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CINCO LEYENDAS

CINCO LEYENDASen torno al D a de MuertosAMPARO SEVILL A , COMPIL ADOR AJos Guadalupe Posada. Grabado114 RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOSPATRIMONIO CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOSEL HOMBRE QUE NO PUSO OFRENDA1 Hab a un se or que no quer a hacer Todos Santos, dec a que no era cier-to, que no vienen, y se burlaba de que los dem s s creyeran. El d a de Todos Santos se fue al monte por le a y all lo espantaron los muertos. Que le di-cen: Por qu otros nos est n dando y t no? A otros amigos les est n dan-do su comida, sus tamales, hay todo, y por qu t no vas a hacer nada? Todav a lleg a su casa con trabajos y pens : S es cierto lo que dicen, hay que hacer Todos Santos.

patrimonio cultural y turismo 16 - cuadernos 115 rubÉn croda, marco garcÍa, flavio martÍnez, pedro reyes, amparo sevilla y roberto williams leyendas en torno al dÍa de muertos

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  Patrimonio, Cinco, Cinco leyendas, Leyendas

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1 CINCO LEYENDASen torno al D a de MuertosAMPARO SEVILL A , COMPIL ADOR AJos Guadalupe Posada. Grabado114 RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOSPATRIMONIO CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOSEL HOMBRE QUE NO PUSO OFRENDA1 Hab a un se or que no quer a hacer Todos Santos, dec a que no era cier-to, que no vienen, y se burlaba de que los dem s s creyeran. El d a de Todos Santos se fue al monte por le a y all lo espantaron los muertos. Que le di-cen: Por qu otros nos est n dando y t no? A otros amigos les est n dan-do su comida, sus tamales, hay todo, y por qu t no vas a hacer nada? Todav a lleg a su casa con trabajos y pens : S es cierto lo que dicen, hay que hacer Todos Santos.

2 Pero ya era tarde, ya se estaba muriendo. Ya se apuraron a buscar po-llo y cosas, pero de qu serv a. Se muri en el monte porque no quiso hacer Todos Santos. All lo espantaron. Por eso es que toda la gente ya hace Todos LEYENDAS aqu referidas fueron extra das de Amparo Sevilla (Coord.), De Carnaval a Xantolo: contacto con el inframundo, Conaculta, M xico, Leyenda recopilada por Marco Garc a y Pedro Reyes en Pantepec, CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOS RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOS2 Leyenda de conocimiento popular en varias poblaciones de San Luis Potos , recopilada por Flavio Mart HOMBRE QUE NO RESPET EL D A DE DIFUNTOS2 En cierta ocasi n, un hombre no respet el d a de di-funtos.

3 Se trataba de un hombre que no quer a perder un solo d a de trabajo en su parcela. As que cuando lleg la fecha de celebrar el d a de difuntos se dijo: No voy a perder mi tiempo en este d a, debo ir a trabajar a mi parcela, cada d a debo buscar algo para comer y no voy a gastar mi dinero para esta fiesta, que adem s me quita mucho tiempo. As que se fue a trabajar al campo, pero cuan-do estaba m s ocupado escuch una voz que sali del monte y le dec a: Hijo, hijo, quiero comer unos tamales (kuatzam). El hombre se qued muy sorprendido y pens que era su imaginaci n la que le hac a o r cosas, pe-ro poco despu s escuch claramente otras voces, como de personas que conversaban entre s y lo llamaban por su nombre; reflexion sobre lo que estaba sucediendo y compren-di que eran voces de su padre y familiares difuntos que clamaban por las ofrendas que les hab a dej su trabajo y regres co-rriendo a su casa; ah le dijo a su mujer que matara unos guajolotes e hiciera unos tamales para ofrendar-los a sus difuntos en el altar la mujer trabajaba sin cesar en la co-cina preparando las ofrendas, el hombre se acost a descansar por un rato.

4 Cuando todo qued listo fue la mujer a despertar a su esposo. No logr des-pertarlo, pues el hombre estaba muerto; aunque hab a cumplido con lo que ped an sus familiares difuntos, es-tos de todos modos se lo por eso que en la Huasteca se cree que es una obligaci n preparar ofrenda para los difuntos; de esta 116 RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOSPATRIMONIO CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOS forma se les complace y se comparte junto con ellos la alegr a que se vive en eso nunca se debe dejar de ofrendar a los muertos el 2 de noviem-bre; se prenden cohetes y bombas para que su ruido espante al demonio; tambi n se encienden velas para que iluminen el camino al difunto.

5 Si a ste le gustaba mucho el aguardiente, por ejemplo, se le debe comprar y poner en el altar para que lo ritos son obligatorios, porque si no se celebran es muy posible que los muertos se lleven al due o de la FIESTA DE TODOS SANTOS3 Dispensen, les voy a contar un cuento. Es de hace tiempo, de un se or en un d a de Todos Santos, que es cuando vienen los difuntos, las nimas, a visitarnos pueblo por pueblo, en todas las casas. l dijo: Yo no creo que vengan las nimas de los difuntos. No lo creo, no vienen, son mentiras, yo no tengo tiempo, yo voy a trabajar (le dijo el se or a su esposa); yo voy a esperar a mi pap con una j cara de enchiladas, l siempre com a ramas de wax tierno.

