Transcription of REPORTE DE HALLAZGOS - CIDAC
1 PARA EL SEGUIMIENTO Y LA EVALUACI N DE LA IMPLEMENTACI N Y OPERACI N DEL NUEVO SISTEMA DE justicia PENAL EN M XICOREPORTE DE HALLAZGOSREPORTE DE HALLAZGOSM xico 2013, Centro de Investigaci n para el Desarrollo, ( CIDAC )Jaime Balmes No. 11 Edificio D, 2o. piso Col. Los Morales Polanco, 11510 M xico, T. +52 ( 55) 5985 puede descargar, copiar o imprimir este docu-mento para su propio uso y puede incluir extractos en sus propios documentos, presentaciones, blogs, sitios web y materiales docentes, siempre y cuando se d el adecua-do reconocimiento al autor y CIDAC como fuente de la informaci documento en formato digital se encuentra dispo-nible en: Este documento ha sido posible gracias al apoyo del pueblo de los Estados Unidos a trav s de la Agencia pa-ra el Desarrollo Internacional (USAID).
2 Su contenido es responsabilidad del autor y no refleja necesariamente el punto de vista de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos de Am rica. REPORTE DE HALLAZGOS6. RANKING NACIONAL DEL AVANCE DE LA IMPLEMENTACI N (CONDICIONANTES)RECONOCIMIENTOSEl REPORTE de HALLAZGOS para el seguimiento y la evalua-ci n de la implementaci n y operaci n del nuevo sistema de justicia penal en M xico es resultado del esfuerzo de los integrantes del Centro de Investigaci n para el Desa-rrollo, ( CIDAC ). La investigaci n, el an lisis y la re-dacci n no hubieran sido posibles sin la participaci n de cada miembro del equipo: Ver nica BazDirectora General del CIDAC Mar a NovoaDirectora del proyecto Colectivo justicia Armando IslasPaulina S nchezCarlos de la RosaInvestigadores Cristian Hern ndezJanet KuriDiego BalderasColaboradores El Centro de Investigaci n para el Desarrollo (CI-DAC) es un think tank independiente, sin fines de lucro, que realiza investigaciones y presenta propuestas viables para el desarrollo de M xico en el mediano y largo plazo.
3 Su objetivo es contribuir, mediante propuestas de pol ticas p blicas, al fortalecimiento del Estado de Derecho y a la creaci n de condiciones que propicien el desarrollo eco-n mico y social del pa s, as como enriquecer la opini n p blica y aportar elementos de juicio aprovechables en los procesos de toma de decisi n de la CIDAC cuenta con un patronato responsable de la supervisi n de la administraci n del Centro y de la apro-baci n de las reas generales de estudio. Sin embargo, las conclusiones de los diversos estudios, as como sus publi-caciones, son responsabilidad exclusiva de los profesiona-les de la instituci n. REPORTE DE HALLAZGOS1. RESUMEN 012.
4 INTRODUCCI N 023. RESUMEN DE LA METODOLOG A UTILIZADA 044. LIMITACIONES EN EL ACCESO A LA INFORMACI N 075. HALLAZGOS 096. RANKING NACIONAL DEL AVANCE DE LA IMPLEMENTACI N (CONDICIONANTES) 737. CONCLUSIONES 768. REFERENCIAS BIBLIOGR FICAS 789. ANEXOS 81 TABLA DE CONTENIDOSREPORTE DE HALLAZGOS01 CIDAC presenta el documento REPORTE de HALLAZGOS sobre los avances de la implemen-taci n de la reforma penal en M xico con la intenci n de socializar informaci n relevante en relaci n con el proceso de implementaci n y operaci n de la reforma constitucional en materia penal de 2008.
5 A pesar de la poca informaci n disponible, lo cual impide conocer con precisi n las acciones institucionales, fue posible identificar una serie de hechos significativos que merecen ser se alados. Un primer hallazgo general consiste en la ausencia de mecanismos de seguimiento tanto del proceso de im-plementaci n como a la operaci n del nuevo sistema de justicia penal. En relaci n con el proceso de implemen-taci n, esta ausencia ha impedido la integraci n de in-formaci n completa, comparable y actualizada para fa-cilitar la toma de decisiones y garantizar un uso ptimo de los recursos disponibles. Los procesos de planeaci n -cuando existen-, han sido poco utilizados, lo cual ha provocado procesos de implementaci n a ritmos distin-tos y con diferentes calidades.
