Transcription of Artes plásticas entre 1940-1970 - Portal Académico CCH
1 Artes pl sticas entre 1940-1970 Humberto Dom nguez Ch vez El desarrollo de la pl stica a partir de los inicios del siglo XX El nacionalismo1 present un gran desarrollo, a partir de diversas variantes e influencias que puede seguirse desde los inicios del siglo XX y durante sus primeras d cadas. Estas formas expresivas se iniciaron desde finales del siglo XIX, con escenas y personajes que conformaron la utop a de un M xico "no maquinizado", de paisajes preindustriales en tr nsito a la vida urbana; con usos y costumbres que van de lo vern culo a lo cosmopolita, en una interacci n de opuestos que se complementan. Saturnino Herr n Mujer con calabaza (1917) Alberto Gardu o El sarape rojo (1918) Francisco D az de Le n Indias en d a de mercado (1922) Lola Cueto India Oaxaque a (ca. 1928) Expresiones que encontramos en la obra de pintores como Saturnino Herr n (1887-1918); Alberto Gardu o (1885-1948); Francisco D az de Le n (1897-1975); Lola Cueto (1897-1978); M ximo Pacheco (1908-1955); Miguel Covarrubias (1904-1957); Lucio L pez Rey (1904-1957); Rosa Rolanda (1895- 1970 ), entre otros.
2 M ximo Pacheco Cargador de agua (1927) Miguel Covarrubias Banca de pueblo (1935) Lucio L pez Rey Rapto (1942) Rosa Rolanda Ni a del taco (1947) Adem s de estar presentes en las obras de los escultores: Mardonio Maga a (1866-1947); Oliverio G. Mart nez (1901-1938) o Francisco Z iga (1912-1998), entre otros. Mardonio Maga a La molendera (ca. 1930-32) Mardonio Maga a Familia campesina (1929) Oliverio G. Mart nez Maternidad Francisco Z iga Suave Patria (1951) 1 Los textos subrayados se encuentran enlazados a p ginas web en Internet, consultadas en abril de 2011, que permiten acceder a informaci n relacionada. Las influencias de estilos internacionales en la pl stica mexicana Desde finales del siglo XIX, y hasta finales de la d cada de 1930, la pl stica mexicana tambi n experiment una marcada predilecci n por los clasicismos figurativos, con influencia de las expresiones art sticas internacionales que fueron predominantes.
3 Por lo que podemos encontrar, en la pintura de estas d cadas, el influjo de los pintores Paul C zanne (1839-1906), Georges Braque (1882-1963) y Henri Matisse (1869-1954), en la obra de diversos autores de principios del siglo XX, como Julio Ruelas (1870-1907); ngel Z rraga (1886-1946); Germ n Gedovius (1867-1937) o Saturnino Herr n (1887-1918), entre otros. Julio Ruelas La domadora (ca. 1897) ngel Z rraga La bailarina desnuda (1909) Germ n Gedovius La dama de las violetas (1908) Saturnino Herr n La cosecha (1909) Lo mismo puede se alarse al apreciar la obra de escultores como: Jes s Fructuoso Contreras (1866-1902); Francisco Arturo Mar n (1907-1979) o Luis Ortiz Monasterio (1906-1990). Jes s Fructuoso Contreras L Eveil (1900) Francisco Arturo Mar n El peinado (ca. 1925) Francisco Arturo Mar n La sirena (ca. 1939) Luis Ortiz Monasterio El viento ( 1935) Para las primeras d cadas del siglo XX se asimilar an diversas expresiones cubistas, como podemos apreciar en algunas de las obras de los pintores Manuel Rodr guez Lozano (1896-1971), Celia Calder n (1921-1969), Federico Cant (1907-1989) y Ra l Anguiano (1915-2006), entre otros; quienes abandonaron los temas nacionales y se apoyaron en las formas expresadas por Pablo Picasso en su llamado per odo neocl sico, al que aludieron los pintores Cant y Anguiano con sus arlequines y saltimbanquis.
