Transcription of Rapunzel - Cuentos infantiles
1 Rapunzel Autor: Hermanos Grimm Hab a una vez un matrimonio que viv a junto a la casa de la Maga Violenta. La mujer estaba esperando un ni o. Ella y su marido estaban muy contentos al pensar en el hijo que iban a tener. La mujer sol a asomarse a la ventana y mirar hacia el jard n de la maga Violenta. Y un d a, vio un hermoso plantel de rap nchigos y se le antoj comer una ensalada. Le dijo a su marido: "En el jard n de nuestra vecina hay unos rap nchigos hermos simos. Si no puedo cenar una ensalada hecha con esas plantas me morir ." " Pero no puedo entrar en el jard n de la Maga Violenta! Se pondr a furiosa contra m !". " T ver s lo que haces! Yo me morir si no puedo comer una ensalada de rap nchigos!". El pobre marido se qued preocupad simo. Y como quer a mucho a su mujer y estaba muy ilusionado con la llegada del hijo que esperaban, se arriesg a entrar en el jard n de la Maga. Cuando ya casi hab a terminado de recoger rap nchigos, apareci la Maga Violenta: " Robando mis hortalizas!
2 Esto te va a costar caro! No sabes que puedo castigarte de una manera terrible?". "Oh, se ora Maga, tenga usted piedad!". Y el buen hombre le cont que su mujer esperaba un hijo y que hab a tenido el antojo de cenar rap nchigos en ensalada. La Maga escuch atentamente lo que el hombre le dec a y luego contest : "Bien, bien, vecino. Conque vais a tener un hijo, eh? Te voy a proponer un trato: yo dejar que cojas de mi huerta tantos rap nchigos como tu mujer quiera comer y t me dar s a tu hijo en cuanto nazca." El pobre hombre estaba tan asustado que acept el trato. Su mujer comi ensalada de rap nchigos todos los d as. Y sucedi que la mujer tuvo una preciosa ni a. El mismo d a de su nacimiento se present la Maga Violenta. Tom a la criatura, la envolvi en su mant n y se la llev a su casa. Y le puso por nombre Rapunzel , que quiere decir rap nchigo. La cuid durante muchos a os y le dio una esmerada educaci n. Cuando Rapunzel cumpli doce a os se hab a convertido en una bell sima jovencita.
3 Para que nadie pudiera alejarla de su lado, la Maga Violenta se la llev a un bosque espes simo. Construy all una torre muy alta que no ten a puerta ni escalera; solamente ten a ten a una ventanita en la parte m s alta. Y all encerr a la muchacha. Cada d a la maga Violenta ven a a visitar a Rapunzel . Llegaba hasta el pie de la torre y gritaba: " Rapunzel ! Rapunzel ! chame tus trenzas!". Rapunzel ten a un pelo espl ndido y largu simo. Echaba sus trenzas por la ventana y la Maga Violenta trepaba por ellas hasta entrar dentro de la torre. Un d a, el hijo del Rey, que iba de cacer a y se hab a extraviado, vio la extra a torre. Se qued mirandola un rato y tuvo ocasi n de ver c mo la Maga sub a hasta lo alto por las trenzas de oro de Rapunzel . Le llen de curiosidad lo que hab a visto y todav a creci su inter s cuando oy una dulce canci n que sonaba all en lo alto de la torre. El Pr ncipe consigui reunirse con sus compa eros, pero ya no pudo olvidar la extra a torre y la hermosa voz que cantaba dentro de ella.
4 Volvi otro d a al pie de la torre y busc una entrada pero no la hall y entonces se decidi a gritar la llamada que hab a o do a la Maga. Dijo: " Rapunzel ! Rapunzel ! chame tus trenzas!". Al momento las trenzas colgaron desde la ventana hasta el alcance de sus manos. El Pr ncipe trep por ellas. Al principio, Rapunzel se qued muy asustada cuando vio al Pr ncipe ante ella; pero el hijo del Rey supo hablarle con palabras tan amables que consigui tranquilizarla. El Pr ncipe y Rapunzel se hicieron muy amigos. El ven a a verla todos los d as, cuando sab a que la Maga Violenta no estaba con ella. Entre los dos planearon una estratagema para que Rapunzel pudiera escapar de su encierro y marchar a palacio para casarse con el Pr ncipe. "Tr eme cada d a que vengas a verme una madeja de hebras de seda -pidi Rapunzel -. Yo tejer con ellas una escala y as un d a podr descender de la torre y montar en tu caballo para irme contigo." Y Rapunzel comenz a tejer la escala.
5 La Maga Violenta no sab a nada de este trabajo porque no pod a sospechar ni remotamente lo que estaba ocurriendo. Pero un d a, cuando la Maga acababa de subir a la torre, Rapunzel coment : "El Pr ncipe sube much simo m s deprisa que vos." " Ah, p cara! Qu es esto que oigo? As que has estado enga ndome todo este tiempo! eh? Yo cre a que te ten a bien guardada y t estabas recibiendo al Pr ncipe. Bien todav a es tiempo de cortar por lo sano." Tom unas tijeras y cort las hermosas trenzas de Rapunzel . Luego la agarr de la mano y, por arte de encantamiento, la hizo volar con ella por los aires y la dej abandonada en lo m s espeso del bosque. La Maga Violenta volvi a la torre y aguard . No pas mucho tiempo antes de que se oyera la voz del Pr ncipe que dec a: " Rapunzel ! Rapunzel ! chame tus trenzas!". La Maga ech las trenzas por la ventanita y el joven trep por ellas. Cuando lleg arriba, en vez de la hermosa cara de Rapunzel , vio la fea cara de la Maga.
6 "Has venido a ver a tu novia, verdad? Pues no la encontrar s nunca! Fuera de aqu !". La Maga empuj al Pr ncipe, que cay desde lo alto de la torre sobre unos matorrales de acacias espinosas. No se mat , pero las espinas le ara aron los ojos y se qued ciego. Comenz a vagar por el bosque a tientas, sinti ndose el m s desgraciado de los mortales. Y un d a, en que ya estaba a punto de morir de hambre y de tristeza, oy una dulce voz que cantaba. La reconoci en seguida y fue siguiendo la direcci n que le indicaba el sonido de la triste canci n. Cuando estuvo bastante cerca grit : " Rapunzel ! Rapunzel ! Ven en mi ayuda!". Y la muchacha sali a su encuentro. Al verle en aquella m sera condici n, Rapunzel llor apenada. Sus l grimas cayeron sobre los ojos del Pr ncipe que, al instante, quedaron sanos. Rapunzel y el Pr ncipe se casaron y fueron muy felices. De la Maga Violenta no se volvi a saber nada, aunque algunos aseguran que sigue criando hermos simos rap nchigos en su huerta.
7 FIN