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MIEDO - Editorial Acantilado

S T E FA N Z W E I G. MIEDO . traducci n del alem n de roberto bravo de la varga b a r c e l o n a 2018 a c a n t i l a d o INT 3 19/12/17 22:04. t t u l o o r i g i na l Angst Publicado por Acantilado Quaderns Crema, S. A. Muntaner, 462 - 08006 Barcelona Tel. 934 144 906 - Fax. 934 636 956. 1976 by Atrium Press Limited de la traducci n, 2018 by Joan Fontcuberta Gel de esta edici n, 2018 by Quaderns Crema, S. A. Derechos exclusivos de edici n en lengua castellana: Quaderns Crema, S. A. Esta traducci n cuenta con una ayuda del Ministerio austr aco de Educaci n, Arte y Cultura En la cubierta, ilustraci n de Leonard Beard i s b n : 978-84-16748-96-9.

5 Al bajar por la escalera de la casa de vecindad donde vivía su amante, doña Irene volvió a sentir cómo se apoderaba de ella, en un instante, aquel absurdo miedo. De pronto, un negro torbellino

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1 S T E FA N Z W E I G. MIEDO . traducci n del alem n de roberto bravo de la varga b a r c e l o n a 2018 a c a n t i l a d o INT 3 19/12/17 22:04. t t u l o o r i g i na l Angst Publicado por Acantilado Quaderns Crema, S. A. Muntaner, 462 - 08006 Barcelona Tel. 934 144 906 - Fax. 934 636 956. 1976 by Atrium Press Limited de la traducci n, 2018 by Joan Fontcuberta Gel de esta edici n, 2018 by Quaderns Crema, S. A. Derechos exclusivos de edici n en lengua castellana: Quaderns Crema, S. A. Esta traducci n cuenta con una ayuda del Ministerio austr aco de Educaci n, Arte y Cultura En la cubierta, ilustraci n de Leonard Beard i s b n : 978-84-16748-96-9.

2 D e p s i t o l e g a l : b. 50-2018. a i g u a d e v i d r e Gr fica q u a d e r n s c r e m a Composici n r o m a n y - va l l s Impresi n y encuadernaci n primera edici n enero de 2018. Bajo las sanciones establecidas por las leyes, quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorizaci n por escrito de los titulares del copyright, la reproducci n total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento mec nico o electr nico, actual o futuro incluyendo las fotocopias y la difusi n a trav s de Internet , y la distribuci n de ejemplares de esta edici n mediante alquiler o pr stamo p blicos. INT 4 19/12/17 22:04.

3 Al bajar por la escalera de la casa de vecindad donde viv a su amante, do a Irene volvi a sentir c mo se apoderaba de ella, en un instante, aquel absurdo MIEDO . De pronto, un negro torbellino comenz a girar ante sus ojos, un fr o terrible pa . raliz sus rodillas y tuvo que agarrarse a toda pri . sa al pasamanos para no caer de bruces. No era la primera vez que se hab a aventurado a ir a verle asumiendo el riesgo que comportaba; el s bito estremecimiento de temor no le era en absolu . to desconocido, pero por mucho que se mentali . zase, cada vez que regresaba a casa, acababa su . cumbiendo a estos absurdos ataques de MIEDO , un MIEDO rid culo, infundado.

4 No cab a duda de que acudir a la cita resultaba mucho m s f cil. Ordenaba detener el coche en la esquina de la ca . lle, recorr a a toda prisa, sin levantar la mirada, los pocos pasos que la separaban del portal y su . b a las escaleras a toda velocidad, sabiendo que l ya estaba esper ndola dentro, detr s de la puer . ta, que se abr a r pidamente, de modo que ese MIEDO inicial, en el que, por otra parte, tambi n . INT 5 19/12/17 22:04. ard a una llama de impaciencia, se deshac a en el c lido abrazo con el que se saludaban. En cam . bio luego, cuando ten a que volver a casa, surg a un sentimiento distinto, misterioso y escalofrian.

