Transcription of La tuna - biodiversidad.gob.mx
1 N M . 6 8 s e p t i e m b r e - o c t u b r e De 2 0 0 6 L a t u n aissn: 1870-1760 Uno de los conos m s representativos de la cultura mexicana es el nopal, parte importante del legado de nuestros pueblos prehisp nicos. Existen evidencias de su uso desde hace m s de 9 000 a os, pertenece a la familia Cactaceae, subg neros Opuntia y Nopalea. En el mundo se conocen aproximadamente 200 especies, a partir de una complicada y controversial clasificaci n taxon mica; su identificaci n se dificulta por su alto nivel de hibridaci n. Son origi-narias del continente americano y se encuentran desde el norte de Canad hasta el sur de Chile. Actualmente se han introducido en m s de 30 pa ses, donde se apro-vechan en la producci n de tuna, verdura, forraje y como substrato en la cr a de la cochinilla; as , se ha transformado en una planta pa s tiene la mayor di- versidad y abundancia de es-pecies (alrededor de 80) y culti-vares (aproximadamente 150) de nopal a nivel mundial, por lo cual se le considera como centro de ori-gen y dispersi n de la planta.
2 Des-de el punto de vista econ mico-social, sus m ltiples caracter sticas nutritivas, terap uticas, qu micas, industriales, ecol gicas y simb li-cas, entre otras, hacen del nopal el recurso natural m s importante para los habitantes de las zonas ridas de M xico, ya que mediante su producci n o recolecci n y ven-ta, tanto de frutos, como de brotes tiernos (nopalitos), obtienen un in-greso econ mico potencial productivo del no-pal en M xico, el cual le permiti-r a liderar el mercado mundial de tuna, radica en la riqueza y diversi-dad de su material gen tico, la su-perficie establecida, la diversidad de las zonas agroclim ticas donde est n ubicadas las regiones pro-ductoras, los bajos requerimien-tos tecnol gicos y el limitado uso de insumos que intervienen en su producci n, as como en el conoci-miento tradicional que existe acer-ca de su aprovechamiento y utiliza-ci n.
3 Todo ello facilita su adopci n por productores potenciales, pues representa una buena alternativa rentable de producci producci n de tunaUna de las grandes ventajas que posee nuestro pa s en la produc-ci n de tuna es la riqueza gen tica del nopal; sta permite ofrecer al mercado frutos con una diversidad de tonalidades (rojo, blanco, ama-rillo) y con una amplia estaciona-lidad, frutos de maduraci n tem-prana (mayo), intermedia (agosto) y tard a (noviembre), con lo cual se puede tener presencia en el mer-cado la mayor parte del a o. Ade-m s, la diversidad de cultivares brinda frutos con diferentes ca-racter sticas, como la forma, el sa-bor ( cidos y dulces) y el tama o, frutos con altos porcentajes de se-millas abortivas, con presencia de antioxidantes, etc.
4 Por el contra-rio, en la mayor parte de los pa ses donde se produce tuna comercial-mente, la producci n depende de uno o dos M xico, la producci n de tuna, en la que participan alrede-dor de 20 mil productores, ocu-pa una superficie aproximada de nSa n t i a g o d e Je S S Me n d e z ga l l e g oS* y Ja v i e r ga r c a He r r e r a* *L a t u n a : p r oD u c c i n y D i v e r s iD a Dbotones, flores, y frutos en la misma planta de nopal rojo pel n : Fulvio Eccardi 65 000 hect reas y se concentra principalmente en tres regiones: Puebla (Acatzingo y Quechol c), Valle de M xico (Estado de M xi-co e Hidalgo) y el Altiplano Poto-sino-Zacatecano (Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, San Luis Po-tos y Zacatecas).
5 La ltima, aporta cerca de 50% del volumen total de la producci n nacional. El ren-dimiento promedio es de alrede-dor de 7 toneladas por hect rea con oscilaciones entre las distin-tas regiones productoras de entre 5 y 20 toneladas por hect rea. La interacci n genotipo-ambiente en cada una de estas regiones permi-te la maduraci n de los diferentes cultivares, desde el mes de mayo hasta noviembre. Por otro lado, el avance tecno-l gico en pr cticas como el forza-miento de la producci n (adelanto o atraso de la cosecha) mediante diversas t cnicas (riego, decapita-ci n de yemas, fertilizaci n, etc.), la incorporaci n de zonas con ma-yor potencial, que cuentan con caracter sticas clim ticas m s be-nignas (Acatzingo, Puebla; Jalpa y Juchipila, Zacatecas; Amacueca y Sayula, en el estado de Jalisco, etc.)
