Transcription of ARTICULO ESPECIAL EUTANASIA - scielo.org.ar
1 EUTANASIA63 ARTICULO ESPECIALMEDICINA (Buenos Aires) 2003; 63: 63-69 ISSN 0025-7680 EUTANASIACARLOS R. GHERARDID ivisi n Terapia Intensiva, Hospital de Cl nicas Jos de San Mart n, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos AiresResumenLos avances de la medicina en el rea tecnol gica respecto de la aplicaci n de m todos de soportevital en el paciente cr tico y las modificaciones culturales que se han operado en la sociedad contem-por nea con relaci n al derecho de los pacientes a decidir sobre el final de sus vidas, hacen imprescindible dispo-ner de una definici n de EUTANASIA que atienda la vigencia de este nuevo escenario. La exclusi n de las llamadasformas pasivas y en general de la omisi n como procedimiento o conducta posible para la provocaci n de la muer-te y la necesidad de la voluntariedad expl cita del paciente delimitar an muy concretamente el concepto de eutana-sia. Del mismo modo, una referencia concreta sobre el modo de provocar la muerte deber a integrar obligatoria-mente su definici n.
2 As , la EUTANASIA significar a b sicamente provocar la muerte de un paciente portador de unaenfermedad mortal, a su requerimiento y en su propio beneficio, por medio de la administraci n de un t xico o ve-neno en dosis mortal. Esta definici n muy restrictiva separar a la EUTANASIA de los casos de rechazo de tratamien-to, aunque se produjera la muerte como resultado del mismo, y tambi n de las situaciones en que la abstenci n oel retiro de un soporte vital en el paciente cr tico permite la llegada de la clave: EUTANASIA , decisiones al final de la vida, retiro del soporte vital, rechazo de tratamiento, bio tica,medicina cr ticaAbstractEuthanasia. Technological progress in medicine regarding the application of life-sustaining treatmentin the critical patient and the cultural changes that have taken place in contemporary society with respectto the patients right to decide over the end of their lives, demand the existence of a definition of euthanasia that willacknowledge this new scenario.
3 The concept of euthanasia would be very specifically limited by the exclusion ofso-called passive forms of euthanasia and of omission as a possible procedure to cause death and the need for theexplicit request of the patient involved. Likewise, the definition of euthanasia should include a specific reference tothe means through which death is to be achieved. Euthanasia would thus be defined basically as causing the deathof a patient suffering from a mortal disease, upon his or her request and for his or her own benefit, by administeringa toxic or poisonous substance in mortal doses. This restrictive definition would differentiate euthanasia from casesof refusal to receive treatment, even if death is the consequence of such refusal, and also from cases in which life-sustaining treatment is withheld or withdrawn to enable the occurrence of words:euthanasia, decisions at the end of the life, withdrawal of life-sustaining treatment, treatment refused,bioethics, critical careRecibido: 3-V-2002 Aceptado: 2-VIII-2002 Direcci n postal: Dr.
4 Carlos R. Gherardi, Avda. Fern ndez 43, 1834T mperley, : (54-11) 4392-0830e-mail: plenamente la opini n de quienes asegu-ran que el significado de la palabra EUTANASIA se ha con-vertido en el paradigma de la ambig edad sem ntica1. Lainterpretaci n exclusivamente etimol gica proveniente delgriego, donde el prefijo eu que significa bueno y el sus-tantivo th natos que equivale a muerte, sugiere buenamuerte est muy lejos de aclarar las m ltiples situacio-nes que se encontrar an comprendidas en esta sencillaexpresi n. Aun m s, la asociaci n de esta palabra concircunstancias tan diversas, dis miles y hasta antag ni-cas como la muerte intencional por razones eugen sicaso la m tica muerte digna o bella muerte, ha conducido auna confusi n conceptual que exige un ESPECIAL debatesobre cuestiones relacionadas con aspectos esencialesde la pr ctica de la medicina en este intenci n de este trabajo no es repasar todas lasalternativas hist ricas por las que ha pasado la interpre-taci n del t rmino ni tampoco examinar los exhaustivosan lisis efectuados para justificar las m ltiples clasifica-ciones y subclasificaciones que se han propuesto1-4, sinoexaminar cu l debiera ser el significado actual de la eu-tanasia en relaci n al concepto de paciente cr tico y suespecial vinculaci n con el desarrollo de los m todos desoporte vital.
5 Cuya abstenci n o suspensi n tienen unainfluencia decisiva y generalmente cercana en la deter-minaci n de la muerte. En efecto, como la muerte es elMEDICINA - Volumen 63 - N 1, 200364objetivo central de la pr ctica eutan sica y la misma esun evento probable en la medicina cr tica, que no esajena a las decisiones m dicas habituales en este mbi-to, resulta razonable y hasta imprescindible desarrollaruna propuesta actualizada sobre la definici n de euta-nasia que tenga en cuenta las modalidades esta altura del avance tecnol gico y de la medicinacr tica no resultan aplicables conceptos que se repitendesde hace decenios o el an lisis de situaciones abstrac-tas que se encuentran alejadas de la pr ctica m todo debe reducirse a una interesante discu-si n sem ntica que ignore el estado actual de las accio-nes m dicas que interesan al paciente cr tico.