5 Te, un temor en el que se mezclaban el recelo que provocaba la culpa y la idea obsesiva e irracio . nal de que los desconocidos con los que se cru . zaba por la calle sab an de d nde ven a con s lo mirarla y, por eso, cada vez que alguien le sonre a se sent a desconcertada, era como si estuvieran burl ndose de ella descaradamente. Los ltimos minutos que pasaban juntos ya estaban envene . nados por la creciente inquietud ante lo que se le ven a encima; al marcharse le temblaban las ma . nos por los nervios y las prisas, escuchaba distra . da las palabras de l y rechazaba bruscamente las muestras de pasi n que hab a reservado para es.

6 Tos instantes finales; lo nico que quer a era salir de all , huir de aquella casa, la de su amante, dejar aquella aventura y regresar al mundo tranquilo, burgu s en el que viv a. Apenas se atrev a a mi . rarse en el espejo por temor a lo que pudiera ver en l; sin embargo, deb a comprobar si su vestido estaba en orden, si no hab a nada fuera de lo co . m n que pudiera delatar el secreto de su apasio . nado encuentro. Llegaban entonces unas ltimas . INT 6 19/12/17 22:04. palabras que trataban en vano de tranquilizar . la y que ella apenas o a en su excitaci n, perma . nec a un segundo detr s de la puerta escuchan.

7 Do con cautela, tratando de saber si alguien sub a o bajaba por la escalera. En cualquier caso, afue . ra aguardaba ya el MIEDO , impaciente por apode . rarse de ella, oprimi ndole y paraliz ndole el co . raz n hasta dejarla sin aliento. Hab a hecho aco . pio de todas sus fuerzas, pero no hab a bajado m s que unos pocos escalones, cuando not que su nimo empezaba a flaquear. Se qued un minuto de pie, con los ojos ce . rrados y el pecho agitado, tratando de llenar sus pulmones con el aire fresco de la oscura escalera. De pronto, una puerta se cerr en uno de los pi . sos superiores. Volvi en s sobresaltada y baj a toda prisa el resto de los escalones sujetando con fuerza, casi sin darse cuenta, el grueso velo que cubr a su rostro.

8 Ahora deb a enfrentarse al mo . mento m s terrible y arriesgado, la ansiedad que le provocaba salir a la calle desde un portal aje . no y encontrarse acaso con un conocido que pa . sase por all y que le preguntar a inmediatamen . te de d nde ven a, una situaci n m s que emba . razosa, que la obligar a a inventar una delicada mentira. Baj la cabeza como hace un saltador al . INT 7 19/12/17 22:04. coger carrerilla y se dirigi a toda prisa, comple . tamente decidida, hacia la puerta de la calle, que estaba entreabierta. Entonces choc con violencia contra una mu . jer que parec a entrar en ese mismo momento: Perd neme dijo confusa.

9 Trat de seguir su camino a toda prisa, pero aquella persona se coloc en medio de la puerta cerr ndole el paso. Clav sus ojos en ella con ira. Hab a en su rostro una mueca burlona que no se molest en disimular. Por fin la he pillado! grit con voz estri . dente, sin importarle el esc ndalo que pudiese provocar . Una mujer respetable claro que s ! Al menos es lo que dicen todos! Como no tie . ne suficiente con su marido, su dinero y todo lo que posee, viene a quitarle el novio a una pobre chica como yo . Por el amor de Dios ! Pero qu dice ? Creo que se confunde usted tartamude . do a Irene. Como si fuera una ni a trat de escapar escu.

10 Rri ndose por un lado de la puerta, pero aque . lla mujer hab a plantado su enorme cuerpo jus . to en medio y respondi reproch ndole con voz chillona: . INT 8 19/12/17 22:04. No, no me confundo La conozco muy bien Viene de casa de Eduard, mi novio . Por fin la he pillado! Ahora s por qu tiene tan poco tiempo para m ltimamente Es por us . ted Por una vulgar ! Por el amor de Dios la interrumpi do a Irene con un hilo de voz que amenazaba con que . brarse en cualquier momento , no grite tanto! Casi sin darse cuenta retrocedi de nuevo al zagu n. La mujer la observaba con gesto burl n. El MIEDO estaba haciendo flaquear a Irene, su desesperaci n era evidente y esto pareci gustar a la mujer, que examin detenidamente a su v c.


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