4 Que integran obras que participan abiertamente, como se alan Ram rez et al. (2007), de preocupaciones est ticas universales sin mayores concesiones tem ticas o ling sticas que la condici n del hombre en el desasosiego existencial. 2 Manuel Rodr guez Lozano Las musas (Las tres parcas) [1936] Celia Calder n Ba ista (1950) Federico Cant Arlequines (ca. 1930) Ra l Anguiano La mujer rosa y el cirquero gris (1941) Estas formas de expresi n pl stica, con predilecciones geom tricas, tambi n las encontramos en algunas obras de los escultures Oliverio G. Mart nez (1901-1938), Francisco Arturo Mar n (1907-1979), Juan Cruz Reyes (1914-1991) y Luis Ortiz Monasterio (1906-1990). Oliverio G. Mart nez Zapata (ca. 1936) Francisco Arturo Mar n Bebedora de lluvia (ca. 1940) Juan Cruz Reyes Proyecto de monumento a la bandera (1948) Luis Ortiz Monasterio La victoria (1954) Nuevas y diversas formas de expresi n La pl stica mexicana dejar a paulatinamente atr s, durante las d cadas de los a os de 1920-1930, las formas de representaci n del realismo mexicano rom ntico, de finales del siglo XIX, as como el posrevolucionario de tintes socialistas como eje de expresi n, advierten Ram rez et al.
5 (2007), mediante la experimentaci n de los artistas nacionales con las est ticas europeas del impresionismo, postimpresionismo y simbolismo, que ser an primero asimiladas y luego proyectadas hacia el contexto cultural mexicano. Jean Charlot Pintao (1924) Mar a Izquierdo Retrato de Belem (1928) Carlos Orozco Romero Naturaleza muerta (1932) Francisco Guti rrez Mujer frente al mar (ca. 1938) Por lo tanto, desde 1923 y hasta finales de la d cada de los a os de 1950, al decir de Ram rez et al. (2007), los artistas proyectaron sus cargas an micas, con introspectiva en sus temas, donde daban constancia de su conocimiento y compenetraci n de los estilos europeos, particularmente con los postulados te ricos del surrealismo y de la metaf sica italiana; en la pintura de Antonio Ruiz, El Corzo (1892-1964); Rufino Tamayo (1899-1991); Mar a Izquierdo (1902-1955) o Roberto Montenegro (1881-1968), entre otros. Antonio Ruiz El corzo Alegor a teatral (1923) Rufino Tamayo Naturaleza muerta con pie (1928) Mar a Izquierdo La raqueta ( 1938) Roberto Montenegro Membrillos y manzana (ca.)
6 1942) Tambi n se transit por corrientes estil sticas, de 1930 a 1970 , en donde se percibe una mezcla expresiones con car cter simb lico y espacial en las composiciones, que aprovechan las calidades textuales del material, en donde predomina la irregularidad, la asimetr a y la "flexibilidad" de la forma, 3que incluso puede denominarse de manchas, en la obra de Carlos M rida (1891-1984), Wolfgang Paalen (1905-1959), Germ n Cueto (1893-1975), o Pedro Coronel (1923-1985), entre otros. Carlos M rida La puerta estrecha (1936) Wolfgang Paalen Bella Coola (1939) Germ n Cueto Sin t tulo (ca. 1950) Pedro Coronel Jaguar (ca. 1959) La continuidad del nacionalismo Podemos valorar la importancia de las expresiones nacionalistas en las Artes pl sticas hacia la mitad del siglo XX, si revisamos las exposiciones organizadas en 1946 como: M xico Ind gena, organizada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, con un inter s antropol gico; y M xico visto por sus pintores; que conten a pinturas populares, acad micas y contempor neas, desde el siglo XIX, con escenas campestres y urbanas; por su parte, con el desarrollo que hab a tenido el grabado desde principios del siglo, se realiz la exposici n Cuatro Siglos de Xilograf a en M xico, que inclu a obras desde Juan Ortiz a Jos Guadalupe Posada.
