Transcription of La educación del futuro y los valores - uoc.edu
1 Art culoJavier ElzoLa educaci n del futuro y los valores Debates de educaci n Julio de 2004 QXP Elzo (cast.) 34 30/07/04 08:51 P gina IIntroducci n: El an lisis de los valores desde una perspectiva propositivaEs fundamental distinguir en el an lisis cient fico de los valores ,tanto personales como sociales, pol ticos, religiosos u otros, la pers-pectiva en la que se sit a el investigador. De forma esquem ticaaqu resaltar estas dos que las denominar perspectivas des-criptiva y propositiva. La primera, como su nombre indica, selimita a describir, sin pretensiones axiol gicas, cu les son los valo-res dominantes y su evoluci n en una sociedad determinada, enun momento concreto. Quiz s intentar profundizar algo m s, expli-cando cu les son las causas o circunstancias de la evoluci n delos valores , de la emergencia de stos y el ocultamiento de aqu -llos, as como diferenciar colectivos sociales seg n su afinidad conunos u otros sistemas de valores que, previamente, el investiga-dor habr intentado construir.
2 La segunda perspectiva tiene otras pretensiones. Su objetivoes el de proponer cu les deben ser los valores que se han de man-tener o fomentar en una sociedad concreta. Esta segunda pers-pectiva exige, imperativamente, indicar desde d nde se leen los Francisco Javier Elzo Imaz, 20041 de esta edici n: Fundaci n Jaume Bofill y FUOC, 2004 Julio de 2004La educaci n del futuro y los valoresJulio de 2004 ResumenLos sistemas de valores dominantes en la sociedad occidental durante los ltimos cincuenta a os han condicionadolas problem ticas individuales actuales. Dentro de una tendencia generalizada a la delegaci n de responsabilidades,hemos creado una sociedad de derechos sin el correlato correspondiente de deberes. Los j venes de hoy en d a hancrecido en un entorno sobreprotector y han recibido una socializaci n que no les ha preparado para enfrentarse a lasociedad en la que les ha tocado este contexto, el ponente describe los valores m s preciados actualmente la familia y el bienestar y propone variosvalores que deber an transmitirse mediante la educaci n.
3 En primer lugar, defiende la racionalidad en la toma de deci-siones y la justificaci n de las opiniones y, en segundo lugar, el fomento de la competencia personal, tanto en el mbi-to profesional como en el formal. Se debe fomentar la tolerancia activa hacia la diferencia tomando como punto departida el convencimiento de que no hay verdades absolutas, pero s un nico principio inalienable: el respeto abso-luto a la dignidad de la persona escuela tiene un papel crucial de formaci n, educaci n y transmisi n de valores , sin embargo, hoy en d a a menu-do s lo se la valora como transmisora de conocimientos y se la juzga por la rentabilidad de lo que ense a. La familiay los amigos son los mbitos por excelencia del aprendizaje informal. Estos ltimos a os la importancia de la red socialde los amigos ha registrado un ascenso muy fuerte entre los j venes. Los nuevos papeles de la mujer, y en conse-cuencia del hombre, potencian la aparici n de nuevos modelos de familia.
4 Si superan con xito la adaptaci n a la moder-nidad, las nuevas generaciones se insertar n con m s garant as en la sociedad del futuro . Palabras clavesistemas de valores , j venes, familia, amigos, escuela, socializaci n Art culoJavier ElzoLa educaci n del futuro y los valores * *Art culo para la ponencia impartida en el ciclo Debates de educaci n organizado por la Fundaci n Jaume Bofill y la UOC, que tuvo lugar en Barcelona el d a 1de junio de Debates de educaci n QXP Elzo (cast.) 34 30/07/04 08:51 P gina 1valores y para qu modelo de sociedad. Es la perspectiva que mepropongo privilegiar en esta antes de avanzar es preciso se alar un par de cosas. Enprimer lugar hay que decir que la perspectiva descriptiva, aun porpoco elaborada que est , es menos neutra de lo que cabe segundo lugar, la perspectiva propositiva dif cilmente puede obviarla descriptiva que, de alguna manera, la precede.
5 Y ambas del pro-pio investigador o equipo investigador en el que est inserto. Todo soci logo que se haya asomado a Max Weber sabe queno hay investigaci n emp rica neutra, objetiva en el sentido deque pueda hacer abstracci n de la ecuaci n n mica del investi-gador. Valga esta reflexi n de Weber cuando recuerda que lo que .. pasa a ser objeto de la investigaci n, y en qu medida se extien-da sta en la infinitud de las conexiones causales, estar deter-minado por las ideas de valor que dominen al investigador y a su poca .1 Mis alumnos saben bien que neutralidad sociol gica equi-vale a objetivar la subjetividad del investigador. Los que hemos participado en un gran n mero de reunionescient ficas, por ejemplo para decidir un cuestionario (ardua labor, cr anme!) que vaya a estudiar los valores de una sociedad,somos plenamente conscientes de que tanto en la mera selecci nde sta o aquella cuesti n que se pretende comprobar como enlas preguntas de prueba la neutralidad axiol gica es imposible, m sall de algunos requisitos formales que todo investigador hones-to est obligado a respetar.
