Transcription of La intoxicación lingüística. El uso perverso de la lengua
1 Vicente RomanoVicente RomanoLa intoxicaci n ling uso perverso de la lengua Vicente Romano1 Vicente RomanoPr logo El lenguajePara K. Marx y F. Engels, los te ricos del socialismo, el lenguaje es la conciencia real, pr ctica, existente tambi n para otros seres humanos, la realidad inmediata del Surgi del trabajo y para ponerse de acuerdo en l. El lenguaje permite la comunicaci n social y, con ella, la realizaci n ling stica de las relaciones sociales. La palabra es un regulador importante de los procesos ps quicos del El lenguaje sirve para la formulaci n de enunciados comunicativos. Es expresi n, llamamiento y orientaci n (K. B hler). Transmite una situaci n o una intenci n del comunicador, influye en el receptor y comunica algo sobre estados de cosas y relaciones.
2 M s all de las funciones que le atribuye K. B hler (expresi n, actuaci n y orientaci n), la palabra desempe a una doble funci n: como representaci n y como regulaci bien es el trabajo el que modifica las condiciones sociales, el lenguaje es el instrumento utilizado para acelerar o frenar el cambio de esas condiciones. A trav s de la comunicaci n, del intercambio de informaciones, los seres humanos toman conciencia de sus experiencias, que contrastan con otros al expresarlas. La primera toma de conciencia se efect a en el pronunciamiento del mundo, como dec a Paulo Freire. As , por ejemplo, cuando las experiencias son dolorosas o insatisfactorias y se expresan, el dolor, la insatisfacci n, puede pasar de la resignaci n a la provocaci n, a la exigencia de eliminar la causa del sufrimiento.
3 La comunicaci n es necesaria para la verificaci n del conocimiento y el acuerdo en la modificaci n de las condiciones sociales. En este sentido, la fuerza de convicci n de las palabras reside en su concordancia con la realidad. El lenguaje le da forma al mundo. La palabra es el primer ejercicio del poder (in principium verbum erat)3 Pero, como es bien sabido, el lenguaje permite tambi n frases y razonamientos contradictorios o absurdos. Consciente de su poder creador, 1 La ideolog a alemana, La Habana, . 1966. p. 30 . 2 Cf. Albrecht, Erhard: Weltanschaung, Methologie, Sprache, Berl n 1979, p. Cf. Mosca, Stefan a. La palabra sana o mata , La Jiribilla, febrero 2006.
4 V ase tambi n Klaus, Georg: Die Macht des Wortes, Berl n 1972. Vicente Romano2 Vicente RomanoPablo dec a a sus disc pulos sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, enga ndoos a vosotros mismos 4 Aunque en esa misma ep stola dec a tambi n que la lengua es fuego, un mundo de maldad (3, 6). Las palabras pueden emplearse tambi n para ocultar la realidad. Ya en otro lugar dec amos que el principal instrumento de manipulaci n es el Talleyrand dec a que el lenguaje est para ocultar los pensamientos del diplom tico. La intoxicaci n ling stica tiene sus causas pol ticas y econ micas. En la actualidad, el empleo encubridor del lenguaje no hace sino aumentar.
5 El estado de bienestar est en crisis y cambia radicalmente su naturaleza. Con ella cambia igualmente el lenguaje pol tico. Se requiere un verdadero tour de force ling stico para calificar de moderaci n o contenci n el genocidio del pueblo palestino a manos del ej rcito sionista de Israel, o de liberaci n a la ocupaci n no menos genocida y b rbara de Iraq por el fascismo usamericano. La formulaci n de una noticia esencialmente mala de modo que parezca buena es lo que en pol tica se ha llamado siempre ret rica. Hoy d a, cuando las malas noticias se acumulan, se hace imprescindible aplicar la fuerza embellecedora y encubridora del lenguaje pol lo cierto es lo opuesto.