6 En este mismo sentido, el dise o de los art culos transitorios, que determinan el comienzo de la operaci n del nuevo sistema, se ha da-do sin conocimiento de la situaci n y de las necesidades particulares de las el mbito de la operaci n, a n en el caso de los c di-gos procesales penales que han adoptado los principios del sistema penal acusatorio, no necesariamente se han pro-vocado los cambios en los procesos de trabajo al interior de las instituciones que aseguren una operaci n distinta al sistema mixto. La diversidad legislativa ha generado au-sencia de homogeneidad respecto del tipo de mecanismo id neo para la justicia alternativa y tampoco en relaci n con su sede, lo que se ha traducido en duplicidad en el gasto y en las funciones.
7 Asimismo, est pendiente pro-fundizar el desarrollo de la atenci n a v ctimas, la cual, en la mayor a de los casos, se ha limitado a funciones de canalizaci n y orientaci n. Por ltimo, preocupa la ausen-cia de los principios del sistema acusatorio en el mbito de ejecuci n de sanciones y la poca relevancia que se ha dado en las leyes de la materia al uso de penas alternati-vas a la c rcel. En relaci n con el grado de participaci n ciudadana en el tema de la reforma penal, a pesar de que su impacto tie-ne un alcance nacional existen pocas organizaciones so-ciales especializadas y stas, en su mayor a, se encuentran ubicadas, en su mayor a, en la capital del pa s.
8 Asimismo, aunque existen casos de xito a partir de esfuerzos aisla-dos, queda pendiente el desarrollo de trabajos colaborati-vos m s ambiciosos que faciliten el impulso de una agen-da com n frente a la autoridad responsable del proceso. Reconociendo que hasta ahora la reforma penal no ha sido una prioridad en la agenda p blica y que cada vez nos encontramos m s cerca del fin del plazo constitucio-nal establecido para su implementaci n, el esfuerzo rea-lizado por CIDAC pretende abonar en la comprensi n del proceso y contribuir en ltima instancia a su socializaci n y RESUMENREPORTE DE HALLAZGOS02El 18 de junio de 2008 fue publicada en el Diario Oficial de la Federaci n una reforma a la Cons-tituci n Pol tica de los Estados Unidos Mexica-nos en materia de justicia penal y de seguridad p blica que plante , ni m s ni menos.
9 Una re-estructuraci n a fondo del sistema de justicia penal en M los motivos para la expedici n de esta refor-ma: los niveles de impunidad e inseguridad en el pa s eran cada vez mayores, con el consecuente aumento en la incidencia delictiva; exist a poca o nula confianza por parte de los ciudadanos en las instituciones de procura-ci n e impartici n de justicia ; un sistema anquilosado, lento y poco eficiente que se traduc a en una justicia du-dosa y retardada; la violaci n constante a los derechos de las v ctimas de los delitos, entre muchas propia exposici n de motivos de la iniciativa de re-forma constitucional enviada a la C mara de Senadores admit a que nuestro sistema de justicia penal ha sido objeto recurrente de cr ticas y llamados a su moderniza-ci n, tanto por la sociedad en general como por organis-mos p blicos y privados nacionales e internacionales.
10 Todas estas circunstancias orillaron al Estado a sentar las bases constitucionales para adoptar un nuevo mode-lo de justicia penal en todo el pa s, sustentado en la ex-periencia internacional y en los esfuerzos realizados en algunas entidades federativas que ya lo aplicaban, como Chihuahua, Nuevo Le n y art culo 20 constitucional reformado estableci que el proceso penal ser acusatorio y oral y estar regi-do por los principios de publicidad, contradicci n, con-centraci n, continuidad e inmediaci n. Estos principios implican que las audiencias y las actuaciones dentro del proceso ser n p blicas; que v ctima y ofendido tienen la oportunidad de confrontar la veracidad de las pruebas.