6 Si esto es importante para la presen-taci n descriptiva de los resultados de las investigaciones sobrevalores, es obvio que lo ser a n m s cuando se tiene, como noso-tros en esta conferencia, la pretensi n de ofrecer una presenta-ci n propositiva de cu les deben ser los valores que es necesariofomentar en la educaci n del empe o exige, como m nimo, se alar desde qu par me-tros gn micos se sit a la reflexi n y cu l es el objetivo final que,seg n el redactor, debe tener la educaci n. mprobo trabajo quenos llevar a m s de una conferencia, pero, aun as , no creo quedeba escabullirme sin mostrar, e incluso sin demostrar y justificar,cu les son esos par metros y, en su momento, esos objetivos, aun-que s lo sea de forma obligadamente telegr fica. El oyente, y ensu caso el lector, podr ejercer su an lisis cr tico de lo por m pro-puesto con mejor y m s f cil conocimiento de presupuestos gn micos b sicos, m s all de mi ecuaci nsociodemogr fica de edad, g nero, itervital etc.
7 , son tres. En pri-mer lugar, el humanismo cristiano y, en l, la doble condici n deuna fraternidad universal y una apertura a la trascendencia, ambasbasadas en un Dios manifestado en la figura del Jes s resucitadoque ha dado lugar, gracias en gran parte a Pablo, a una religi n yuna Iglesia deslocalizados y despatriotizados, por muy prostituidaque haya sido su historia. En segundo y consecuente lugar, lafirme convicci n de que los hombres y mujeres somos sujetos dederechos y deberes, en conjunci n con los animales y la naturale-za entera, y que nada de lo que sucede a nuestro derredor nos esajeno y que nada de lo que hagamos o dejemos de hacer se agotaen nosotros como meros individuos. Pero esta universalidad no laentiendo, en absoluto, re ida con la particularidad de que somossujetos de un espacio y un tiempo concretos, que tiene su parti-cular forma de expresarse, de organizarse, de sentirse, etc.
8 , con-form ndose en naciones, estados, nacionalidades, regiones, auto-nom as, etc. Dicho muy r pidamente para que se me entienda: laasunci n radical de la ciudadan a universal y el consiguiente reco-nocimiento de los derechos inherentes a la persona en cuanto talno me impide, bien al contrario, el reconocimiento y afianza-miento de los pueblos o naciones, sean o no estados, cuando as lo deseen sus ciudadanos. En fin, en tercer lugar, como corolarioa lo anterior, cuando ya me acerco al ante ltimo recodo de mi vida,y escribiendo desde Europa en el umbral del siglo XXI, la convic-ci n profunda de que, por encima de patrias y religiones, los sereshumanos, cada una de las personas con nombre y apellido, y si nolo tienen todav a m s, son el faro que debe guiar nuestra acci dice el lema de mi universidad: El valor es la persona . Los valores dominantes en nuestra sociedadLas listas de valores dominantes en nuestra sociedad occidentalson legi n y no siempre distinguen las dimensiones descriptivasy propositivas.
9 Sin nimo de exhaustividad, cabe se alar aqu , enprimer lugar, a Rokeach,2padre fundador del estudio moderno delos valores , con su distinci n entre valores finalistas y valores ins-trumentales, que he utilizado, junto con otro listado de valores ,para explicar la situaci n de los valores en los adolescentes yj venes espa oles de hoy. Debo mentar las tesis de Inglehart3sobreel materialismo y posmaterialismo (posmodernidad lo denomina ltimamente) ya debatidas universalmente, sobre todo en c rcu-los internos de estudios de valores , como el que tuvo lugar en Hever-lee, a dos pasos de Lovaina, el a o 1990, que origin la escisi n,hoy superada, del Worl Values Survey (WVS), tras una tormen-tosa reuni n en el seno del European Values Study (EVS). Los tra-bajos del EVS se cuentan ya por millares, despu s de las tres ole-Julio de 2004La educaci n del futuro y los valores Francisco Javier Elzo Imaz, 20042 de esta edici n: Fundaci n Jaume Bofill y FUOC, 20041.
10 Max Weber, La objetividad cognoscitiva de la ciencia social y de la pol tica social , Ensayos sobre metodolog a sociol gica(p g. 73), Buenos Aires: Amo-rrortu. La cita la tomo prestada del trabajo de mi colega en la Universidad de Deusto, Manuel M. Urrutia, La cueva de minotauro: valores y ciencia social enla obra de Max Weber , publicado en Inguruak, Revista Vasca de Sociolog a y Ciencia Pol tica(septiembre de 2003, p gs. 159-180). 2. Sus dos libros ya cl sicos son The nature of human values, Nueva York: The Free Press (1973) y Understanding human values, Nueva York: The Free Press(1979).3. He aqu algunas publicaciones: The silent revolution: changing values and political styles among Western publics, Princetown: Princetown University Press(1977);El cambio cultural en las sociedades industriales avanzadas, Madrid: CIS, Monograf as (1991); Modernizaci n y posmodernizaci n. El cambio cul-tural, econ mico y pol tico en 43 sociedades, Madrid: CIS, Monograf as (1998).