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LAS FUNCIONES SOCIALES DE LA ESCUELA

LAS FUNCIONES SOCIALES DE LA ESCUELA La ESCUELA , hist ricamente, ha sido un espacio de tr nsito entre la familia y la sociedad y el mundo del trabajo. Por eso, tiene un componente cultural la transmisi n del conocimiento acumulado a las nuevas generaciones- y un comportamiento socioeducativo la inoculaci n de valores, normas, h bitos y actitudes-. Se trata de la educaci n moral y c vica. Ahora bien, estas FUNCIONES , seg n las pocas y los modelos de socializaci n infantil, han estado reservadas s lo a grupos minoritarios de la sociedad, o bien han sido connotadas y monopolizadas por la estructura militar por ejemplo, el Estado de Esparta en la antig edad-, por la Iglesia durante la Edad Media-, o por otros aparatos ideol gicos e instituciones SOCIALES . En cualquier caso, las FUNCIONES de la ESCUELA han sido siempre ntimamente ligadas a los intereses del poder dominante.

otros puntos de la Península y de Latinoamérica. Ferrer hace una crítica frontal del Estado capitalista por su carácter opresor, que fomenta la desigualdad social y las mentiras del patriotismo, así como de la superstición religiosa, frente a la cual opone la ciencia y la razón natural como vía de liberación de las personas.

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1 LAS FUNCIONES SOCIALES DE LA ESCUELA La ESCUELA , hist ricamente, ha sido un espacio de tr nsito entre la familia y la sociedad y el mundo del trabajo. Por eso, tiene un componente cultural la transmisi n del conocimiento acumulado a las nuevas generaciones- y un comportamiento socioeducativo la inoculaci n de valores, normas, h bitos y actitudes-. Se trata de la educaci n moral y c vica. Ahora bien, estas FUNCIONES , seg n las pocas y los modelos de socializaci n infantil, han estado reservadas s lo a grupos minoritarios de la sociedad, o bien han sido connotadas y monopolizadas por la estructura militar por ejemplo, el Estado de Esparta en la antig edad-, por la Iglesia durante la Edad Media-, o por otros aparatos ideol gicos e instituciones SOCIALES . En cualquier caso, las FUNCIONES de la ESCUELA han sido siempre ntimamente ligadas a los intereses del poder dominante.

2 Comento que la concepci n moderna de la ESCUELA como espacio diferenciado y universal se consolida a la par que el proceso de industrializaci n, las revoluciones burguesas y la creaci n de los estados-naci n con su r gimen de derechos SOCIALES y democr ticos. A partir de este momento, se empiezan a dibujar con nitidez las actuales FUNCIONES SOCIALES de la ESCUELA : la capacitaci n general y/o especializada para el trabajo productivo industrial; el consenso ideol gico y el control social para garantizar la ley, el orden y la paz; la reproducci n del orden social existente mediante la selecci n escolar, y la funci n de custodia y contenci n. La primera funci n ha sido la m s determinante, aunque en algunas circunstancias el adoctrinamiento ideol gico, pol tico o religioso ha pasado a primer plano. No se puede hacer una lectura demasiado lineal respecto a la gradaci n de la importancia que ha tenido cada una de estas FUNCIONES en el decurso de la historia ni de c mo stas se han ido interrelacionando, ya que los contextos geopol ticos han sido y son tan diversos como complejos.

3 Todo depende, naturalmente, de la estructura y del desarrollo de las fuerzas productivas, del car cter m s o menos democr tico del Estado y de su intervenci n en la regulaci n y el control de la ense anza, y del poder de los grupos de presi n y de otros colectivos de la sociedad. 1. LA PREPARACI N PARA EL TRABAJO. Diversos estudios han puesto de relieve que la organizaci n del sistema escolar est concebida para la capacitaci n y la socializaci n y, para el trabajo; y que, por lo tanto, la funci n prioritaria de la ESCUELA es la de formar estudiantes d ciles y disciplinados que encajen en la estructura de la vida laboral actual. Foucault, ha estudiado a fondo los mecanismos establecidos para convertir a los ni os y a los adolescentes en un cuerpo d cil y productivo a la vez, que se basan en el control exhaustivo del tiempo y de la organizaci n minuciosa del espacio, mediante la vigilancia jer rquica, la sanci n normalizadora y el examen.

4 A menudo, formar buenos ciudadanos y buenos trabajadores forma parte de la misma estrategia. Un buen ejemplo de este tipo de organizaci n escolar es el que introdujeron los jesuitas. La preparaci n escolar para el mercado de trabajo incluye cuatro componentes: la cultura general que proporcionan los contenidos comunes, conceptuales y procedimentales, de las diversas reas disciplinares; el saber m s espec fico, que tiende a la especializaci n y a la orientaci n vocacional y profesional; los curr culum normativo y oculto, un complejo universo de leyes, normas, rituales, h bitos, costumbres, valores y actitudes, que se manifiestan de forma expl cita o impl cita, y la experiencia laboral, sea simulada en la ESCUELA o bien realizada en el lugar de trabajo. Hoy, son embargo, el valor real del conocimiento y de la experiencia a la hora de acceder al mundo laboral se ve muy devaluado por el creciente imperio credencialista, donde la moneda de cambio dominante es el diploma o el t tulo por s mismo.