7 Adem s de expresarse el inter s por las culturas prehisp nicas con la muestra arqueol gica Exposici n de Arte Precolombino del Occidente de M xico, organizada por el Palacio de Bellas Artes , a cargo de la Direcci n General de Educaci n Est tica, de la Secretaria de Educaci n; en donde, al decir de Fern ndez (1947): no solo eran de admirarse las soberbias obras arqueol gicas all expuestas, sino que a manera que se recorr a el extenso sal n y sus varias partes, el espectador iba entrando en un mundo m tico, legendario, cuya alma "sui generis" se expres , principalmente por medio de la cer mica escult rica. Otra exposici n interesante de ese a o, que indicaba la vigencia y el renovado inter s por el modernismo de principios del siglo, a decir de Fern ndez, correspondi a una muestra de la obra de Julio Ruelas; mientras que en el terreno internacional, fue significativa la Exposici n Nacional de Pintura Mexicana Moderna (1911-1946), organizada en La Habana, Cuba, que integraba diversas obras de Jos Clemente Orozco, propiedad del doctor Alvar Carrillo Gil.
8 Por su parte, continuaba la vigencia del inter s por los temas rurales, que se puede apreciar con la exhibici n de pinturas de Maria Izquierdo en la Galer a de Arte Mar a As nsulo. Mientras Jos Clemente Orozco presentaba oleos recientes en El Colegio Nacional, Juan Soriano exhib a diversos retratos en la Biblioteca Cervantes y Roberto Montenegro presentaba sus dibujos en la Galer a Mois s S enz, de Artes de M xico. Mar a Izquierdo La tierra (1945) As , durante la d cada de los a os de 1940 se continu manifestando un gran inter s por el nacionalismo de los a os precedentes; si bien, con el desarrollo de diversas variantes e influencias; que al decir de Ram rez et al. (2007), presentan un acercamiento al proyecto de naci n posrevolucionaria, donde los artistas mostraban las diversas maneras en que el imaginario colectivo construy categor as visuales a partir de su propio paradigma, ante la modernizaci n.
9 La importancia de la vigencia de las valoraciones nacionalistas en el arte de la poca se reafirma, si analizamos los resultados del Premio Nacional de Artes y Ciencias de 1946; cuyo jurado, se ala Fern ndez (1946), estaba presidido por el Secretario de Educaci n Publica, Jaime Torres Bodet e integrado por Justino Fern ndez y Juan O'Gorman por la UNAM, Federico E. Mariscal y Salvador Toscano por la Academia Nacional de Ciencias Antonio Alzate, adem s de Alfonso Caso y Manuel Toussaint de EI Colegio Nacional. 4El premio en pintura se otorg a Jos Clemente Orozco por sus murales en las b vedas de la Iglesia del Hospital de Jes s (1942-1944), en la ciudad de M xico. Que al decir de Fern ndez se expresaba en un lenguaje universal pl stico, renovando la tradici n para expresar otro sentido de la realidad y de la Caso refer a su habilidad en la composici n y en la realizaci n de los s mbolos, como una manifestaci n real de la angustia y la desesperaci n del mundo moderno; mientras Salvador Toscano manifest , de acuerdo con Fern ndez (1947), que el arte mexicano hab a alcanzado proporciones universales, adquiriendo un sello propio con su pintura mural de dimensiones heroicas, que seguramente era la mejor aportaci n del M xico actual al arte contempor neo.
10 Jos Guadalupe Posada Apocalipsis (1945) El nico voto diferencial, en cuanto al destinatario del permio pero correspondiente con este inter s por el nacionalismo , correspondi a Juan O'Gorman; quien consider que el leo N cleo Solar, de Frida Kahlo, deb a merecerlo por mostrar una concepci n original y monumental, y una representaci n pl stica de car cter universal, con ra ces en la tradici n de la pintura popular mexicana. Frida Kahlo N cleo Solar (1946) Leopoldo M ndez La carreta (1946) En los Premios Secretar a de Educaci n P blica, apunta Fern ndez (1947), result ganadora en la categor a de escultura Cabeza de mujer, de Luis Ortiz Monasterio; en grabado resultaron premiadas las obras La carreta y Alegor a de Leopoldo M ndez, reconoci ndose la calidad de la obra Figura de Mujer de Alfredo Zalce, adem s de una felicitaci n al Taller de la Grafica Popular por la excelencia de los trabajos de sus artistas; mientras en pintura se premi a cuatro artistas: Gerardo Murillo el Doctor At 5l, Julio Castellanos, Francisco Goitia y Frida Kahlo.