Transcription of Dietas cetogénicas en el tratamiento del sobrepeso …
1 RESUMENI ntroducci n: El sobrepeso , la obesidad y sus com-plicaciones asociadas son un problema de salud p -blica importante a nivel mundial que ha sufrido un au-mento en la mayor a de las edades, regiones y grupossocioecon micos; para ello existe una gran variedad depropuestas dietoterap uticas entre las que se encuen-tran las Dietas cetog nicas; t rmino acu ado en losa os 20 del pasado siglo. Los efectos ben ficos y ad-versos de dicha dieta han generado pol mica y no hayuna conclusi n contundente sobre su eficacia y eficien-cia en el tratamiento de la todos: Se realiz una b squeda de art culos so-bre Dietas cetog nicas en las bases de datos Scielo yPubMed, utilizando las palabras clave dieta cetog nica,p rdida de peso, obesidad y sobrepeso , de la cual seobtuvieron un total de 68 art culos, mismos que se de-puraron en dos etapas para su an lisis. Resultados: La p rdida de peso es similar con am-bas Dietas en los art culos analizados, siendo ligera-mente mayor con las Dietas cetog n: Las Dietas cetog nicas y las convencio-nales tienen una eficacia similar en la p rdida de peso,sin embargo, las primeras suelen mostrar efectos secun-darios adem s de existir algunas limitantes para su usoa contra parte de las Dietas no cetog nicas.
2 Existe evi-dencia de que la adherencia al plan alimenticio tiene unamayor influencia en la eficacia del tratamiento que la dis-tribuci n de macronutrientes; de este modo, los esfuer-zos por mejorar los tratamientos para la obesidad debenenfocarse en incrementar la adherencia al CLAVED ieta cetog nica, p rdida de peso, obesidad , : Overweight, obesity and its associa-ted complications are a major public health problemglobally that has risen in most ages, regions and socio-economic groups; thus there are a variety of proposaldietotherapeutical among which are ketogenic diets;term coined in the 20s of last century. Beneficial andadverse effects of this diet have generated controversyand no clear conclusion about its effectiveness and ef-ficiency in the treatment of obesity. Methods:Were searched articles about ketogenicdiets in the databases SciELO and PubMed, using keywords, ketogenic diet, weight loss, obesity and over-weight, from which were obtained a total of 68 articles,same that were depurated in two stages for its : Weight loss is similar with both diets in thearticles analyzed, being slightly greater with : Ketogenic and conventional diets aresimilarly effective in weight loss, however, the former98 Nutr.
3 Cl n. diet. hosp. 2013; 33(2):98-111 Art culo de Revisi nDietas cetog nicas en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad Ketogenic diets in the treatment of overweight and obesityCovarrubias Guti rrez, ; Aburto Galv n, ; S mano Orozco, L. Universidad de Morelia. Facultad de Nutrici n. 2 Facultad de Nutrici n Universidad de : 19/Febrero/2013. Aceptado: 14/Marzo/2013 Correspondencia: Paulina Covarrubias Guti rrez E-mail: Nutr. cl n. diet. hosp. 2013; 33(2):98-111 DOI: show side effects besides some limitations existfor use against part of conventional diets. There is evi-dence that adherence to the meal plan has a greater in-fluence on the efficacy that the distribution of macronu-trients, in this way, efforts to improve treatments forobesity should focus on increasing diet, weight loss, obesity, N En las ltimas d cadas, la prevalencia combinada desobrepeso y obesidad se ha incrementado a nivel mun-dial. Seg n la OMS, en el a o 2008, 1400 millones deadultos mayores de 20 a os ten an sobrepeso , dentrode los cuales, m s de 200 millones de hombres y apro-ximadamente 300 millones de mujeres padec an obesi-dad.