6 Eso le voy a poner en el altar . Y as lo , pues se fue a traba-jar; trabaj todo el d a, el mero d a de Todos Santos, el d a de los grandes, de los mayores, porque primero es el d a de los chicos, dicen. Amaneci , se fue a trabajar, estaba trabajando duro y de pronto se escuch ruido de gente que platicaba en el camino. Pasaban muchos, iban contentos, unos cantando, otros bailando contentos; vio que pasaban muchos, llevaban canastas en la cabeza y cargaban chi-3 Leyenda de conocimiento popular en varias poblaciones de San Luis Potos , recopilada por Flavio Mart CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOS RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOS chihuites en el hombro, todos llevaban regalos, las ofrendas que hab an recibido.

7 Unos llevaban racimos de pl tanos, manos de pl tanos. Las se- oras iban cargando en la cabeza canastas con tamales; llevaban tamales chicos y grandes, lleva-ban atole, lo cargaban en c ntaros, lo llevaban en jarros; otros llevaban mazorcas en mancuernas, todos iban muy el se or pens : Ya veo que esas personas no son gente de verdad, porque no las conozco; van otros se ores que hace a os he vis-to. Pobre de mi pap , dijo, y pens que ven a su pap . En ese momento vio venir a su pap , quien llevaba al hombro la rama de wax tierno. Su mam llevaba en la ca-beza una j cara de enchiladas, tapaditas, as como debe de ser, eso llevaban sus pap s, el se or se entristeci . Ahora ya lo creo, todos los difuntos, todas las nimas vienen , dijo, y entonces los llam : Pap , pap , mam , mam quiero hablar con ustedes, yo no cre a.

8 Disp nsenme, yo no sab a que ustedes ven an a visitarme; aho-ra veo que de veras es cierto. Hagan el favor de esperarme un poco, voy a hacer tambi n una ofrenda grande, ahora ya s que de veras vienen. Pero nosotros no podemos contest el pap yo ya me voy, nosotros ya nos vamos, pero si quieres ver-me y dejarme la ofrenda, hazla, te espero en el portal de la iglesia, all te espero ma ana, an-tes de que empiece la misa. Bueno, entonces eso fue lo que hizo el se- or, regres a su casa. Mat puerco y pollos e hizo tamales grandes. Puso el altar; estuvo preparando ofrenda toda la noche para que cuando amaneciera la gente fuera a hacer el rosario, a rezarle a las nimas de sus pap el momento que termin sus que-haceres, sinti que le dio cansancio y le dijo a su esposa: Voy a descansar, as tan 118 RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOSPATRIMONIO CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOS pronto cuando est n ya cocidos los tamales pru balos y av same.

9 Cuando termines despi rtame, vamos a llamar al rezandero y vamos a rezarles. Voy a ir a dejar la ofrenda all donde me va a esperar mi pap . Y el hombre se fue a descansar a su cama; descans y como a la hora le fueron a hablar, pero el hombre ya no estaba con vida. Estaba muerto. Muri en su cama. Cuando la se ora vio finado a su esposo, avis a los vecinos, a los tamales y la ofrenda que se hicieron para su pap se los comieron los que ayudaron a enterrar al QUE NO QUISO PONER OFRENDA4 Maximino del ngel Bautista, joven artesano y m sico jaranero de la Dan-za de los Viejos, nos cuenta un mito de c mo un hombre, que descuid sus obligaciones para con los muertos de su familia, se encontr en el cami-no con los difuntos del pueblo, entre los que iban sus padres ya fallecidos, cuando regresaban tristes por no hab rseles recibido con ofrenda como a los dem s.

10 De regreso a su casa, el hombre quiso ofrendar un puerco en tamales, por lo que se puso a trabajar muy duro y al terminar se dispuso a descansar, pero los tamales s lo sirvieron para su propio velorio, pues cuan-do lo fueron a ver ya estaba Leyenda recopilada por Rub n Croda en Xiloxuchitl, Tantoyuca, CULTUR AL Y TURISMO 16 - CUADERNOS RUB N CRODA, MARCO GARC A, FLAVIO MART NEZ, PEDRO REYES, AMPARO SEVILLA Y ROBERTO WILLIAMSLEYENDAS EN TORNO AL D A DE MUERTOSEL QUE NO CRE A EN TODOS SANTOS5 Un hombre viv a solito, ya no ten a mu-jer, pero un d a se cas con una viuda, la que hered de su difunto esposo algo de bienes, pues no era muy pobre aquel difunto; por lo tanto, su mujer ten a bastantes marranos, guajolotes y gallinas.


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