver objetos a pocos cent metros. - Visi n l mite: el d ficit visual no incapacita al individuo para las actividades habituales, pero precisa de adaptaciones sencillas para poder llevar a cabo algunas de ellas. Puede leer en tinta con ayudas pticas o con ampliaciones. 6 Figura 2: amplitud del campo visual Fuente: ONCE Las personas con visi n normal ser an aquellas que no presentan d ficit o ste es tan peque o que no supone limitaci n alguna en las actividades cotidianas del sujeto por este concepto. Es preciso considerar tambi n el momento de aparici n de la deficiencia visual , hay que tener en cuenta que la informaci n sensorial es de capital importancia en los primeros estadios del desarrollo evolutivo del ni o, por lo que la privaci n de la informaci n visual condiciona su desarrollo, que tendr ciertas peculiaridades.
10 Por un lado ser n mas costosas de adquirir las conductas que tienen que ver con la vinculaci n madre-hijo, as como el hecho de no poder adquirir las conductas de alcance relacionadas con la coordinaci n ojo-mano que han de ser sustituidas por las de coordinaci n o do-mano, pero que no aparecen hasta casi seis meses despu s que las primeras; lo que va a condicionar aspectos relacionados con la adquisici n de conceptos como la permanencia de los objetos o la adquisici n de yo ; as como un importante retraso en la movilidad aut noma. De ah la importancia de poder contar, desde el momento de su detecci n, con servicios de atenci n temprana especializados que favorezcan las conductas de interrelaci n padres-hijo y ayuden a la estimulaci n de las conductas visuales cuando resulte posible. Si la ceguera aparece despu s de los 18/24 primeros meses de vida, supone tener ya establecida una buena relaci n de apego y un desarrollo sensoriomotriz normal, con lo que ello implica sobre el conocimiento que el ni o adquiere de s mismo y del mundo que le rodea, y su importancia como cimiento del desarrollo evolutivo posterior.