5 Me gustar a tambi n comentar, dos cuestiones emblem ticas referidas a las relaciones entre educaci n y trabajo. La primera es el desajuste existente entre la oferta y la demanda laboral una de las expresiones m s genuinas es la no correspondencia entre el progreso tecnol gico y la mayor complejidad y cualificaci n de las labores de los trabajadores-, como tambi n la dificultad de definir los contenidos de la formaci n espec fica para un futuro cada vez m s incierto e imprevisible. La segunda tiene que ver con el impacto que han tenido las teor as marxistas de la reproducci n, seg n las cuales la ESCUELA capitalista es el instrumento principal para mantener y reproducir el orden social y las relaciones SOCIALES de producci n entre explotadores y explotados, dividiendo la poblaci n escolar seg n el origen social y su futuro en el mercado profesional. 1. LA FORMAR PARA LA CIUDADAN A.

6 Este proceso educativo y de socializaci n se lleva a t rmino a trav s del adoctrinamiento y la inculcaci n ideol gica de los conocimientos, ideas, valores y pautas de comportamiento del orden econ mico, pol tico y moral establecido. El objetivo del Estado, como poder dominante, es conseguir el control social, entendido como el proceso de regularizaci n, interiorizaci n y aceptaci n de las normas SOCIALES por la ciudadan a. O dicho de otra forma, se trata de obtener la legitimaci n, la cohesi n y el consenso social, y evitar el conflicto y la disgregaci n. Como veremos m s adelante, este control se ejerce mediante diversas estrategias de persuasi n, coacci n y represi n. El conocimiento escolar, est totalmente connotado por la ideolog a. As , la selecci n de contenidos del curr culum los conocimientos que se incluyen o se excluyen, o la decisi n de lo que se considera b sico y secundario-, como su organizaci n y secuenciaci n, responden a opciones ideol gicas jerarquizaci n de valores, modos de interpretar el mundo y de entender la vida- y a intereses econ micos y pol ticos muy determinados; aunque a menudo esta independencia ideol gica se esconde en nombre de la falacia de la neutralidad de la ciencia y de la cultura acad mica y de la existencia y de una cultura universal y homog nea.

7 Conviene preguntarse, entonces, bajo que presupuestos de racionalidad filos fica y pol tica, qu criterios acad micos, qu c digos ticos y bajo qu visi n del pluralismo cultural se construye y se transmite el conocimiento. El proceso de gestaci n y debate de las reformas educativas y de los cambios de los planes de estudios de cualquier tramo educativo, como tambi n las pol ticas de control estatal sobre los contenidos de los libros de texto y otros materiales escolares o sobre la aplicaci n del curr culum, son excelentes ejemplos para analizar la estrechas relaciones entre ideolog a y ense anza. La ense anza de la historia es, probablemente, uno de los medios m s eficaces para legitimar las formas de dominio social y pol tico para conformar la identidad nacional en cualquier sistema educativo. La selecci n, la ocultaci n y la jerarquizaci n de los hechos y de los protagonistas hist ricos ha estado modelada, y convenientemente revisada y manipulada, a imagen de los reg menes pol ticos vigentes.

8 Y stos no esconden que la historia ha de servir para la formaci n pol tica de los buenos patriotas. Tambi n el resto de las materias tienen claras implicaciones ideol gicas: desde los contenidos de los problemas matem ticos hasta el tratamiento de la lengua. No hay que olvidar, en este sentido, la exclusi n de las lenguas ind genas en las escuelas de los pa ses en v as de desarrollo, el proceso hist rico y actual de colonizaci n cultural por parte de los pa ses occidentales, o la marginaci n de muchas lenguas minoritarias en los pa ses industrializados. El control ideol gico del Estado ha sido, en el espacio y en el tiempo, muy diferente seg n ejerciera su poder de manera autoritaria con la negaci n de los valores democr ticos y de la participaci n pol tica de la sociedad- o democr tica con un r gimen de libertades y pluralismo democr tico-. Y tambi n ha sido diferente en funci n de la intervenci n y del protagonismo del Estado y otros grupos SOCIALES en la organizaci n y el control de la ense anza.

9 Una ojeada a nuestra historia: En el Estado espa ol, a lo largo del siglo XIX y hasta la instauraci n de la Segunda Rep blica, no existe una red de ESCUELA p blica de cariz neutro y laico, al estilo de otros pa ses industrializados. La revoluci n burguesa pendiente y la pugna entre el Estado y la Iglesia por el control de la ense anza retrasan el proceso de extensi n de la ense anza p blica y secularizada. La ESCUELA , excepto algunos per odos y propuestas reformistas de los sectores liberales, est en manos de los sectores m s oscurantistas y dogm ticos, que defienden los valores tradicionales de la religi n, la patria y la familia. En muchos momentos la acci n del Estado y de la iniciativa privada, monopolizada por la Iglesia, es absolutamente coincidente en los objetivos de inculcaci n ideol gica y control social. Hay que recordar, en este sentido, que la ense anza de la religi n era obligatoria en las escuelas estatales.

10 Para oponerse al poder del Estado, fuertemente centralizado, surgen una serie de iniciativas que tratan de elaborar un modelo escolar alternativo. ste es el caso, por ejemplo, de la Instituci n Libre de Ense anza, que recoge la herencia del per odo radical-revolucionario de 1868 y la influencia educativa francesa y anglosajona, y que entiende la funci n de la ESCUELA como aut noma con respecto a la familia, la Iglesia y el Estado, y que hace una defensa en rgica de la libertad de pensamiento y de c tedra. O de las numerosas y variadas escuelas alternativas a la ense anza oficial que surgen de iniciativas privadas elitistas o cooperativas y de sectores obreros y populares, que siguen el ideario de la ESCUELA Nueva o Activa escuelas al aire libre, Montessori, Decroly, o los postulados anarquizantes del racionalismo escolar, por citar s lo algunos ejemplos.


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