6 Si se analiza con detalle o detenimiento, el lenguaje lo revela todo. Un buen ejemplo lo proporciona el siguiente pasaje de Alicia en el pa s de las maravillas: Cuando uso una palabra , dijo Humpty Dumpty en un tono de voz muy superado, sta quiere decir lo que quiero que diga, ni m s ni menos. La pregunta es insisti Alicia- si se puede hacer que las palabras puedan decir tantas cosas diferentes. La pregunta dijo Humpty Dumpty, es saber qui n es el que manda .. eso es todo. Ahora bien, el empleo deliberado del lenguaje para la confusi n de las conciencias y la ocultaci n de la realidad es lo que se suele entender por manipulaci n. Como hemos dicho en otra parte, en el contexto de la confusi n y sumisi n de las conciencias, la manipulaci n se entiende como comunicaci n de los pocos orientada al dominio de los muchos.
7 Se manipula 4 Ep stola universal a Santiago, 1, Cf. Romano, Vicente: La formaci n de la mentalidad sumisa, varias ediciones. Vicente Romano3 Vicente Romanocuando se producen deliberadamente mensajes que no concuerdan con la realidad social. el uso manipulador del lenguaje es tan antiguo como el dominio de unos seres humanos sobre otros. Todos los dominadores, magos, religiosos, pol ticos, econ micos, intelectuales, etc., utilizaron las palabras para confundir, aterrorizar, ocultar y mantener la ignorancia sobre las verdaderas relaciones de dominio y explotaci ah la necesidad de desarrollar un pensamiento cr tico, independiente. Este principio forma tambi n parte de la esencia de la educaci n.
8 En el lenguaje de la educaci n, la econom a, los medios, la pol tica, etc., predominan los t rminos utilizados deliberadamente para confundir, para intoxicar las mentes. Preocupados por las dimensiones que ha adquirido el fen meno, empiezan a publicarse trabajos que lo estudian y denuncian. Juan Maestre Alfonso denunci hace tiempo la intoxicaci n de la informaci No hace mucho que varios pensadores espa oles se reunieron en el c rculo de Bellas Artes de Madrid para exponer su preocupaci n por las trampas, mentiras y violaciones de la ret rica actual del El columnista de este diario, Eduardo Haro Teglen, teme que ya no se pueda liberar el lenguaje de esta contaminaci n.
9 La perversi n afirma se multiplica en mayor proporci n que el n mero de palabras que circulan. Solo el poder tiene la capacidad de dar a las palabras su uso real, a condici n de que d a los hechos su valor real, y no recompense a quienes los usan para crear v ctimas, c rceles, pobres. 8 El uruguayo Eduardo Galeano tambi n ha prestado atenci n a este fen meno en su libro El mundo patas arriba, o el art culo Las paradojas de la m quina 9 Pero la preocupaci n por el empleo intoxicador del lenguaje y su estudio surgi con la industria del reclamo, tan necesario en el modo capitalista de producci n, y la propaganda nazi en la primera mitad del siglo XX. Entre los numerosos an lisis efectuados al respecto est n los de Victor Kemperer, Lutz Winckler, Walter Hagemann y George Maestre Alfonso, Juan: , Medio ambiente y sociedad, Ed.
10 Ayuso, Madrid 1978, 77 El Pa s, 10 enero El Pa s, 23 marzo El Mundo, 23 abril 2002. 10 Cf. Kemperer, Victor; The Language of the Third Reich, London New York 2002; Winckler. Lutz, La funcion social del lenguaje fascista, Barcelona 1979; Hagemann, Walter: Publizistik im Dritten reich, Vicente Romano4 Vicente Romano Por otro lado, las intervenciones recientes del imperialismo yanqui en Afganist n e Iraq, el c mulo de mentiras propagadas por sus dirigentes y ep gonos, encabezados por el Tr o de las Azores (Bush, Blair y Aznar), para justificar la barbarie de sus cr menes de lesa humanidad, han dado lugar a toda una proliferaci n de publicaciones y an lisis.