6 Sin debatirla razonabilidad de seguir sosteniendo la existencia deformas eutan sicas pasivas o por omisi n cuando estasacciones est n en relaci n directa con el rechazo de tra-tamiento y con el manejo de los procedimientos de sopor-te vital y la utilizaci n de los m todos de reanimaci EUTANASIA debe examinarse hoy como una reali-dad, aplicable o no, en situaciones ciertas y comprobablesy no simplemente como un ejercicio te rico ajeno a lascircunstancias y contingencias que ocurren importante aclarar que no se trata de examinaraqu el marco legal para la aplicaci n de ninguna pr c-tica eutan sica ni tampoco efectuar una indagaci n mo-ral de su pertinencia, sino de separar esta acci n demuchas otras que pertenecen a la pr ctica cotidiana dela medicina de este tiempo y que debemos evaluar entodos sus en lo que resulta la tesis de este trabajo, a conduc-tas y situaciones muy distintas debieran corresponder-les nombres tambi n distintos, trataremos de delimitarqu deber a entenderse hoy por EUTANASIA .
7 Reducir aun m nimo la ambig edad en las definiciones y no per-der el contacto que la realidad asistencial nos ofrece,permitir entonces en otro tiempo ulterior discutir el en-cuadre legal posible de cada situaci n, si esto fuera para una definici nProponemos plantear el an lisis del tema a trav s delexamen de los componentes que debiera tener, o queen efecto tiene, una definici n de EUTANASIA . Tomamosaqu una propuesta que puede ser considerada bien res-trictiva6: la EUTANASIA significa b sicamente la provoca-ci n de la muerte, efectuada por un tercero, de un pa-ciente portador de una enfermedad seguramente mor-tal, a su requerimiento y en su propio beneficio. Dentrode esta definici n, que aceptamos primariamente comov lida, se distinguen cinco elementos:- La muerte es provocada por un La presencia de una enfermedad El paciente debe solicitar que se le provoque La muerte provocada debe ser en su propio La provocaci n de la muerte a trav s de un acto ouna conducta que puede resultar, seg n la mayor a delas definiciones, de una acci n (por comisi n)
8 O de unaomisi n deliberada, circunstancia que instala el debate,a nuestro juicio central, sobre las llamadas formas acti-vas o pasivas de la muerte es provocada por un terceroLa aparici n de una tercera persona, generalmente untrabajador de la salud y frecuentemente un m dico, queprovoca la muerte, distingue a la EUTANASIA del suicidio yen ESPECIAL del suicidio asistido por el m dico en el queeste ltimo pone al alcance del paciente el mecanismo ola droga necesaria para provocar la muerte que es final-mente instrumentada por el mismo paciente2, presencia de una enfermedad mortalLa existencia obligatoria en el paciente de una enferme-dad que acarree la muerte pr xima permite distinguirprimariamente a la EUTANASIA del homicidio. La proximi-dad de la muerte, con toda la carga de sufrimiento f sicoy ps quico que ello presupone, es necesariamente me-dida por el paciente pudiendo contarse en horas o d asen los casos ag nicos o moribundos y en semanas omeses en los que suelen ser denominados como terminalidad es una condici n evolutiva muy dif cilde determinar con precisi n aunque es cierto que seinstala cuando la expectativa de muerte, como conse-cuencia directa de la enfermedad, aparece en la mentedel m dico, de la familia y del paciente.
9 Existe tambi nuna categor a de pacientes llamados sin esperanza(hopelessly ill) que, aunque pudiendo vivir per odos muyprolongados (por ejemplo con enfermedades neurol -gicas severamente invalidantes que a veces requierenm todos de soporte vital), conllevan una carga de sufri-miento cuya insoportabilidad puede conducir, en alg nmomento, a la solicitud de EUTANASIA o suicido paciente debe requerir su muerteEl requerimiento del paciente resulta un dato fundamen-tal que legitima la expresi n de su voluntad aut nomaen el ejercicio m ximo de su derecho a morir6. La com-petencia del paciente debiera ser presumida siempre,debiendo probar su inexistencia quien la niegue. Sola-mente podr a considerarse posible obviar este requeri-EUTANASIA65miento en casos de pacientes incompetentes (en estadode coma) o en discapacitados mentales y ni os, aunqueen estas dos ltimas situaciones debiera considerarsesi esta decisi n puede ser transferida a los representan-tes o si existiere alguna directiva anticipada.
10 En este sen-tido, la palabra involuntaria o no voluntaria, corrientemen-te usada en muchas clasificaciones1-4, no deber a califi-car a la EUTANASIA propiamente dicha porque no respeta-r a una condici n esencial de su definici n que es la vo-luntariedad expl cita. La calificaci n como EUTANASIA deactos ajenos a la autonom a de los pacientes es hija dela historia de pr cticas usuales en pueblos y civilizacio-nes antiguas que son extra as a nuestras concepcionesde hoy2, las cosas, muchas de estas situaciones en queno se cuenta con la solicitud del paciente (involuntariaporque no tiene competencia para decidir) o porque nose lo consulta pudiendo hacerlo (no voluntaria) estar ancomprendidas dentro del homicidio, piadoso o miseri-cordioso, contemplado en algunas legislaciones, perocuyo an lisis es ajeno a nuestro prop ha propuesto admitir como equivalente a la solici-tud del paciente su consentimiento cuando ste puedaser de alg n modo verificado, circunstancia que estima-mos ser a muy dif cil de asegurar6.