4 Seg n datos del mismo organismo, el sobrepeso yla obesidad son el quinto factor de riesgo de muerte enel mundo y cada a o fallecen cerca de 2, 8 millones depersonas, como consecuencia de los mismos(1). La etiolog a de la obesidad es multifactorial, general-mente es el resultado de una interacci n compleja en-tre la gen tica y factores ambientales; dentro de estos ltimos se encuentran la inactividad f sica que ha ge-nerado una disminuci n en el gasto de energ a y el in-cremento de la ingesta cal rica, que en conjunto con-llevan a un balance energ tico positivo. El aumento enla ingesta de energ a, est asociado a su vez a un in-cremento en la variedad y disposici n de alimentos dealta densidad energ tica, al aumento del tama o delas porciones, a un mayor consumo de bebidas cal ri-cas, al mejoramiento de las propiedades organol pti-cas de los alimentos y a una alteraci n del patr n dela ingesta de comida en general; a la par, se ha suge-rido que el alto consumo de carbohidratos, especial-mente de los simples o refinados, aumenta el riesgo dedesarrollar obesidad , diabetes mellitus tipo 2 y s n-drome metab lico; que incrementan significativamentela glucemia postprandial(2,3).
5 Por otra parte, la obesidad incrementa el riesgo dedesarrollo de complicaciones asociadas al s ndrome me-tab lico como: dislipidemia, hipertensi n arterial, en-fermedades cardiovasculares, y resistencia a la insulina,disminuyendo la longevidad y la calidad de vida(4). Loanterior, aunado al hecho de que las estrategias diet -ticas con las que se cuenta actualmente han mostradouna baja eficacia en la p rdida de peso y manteni-miento de este a largo plazo, ponen de manifiesto la ur-gente necesidad de una estrategia eficaz y segura quepermita tratar la obesidad y evitar el incremento en eldesarrollo de las comorbilidades asociadas a esta(3,5).En consecuencia a lo anterior, han surgido un gran n -mero de propuestas dietoterap uticas y se ha adaptadoel uso de algunas Dietas ya existentes que original-mente eran utilizadas para el tratamiento de otras pa-tolog as, con el fin de detener el incremento en la pre-valencia de obesidad , ofreciendo tratamientos m ejemplo de estas propuestas dietoterap uticasson las Dietas bajas en hidratos de carbono o Dietas ce-tog nicas, cuyo contenido de hidratos de carbono sueleser inferior a 50-60 g al d a(3,4).
6 Este tipo de Dietas hansido foco de atenci n, debido a que su asociaci n a unar pida p rdida de peso y en apariencia sin efectos se-cundarios; adem s de que se le han atribuido otros be-neficios como una mayor efectividad comparada con lasdietas hipocal ricas convencionales. Sin embargo, notodas las referencias hablan sobre algunos aspectos deestas Dietas , tales como la cantidad adecuada de hidra-tos de carbono que deben administrarse para provocaruna cetosis, as como tampoco de los efectos del altoconsumo de l pidos sobre el riesgo cardiovascular(4,5).Esto ha generado pol mica y desacuerdo sobre el usode estas Dietas , pues aunque se han realizado m ltiplesestudios para observar su eficacia y sus efectos tantoben ficos como adversos, los resultados o la interpreta-ci n de los mismos difieren bastante entre s ; sin con-cluir de manera uniforme sobre la relaci n costo-benefi-cio de su uso para el tratamiento de la obesidad y laprevenci n de enfermedades relacionadas con la misma.
7 ANTECEDENTESP artiendo de la premisa b sica de que la p rdida depeso es una consecuencia del balance energ tico nega-tivo, ser a posible deducir que el ayuno prolongado ser ala mejor t cnica para reducir peso, sin embargo no lo espor las siguientes razones: causa hambre, supone lap rdida de masa magra, causa neutropenia y aumentalos niveles de bilirrubina en suero. La p rdida total de ni-tr geno despu s de 3 a 4 semanas de inanici n ser a deaproximadamente 200 g, correspondiente a 1, 250 g deprote na y equivalente a una p rdida de 6 kg de tejidomuscular, de modo que se generar a un resultado de as-pecto caqu ctico y ante la reintroducci n de alimentosse lograr a la r pida recuperaci n del peso perdido(6). 99 NUTRICI NCL NICA YDIET TICAHOSPITALARIANutr. cl n. diet. hosp. 2013; 33(2):98-111La dieta cetog nica se ha utilizado con xito desde lad cada de 1920 para el tratamiento de las convulsionesepil pticas en ni os(7); sin embargo, se ha utilizadocomo propuesta dietoterap utica para el sobrepeso yobesidad a partir de la d cada de 1970, provoc ndoseun importante auge de las Dietas altas en prote nas im-pulsada por los libros sobre la dieta de Atkins; sin em-bargo los informes cient ficos sobre la eficacia de dichadieta aparecieron mucho m s tarde(8).
