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El objeto de la estética - filosofia.org

El objeto de la est tica MANUEL B. TR AS Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza La palabra Est tica no es un t rmino un voco; es corriente hallarla empleada para designar una unidad de saber, pero esa unidad no est dada siempre con el mismo rigor ni por el mismo objeto formal. Inten-temos asignar a la Est tica como disciplina filos fica un objeto bien delimitado. 1. Se designa, en primer lugar, con el nombre de Est tica al con-junto de todas aquellas reflexiones que tienen alguna relaci n con el arte bello y con la belleza.

EL OBJETO DE LA ESTÉTICA 1555 ca, o teoría del gusto, como autónoma. El objeto de la Estética, es, pues, una estructura cuya esencia está dada por la forma de la fi­

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1 El objeto de la est tica MANUEL B. TR AS Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza La palabra Est tica no es un t rmino un voco; es corriente hallarla empleada para designar una unidad de saber, pero esa unidad no est dada siempre con el mismo rigor ni por el mismo objeto formal. Inten-temos asignar a la Est tica como disciplina filos fica un objeto bien delimitado. 1. Se designa, en primer lugar, con el nombre de Est tica al con-junto de todas aquellas reflexiones que tienen alguna relaci n con el arte bello y con la belleza.

2 As se considera como integrante de la Est tica la Cr tica del arte, la Historia del arte, las preceptivas, etc. Partiendo de ah se define entonces la Est tica como "teor a del arte y de la belleza". Pero la acumulaci n de todo ese material bajo un solo r tulo no s lo no fundamenta una ciencia, sino que ni siquiera posee un valor pr ctico-did ctico por las confusiones a las que conduce. Se trata de una reuni n accidental, dada por un v nculo externo, a saber: la re-mota relaci n de tales reflexiones con la belleza y el arte.

3 2. En segundo lugar se considera como objeto de la Est tica la reuni n, tambi n por yuxtaposici n, de los temas relativos al arte y a la belleza que son tratados como cuestiones parciales por las otras disciplinas filos ficas. El objeto es siempre la belleza y el arte como en el caso anterior, s lo que en este caso se exige que sean tratados filos ficamente, es decir, buscando su raz n ltima de ser. Pero tam-poco aqu se puede decir que haya objeto formalmente determinado como para constituir una disciplina filos fica aut noma; pues agru-par tom ndolas de la psicolog a, la tica, la metaf sica, etc.

4 , aquellas conclusiones que tienen una relaci n indirecta con el arte y con la belleza, s lo pueden tener un fin tU de comodidad erudita o de t cnica docente. 1553 Actas del Primer Congreso Nacional de Filosof a, Mendoza, Argentina, marzo-abril 1949, tomo 31554 MANUEI, B. TB AS 3. Siempre que se trate de asignar un objeto propio a una cien-cia y de darle con ello autonom a, ha de partirse de una divisi n de los objetos en general y para ello ha de tomarse necesariamente como punto de partida un fimdamento, un principio de la divisi n.

5 Los manuales de Est tica de origen alem n nos dicen casi todos que esa disciplina se constituye como aut noma en el siglo XViii, m s especialmente con la publicaci n de la Aesthetica de Baumgarten (1750) o de la Cr tica del juicio de Kant (1790). Esta afirmaci n se funda en dos postulados: primero, que el objeto propio de la Est tica es la belleza; segundo, que s lo en este momento de la historia de la filosof a se determin formalmente la esencia de lo bello y se obtuvo la consiguiente separaci n de otras instancias con las cuales se lo hab a confundido: lo bueno, lo verdadero, lo til, etc.

6 El segundo de estos postulados puede ser negado desde el momen-to que se demuestre que la filosof a escol stica hab a determinado la belleza como instancia objetivamente aut noma (como trascenden-tal), fenomenol gicamente aut noma, y psicol gicamente aut noma^. Con respecto al primer postulado, es verdad que si se aceptan los principios kantianos se llega a fundar una disciplina que ya no es un "caj n de sastre", sino un territorio sistem ticamente delimitado den-tro de la filosof a.

7 Y ello se ha logrado porque, como hemos dicho, en Kant hay un principio que fundamenta la divisi n de los objetos y, despu s, de su filosof a. All encuentra su lugar como objeto aut -nomo la belleza y es posible estudiarla sin invadir territorio diferente al propio. El principio elegido por Kant es la tripartici n de las facultades superiores del esp ritu y la correspondiente divisi n de los juicios en te ricos, est ticos y pr cticos. Dichos juicios se apoyan en principios "a priori" peculiares de cada facultad fundamental del esp ritu.

8 El juicio teleol gico en una de sus formas: finalidad sin fin (sin representaci n del concepto final) hace posible fundar la Est ti-1 Conf. STO. TOM S, S. TK la. 2ae, 27, a. 1 ad 3. Id. la. lae, 5, a. 4, ad 1. Id. la. lae, 29, a. 8. El an lisis de estos textos y de otros que demuestran nuestra afirmaci n puede verse en: J. MARITAIN, Art et scolastique; MARTIN GRABMANN, La filosof a de la cultura de Santo Tom s de Aquino, trad.

9 Derisi; MATEO FEBHER, Metaf sica de la Belleza, Revista de Filosof a, Madrid, Nos. 19 y 24. Actas del Primer Congreso Nacional de Filosof a, Mendoza, Argentina, marzo-abril 1949, tomo 3EL objeto DE LA EST TICA 1555 ca, o teor a del gusto, como aut noma. El objeto de la Est tica, es, pues, una estructura cuya esencia est dada por la forma de la fi-nalidad \ Toda divisi n de los objetos en general, implica una ontologia y una cr tica.

10 El punto de partida de Kant la subjetividad con sus formas trascendentales puede ser reemplazado con todo derecho por un punto de partida realista. La actividad espiritual humana puebla el ser de ciertas determi-naciones, y el conjunto de objetos as determinados constituye el mun-do llamado de la Cultura. La divisi n cl sica de los objetos, fundada en los grados de abstrac-ci n del ser, permite determinar un territorio, el de los objetos reales (f sicos, naturales), dentro del cual podemos ubicar sin dificultad el mbito de la Cultura ^ Ahora bien, dentro del mbito de la Cultura podemos distinguir dos estructuras diferentes: la especulativa y la pr ctica.