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1 | REVISTA PUERTORRIQUE A DE PSICOLOG A | V. 25 | No. 1 | PP. 062 077 | ENERO - JUNIO | 2014 | ISSN 1946 2016 | EL TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD EN PERSONAS INSTITUCIONALIZADAS EN PUERTO RICO: ESTUDIO DE CASOS THE ANTISOCIAL PERSONALITY DISORDER IN PEOPLE INSTITUTIONALIZED IN PUERTO RICO: CASES STUDY Recibido: 11 de Mayo del 2013 | Aceptado: 30 de Junio del 2013 Ivelisse Alvarado Santiago1, Ilia Rosario Nieves2, Norma Jean Garc a Trabal3 (PONTIFICA UNIVERSIDAD CAT LICA DE PUERTO RICO, Ponce, Puerto Rico) RESUMEN En este art culo se presentan las implicaciones sintomatol gicas, afectivas, sociales, cognitivas y conductuales, en personas institucionalizadas diagnosticadas con el TRASTORNO ANTISOCIAL de la PERSONALIDAD (TAP). Para estos fines, se realiz una investigaci n cualitativa utilizando un estudio de dos casos.
2 Los hallazgos sugieren que el inicio del comportamiento ANTISOCIAL durante la ni ez y la adolescencia no s lo se relaciona a la combinaci n de los factores de riesgo, sino tambi n a procesos psicosociales. Adem s, en esta investigaci n se replican los hallazgos previos, que sugieren la relaci n entre el TAP y el crimen, la delincuencia y la violencia de g nero. As , tambi n se mostr la comorbilidad del TAP con otros trastornos en el eje I. PALABRAS CLAVE: PERSONALIDAD ANTISOCIAL , factores de riesgo, delincuencia juvenil, violencia. ABSTRACT This article presents the emotional, social, cognitive, and symptom related implications of ANTISOCIAL personality disorder (ASPD) in institutionalized individuals. To this end, we conducted qualitative research using two case studies.
3 The findings suggest that the onset of ANTISOCIAL behavior in childhood and adolescence is not only related to the combination of risk factors but also to psychosocial processes. This research replicates previous results, which suggest a relationship between ASPD and crime, delinquency, and gender violence. Likewise, this investigation highlighted the comorbidity of ASPD comorbidity with and other axis I disorders. KEY WORDS: ANTISOCIAL personality, risk factors, juvenile delinquency, violence. 1.,2.,3. Afiliados a la Pontificia Universidad Cat lica de Puerto Rico, Ponce, Puerto Rico. E-mail de contacto: El TRASTORNO ANTISOCIAL de la PERSONALIDAD en personas institucionalizadas en Puerto Rico: Estudio de casos 63 REVISTA PUERTORRIQQUE A DE PSICOLOGIA | V.
4 25 | No. 1 | ENERO - JUNIO | 2014 La PERSONALIDAD est constituida por rasgos caracter sticos de pensamiento, afectividad y estilos de comportamiento que tienden a expresarse en formas b sicas, relativamente estables y transituacionales a lo largo del tiempo. En ciertos individuos algunos rasgos pueden ser gravemente disfuncionales, por lo que presentan alteraciones que son descritas como trastornos de la PERSONALIDAD (Garz n & S nchez, 2012). Uno de esos trastornos es el TRASTORNO ANTISOCIAL de la PERSONALIDAD (TAP), que ha sido objeto de investigaci n desde la antig edad con el inter s de intentar explicar su etiolog a y los factores de riesgo que influyen en su surgimiento. Durante el progreso de investigaci n de la psicopatolog a, puede contemplarse que se han encontrado diversas explicaciones etiol gicas, algunas vertientes de tipo fisiol gica, neurol gica, psicol gica, social, entre otras.
5 Principalmente, las justificaciones tienen a ser unidireccionales, atribuyendo una relaci n causal entre se alado factor y el surgimiento del TAP. En esta investigaci n se pretendi conocer las implicaciones y las consecuencias en las personas diagnosticadas con el TAP, teniendo en consideraci n una perspectiva biopsicosocial para comprender los factores influyentes en la etiolog a y el desarrollo del TAP. El TAP es una condici n psiqui trica que causa un patr n en curso de manipular a otras personas y violar sus derechos. Las personas con este TRASTORNO no siguen las normas de la sociedad y con frecuencia incumplen la ley. Es caracter stico que los sujetos con este diagn stico sean completamente indiferentes a los sentimientos y al dolor ajeno, y que muestren un patr n profundo de falta de remordimientos junto con decisiones irresponsables (Rosenblum, 2011).