6 , que permiten la maduraci n anticipada o bien tard a de los fru-tos, as como el empleo de m to-dos de postcosecha, que mantie-nen su calidad y sus caracter sticas organol pticas por m s tiempo, son la base principal para que el fruto est presente en casi todo el pa s durante al menos diez meses del a o, lo que resulta poco co-m n en el caso de otros tipos de frutos. Esto permite la comerciali-zaci n en condiciones m s favora-bles para el productor y aumenta las posibilida-des de lograr mejores oportunidades para el mercado de la embargo, la tuna no siempre fue muy apreciada, ya sea por el desconocimiento de sus propiedades, la presen-cia de gl quidas (espi-nas deciduas, delgadas y cortas) y de semillas grandes y numerosas, o porque su consumo se ha asociado a la penu-ria.
7 A pesar de ello, este fruto puede considerar-se entre los m s nutritivos y saluda-bles, con caracter sticas organol p-ticas nicas; se obtiene por medio de t cnicas tradicionales (compati-bles y respetuosas con el ambien-te) y con bajos niveles de insumos e inversiones; adem s, sus caracte-r sticas morfol gicas y fisiol gicas particulares, les confieren una no-table capacidad de adaptaci n a los ambientes m s hostiles, donde se multiplican y desarrollan f cilmen-te, proporcionando una productivi-dad m s alta que la de muchas de las actuales plantas cultivadas. Sin duda, ello permite que este cultivo sea de f cil adopci n por los pro-ductores, brindando tanto una al-ternativa econ mica y social de pro-ducci n, como m s oportunidades de ocupaci n en el medio tuna en ItaliaLa producci n italiana est basa-da en el cultivo especializado de 8 000 hect reas de una sola espe-cie y tres variedades, amarilla, roja, y blanca con una amplia predomi-nancia del cultivar amarilla (90%).
8 Recientemente, se est intensifi-cando el establecimiento de un cultivar llamado Apirena, el cual tiene como principal caracter stica contener un alto porcentaje de se-millas abortivas. Su producci n se concentra particularmente en Si-cilia (95%), en las colinas de San Cono, Santa Margherita Belice, Miletello Val di Catania e Belpas-so, pero ahora tambi n se produ-ce, aunque en menor proporci n, en Puglia, Calabria y Cerde a. Su sistema de cultivo se caracteriza por la utilizaci n de una alta den-sidad de plantaci n conformando setos, as como por el uso de siste-mas de riego y pr cticas de cultivo como la scozzolatura (atraso o demora de la cosecha, mediante la eliminaci n de las yemas que apa-recen en la primavera para alcan-zar la maduraci n hasta el oto o), el aclareo del fruto y altas dosis de fertilizantes, entre otras.
9 Italia es nopal silvestre de tuna cardona. considerada la principal zona ex-portadora a nivel mundial, ya que se obtienen rendimientos de hasta 25 toneladas por hect rea. Ade-m s, un importante volumen de la producci n es recolectado en plan-tas de nopal espont neas que se desarrollan en serran as, terrenos ociosos e improductivos e incluso en huertos en combinaci n con c -tricos y olivo. Adicionalmente, ese pa s dispone de mejores instalacio-nes para el empaque y excelentes redes de distribuci de la producci n de tunaA partir de diversas investigacio-nes y estudios de mercado, se ha concluido que el principal proble-ma que enfrentan los productores de tuna es la comercializaci n, re-sultado del alto nivel de interme-diarismo que existe.
10 Un reducido porcentaje de los productores lo-gra exportar y lo hacen en forma individual, creando sus propios medios para lograrlo. Entre las di-versas razones que impiden el for-talecimiento de la exportaci n des-tacan la nula organizaci n de los productores, la falta de apoyo ins-titucional o bien la saturaci n del mercado nacional y, en ocasiones, la mala calidad del producto. Otro aspecto importante es el gran des-conocimiento del mercado inter-nacional entre los productores y, en el plano nacional, que no se ha podido incursionar en las costas y en el sureste del pa ello, para hacer m s efi-ciente la comercializaci n, es nece-sario detectar m s y mejores reas de oportunidad, fomentar la orga-nizaci n entre los productores y establecer un ambicioso programa de mercadotecnia en ferias y expo-siciones, para ofertar la tuna; pero, sobre todo, resulta improrrogable incrementar los rendimientos y mejorar los procesos de empaque y terminado final, enfatizando el cumplimiento de los requerimien-tos sanitarios y de calidad que de-mandan los importadores.