8 Las hexosas y pentosas, as como sus pol meros, hanjugado un importante papel en la dieta del humano. Elorganismo tiene la capacidad de sintetizar hidratos decarbono a partir de otros compuestos; raz n por lacual algunos autores los han considerado nutrimentosno esenciales; pese a esto las recomendaciones dieto-terap uticas cl sicas sugieren un porcentaje de con-sumo que oscile la mitad del total de calor as de ladieta habitual(9). Por otra parte, pesar de la creciente investigaci n yempleo de las Dietas muy bajas en carbohidratos en elcontrol de peso y manejo del s ndrome metab lico nose cuenta con la suficiente informaci n sobre los efec-tos en el rendimiento deportivo. Las Dietas cetog nicaspueden ser tiles en los deportes que incluyen las divi-siones de clase de peso(10). METODOLOG ASe llev a cabo una b squeda de art culos relaciona-dos con Dietas cetog nicas y sus efectos tanto ben fi-cos, como adversos. Dicha b squeda se realiz en lasbases de datos internacionales Scielo y PubMed, as como en revistas cient ficas de la especialidad, ha-ciendo uso de las palabras clave y la combinaci n de lasmismas: dieta cetog nica, sobrepeso , obesidad , p r-dida de selecci n de los art culos, se llev a cabo en dosetapas; en la primera se consideraron como criterios deinclusi n una antig edad menor a 10 a os y que el t -tulo del art culo no tuviera relaci n con epilepsia o al-g n otro uso de las Dietas cetog nicas diferente al tra-tamiento del sobrepeso u obesidad .
9 De esta primerab squeda y selecci n se obtuvieron 68 art la segunda etapa se realiz una lectura delos res menes de cada uno de los art culos, obteni n-dose un total de 7 estudios, donde el uso de las dietascetog nicas se enfocaba en el tratamiento de la epilep-sia o alguna otra enfermedad, mismos que fueron ex-cluidos. Posteriormente se leyeron los 61 art culos res-tantes, esta vez completos. De estos, se separaron 14estudios en los cuales se compararon los efectos de lasdietas cetog nicas y de las convencionales sobre lap rdida de peso, utilizando como muestras dos gruposde sujetos con caracter sticas similares y a quienes lesdieron uno de los dos tipos de dieta de manera aleato-ria por un periodo de tiempo determinado. Dichos es-tudios se analizaron y se hizo una comparaci n entrelos 14, acerca de las caracter sticas de sus participan-tes, la metodolog a utilizada, la distribuci n de los ma-cronutrientes de las Dietas , las p rdidas de peso obte-nidas en cada estudio, as como las modificacionesocurridas en el perfil lip dico del inicio al final de los es-tudios.
10 Asimismo, se eligieron los 13 art culos con con-tenido de mayor relevancia sobre los efectos ben ficosy adversos de las Dietas cetog nicas, obteniendo as untotal de 27 art culos para la realizaci n del presente(Ver tabla 1).DESARROLLOLas caracter sticas distintivas del tratamiento condieta cetog nica son la producci n de cuerpos cet ni-cos (principalmente -hidroxibutirato, acetoacetato yacetona), productos de oxidaci n de cidos grasos enel h gado y la reducci n de los niveles de glucosa en lasangre. Los cuerpos cet nicos proporcionan un sustratoalternativo a la glucosa para la obtenci n de la energ a,y en el cerebro en desarrollo tambi n constituyen ele-mentos esenciales para la bios ntesis de las membranascelulares y l pidos(11). Por otra parte, las Dietas cetog nicas han mostradobeneficios cardiovasculares y en el metabolismo de losgl cidos, ya que promueven un perfil lip dico poco ate-rog nico, una disminuci n de la presi n arterial y unamenor resistencia a la insulina.