6 A este TAP se le ha creado un nexo con la violencia y la delincuencia, y factores inherentes del crimen. Vidal, Acosta, y Galindo, (2004) exponen que los trastornos de PERSONALIDAD est n asociados a la violencia. Realizaron una investigaci n prospectiva en el servicio de psiquiatr a forense del hospital psiqui trico de la Habana. Seg n los hallazgos los trastornos de PERSONALIDAD m s comunes fueron el TRASTORNO l mite, el esquizoide y el ANTISOCIAL . Seg n los autores los delitos m s frecuentes que se asociaron a estos trastornos de PERSONALIDAD fueron los relacionados con la integridad corporal, la seguridad social y desviaci n en el desarrollo de las relaciones sexuales.
7 Se estima que la prevalencia total del TAP en la muestra de la poblaci n general es aproximadamente entre cero punto dos por ciento y tres punto tres por ciento. La mayor prevalencia, (mayor de 70%), se encuentra entre muestras m s severas de varones con el desorden de uso de alcohol, abuso de sustancias, en prisiones u otros ambientes forenses. Seg n el DSM 5, tambi n la prevalencia es mayor en muestras afectadas por factores socio econ micos adversos (pobreza) o socio culturales (migraci n). Es de inter s mencionar que en la sociedad puertorrique a se ha observado en los ltimos a os un incremento en la criminalidad. Esto queda demostrado a trav s de los diferentes medios de comunicaci n.
8 Es notable el aumento en el ndice de asesinatos, agresiones f sicas, violencia de g nero, asaltos y tr fico de drogas. Evidentemente la conducta violenta y criminal contin a siendo un problema social a n enigm tico, por lo que es necesario el estudio de las conductas que inciden frecuentemente en comportamientos criminales. El Peri dico El Nuevo D a del 12 de diciembre de 2011, indica que en la estad stica internacional m s reciente de la ONU, Puerto Rico es el s ptimo pa s con mayor n mero de asesinatos por cada 100,000 habitantes. Le superan Honduras, IVELISSE ALVARADO SANTIAGO ILIA ROSARIO NIEVES NORMA JEAN GARC A TRABAL REVISTA PUERTORRIQUE A DE PSICOLOG A | V. 25 | No.
9 1 | ENERO - JUNIO | 2014 64 El Salvador, Venezuela, Jamaica, Sud frica y Colombia (Nuevo D a, 2011). Ram rez (citado en Irizarry, 2011) indica que los puertorrique os son propensos a estos males relacionados a exhibir violencia porque la mayor a de los conquistadores que vinieron a Puerto Rico eran de familias disfuncionales, incluidos muchos que fueron sacados de las c rceles para enviarlos al Nuevo Mundo (citado en Irizarry, 2011). Adem s los africanos, que estuvieron esclavizados y se desarroll en ellos una tendencia a la violencia, por la opresi n que sufrieron. El elemento ind gena, tambi n fue sometido a procesos de opresi n y exterminio. La uni n de estos sectores de las tres razas produjo un contenido gen tico muy negativo (Irizarry, 2011).
10 Se estima que aproximadamente el 66% de los ni os que reciben servicios de educaci n especial exhiben trastornos de conducta o emocionales y algunos exhiben conducta ANTISOCIAL (Moran, Coffey, Mann, Carlin, & Patton, 2006). Por otro lado, Maldonado, (1991 citado en Maldonado, 2007) en su investigaci n en la poblaci n penal puertorrique a, encontr que el 33% de los participantes, tambi n hab a comenzado con problemas delictivos antes de los 17 a os de edad. Tomando en cuenta toda esta problem tica relacionada a la conducta ANTISOCIAL , esta investigaci n fue dirigida a explorar las implicaciones sintomatol gicas, afectivas, sociales, cognitivas y conductuales, asociadas con la violencia presentada en personas institucionalizadas diagnosticadas con el TAP.