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Garantizando los derechos humanos de las mujeres en …

Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusi n Autora: Lic. Marcela Brise o L pez Primera edici n: agosto de 2006. ISBN: 968-5552-80-8. Instituto Nacional de las mujeres (INMUJERES). Alfonso Esparza Oteo 119. Col. Guadalupe Inn 01020, M xico, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Presidente Masaryk 29. Col. Chapultepec Morales 11570, M xico, Las opiniones, an lisis y recomendaciones de pol tica no reflejan necesariamente el punto de vista del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, como tampoco de su junta ejecutiva ni de sus estados miembros. Impreso en M xico/Printed in Mexico ndice Presentaci n 5. Introducci n 7. Primera parte. El doble cautiverio 11. Cap tulo 1. El esp ritu de las leyes 13. La c rcel, sus fines y las consecuencias del encierro 13. Lagunas jur dicas 15. La cara real 17. Lo mismo de afuera 18. Investigaciones penitenciarias en otros pa ses 19. El delicado delito de ser mujer 21. Criminalidad y g nero, el doble estigma 23.

Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusión Presentación D esde la cárcel de la Acordada hasta Lecumberri, las mujeres han sido doblemente cas-tigadas, más que por su conducta delictiva, por haber quebrantado las normas …

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  Derecho, Humanos, Los derechos humanos

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1 Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusi n Autora: Lic. Marcela Brise o L pez Primera edici n: agosto de 2006. ISBN: 968-5552-80-8. Instituto Nacional de las mujeres (INMUJERES). Alfonso Esparza Oteo 119. Col. Guadalupe Inn 01020, M xico, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Presidente Masaryk 29. Col. Chapultepec Morales 11570, M xico, Las opiniones, an lisis y recomendaciones de pol tica no reflejan necesariamente el punto de vista del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, como tampoco de su junta ejecutiva ni de sus estados miembros. Impreso en M xico/Printed in Mexico ndice Presentaci n 5. Introducci n 7. Primera parte. El doble cautiverio 11. Cap tulo 1. El esp ritu de las leyes 13. La c rcel, sus fines y las consecuencias del encierro 13. Lagunas jur dicas 15. La cara real 17. Lo mismo de afuera 18. Investigaciones penitenciarias en otros pa ses 19. El delicado delito de ser mujer 21. Criminalidad y g nero, el doble estigma 23.

2 Las ventajas de analizar el fen meno penitenciario 24. desde la perspectiva de g nero Cap tulo 2. Qui nes son? 27. Una aclaraci n de principio: el m todo utilizado durante la investigaci n 27. Otra puntualizaci n necesaria 28. Juventud y abandono 29. Creencia religiosa 30. Delitos contra la salud 30. Otras implicaciones 31. La ignominia del desamparo jur dico 32. De la sentencia 32. Primodelincuencia 33. Del origen de la tragedia 34. Cap tulo 3. As que, aqu estamos 35. Los vecinos 35. Las cuentas claras 35. La vulnerabilidad de la traducci n 36. Un derecho inalienable: la alimentaci n 36. Los otros servicios 38. El encierro y el derecho a la maternidad 38. La vida a trav s de un canto 39. Cap tulo 4. Las secuelas de la escuela 41. C mo llegan? 41. Medidas de tratamiento 42. Educaci n en el penal 42. Una luz en la oscuridad 43. Cap tulo 5. El asunto laboral 45. Seguir siendo el sost n 45. Un esfuerzo desde dentro 45. M nima remuneraci n y desesperanza 47. Dificultades aleda as 47.

3 Cap tulo 6. Salud y sexualidad 49. Qu es afuera y qu es adentro? 49. Servicios b sicos 50. Una mirada comparativa 51. Embarazo y concepci n 52. Autoestima corporal 52. Reglamentaciones 53. Alternativas 54. Cap tulo 7. Maternidad cautiva 57. Maternidad y encierro 57. Los hijos del encierro 58. Ni as y ni os privados de su libertad 59. Los hijos e hijas 61. La otra cara de la moneda 62. Un d a en la prisi n 63. La ayuda que pueden recibir 65. Estamos solas 66. Cap tulo 8. Conclusi n 69. La voz que nos re ne 69. El prejuicio, el perjuicio de ser mujer 71. A manera de cierre 72. Presentaci n a los Postulados que incorporan a las mujeres 74. privadas de libertad en la legislaci n penitenciaria . Segunda parte. Postulados 79. Postulados que incorporan a las mujeres privadas 81. de libertad en las normas de ejecuci n de sentencias Convenio celebrado entre el Instituto Nacional de las mujeres 93. y el Instituto Federal de la Defensor a P blica Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusi n Presentaci n D esde la c rcel de la Acordada hasta Lecumberri, las mujeres han sido doblemente cas- tigadas, m s que por su conducta delictiva, por haber quebrantado las normas sociales, al no cumplir su rol tradicional en la sociedad.

4 El discurso jur dico, especialmente el punitivo y penitenciario, ha sido neutral, y con ello discriminatorio ante las necesidades espec ficas de las mujeres ; los estereotipos de g nero y los roles culturalmente asignados a hombres y a mujeres han provocado que aun en espacios aislados y apartados de la din mica social, como la prisi n, las mujeres contin en siendo invisibilizadas. Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusi n es una ventana abierta a la rea- lidad de las mujeres reclusas, una mirada a su vida diaria en el encierro, un recorrido por algunas de las prisiones que les dan acogida, el cual nos brinda la oportunidad de acercarnos a conocer qui nes son y en qu condiciones se encuentran. Este documento elaborado por el Instituto Nacional de las mujeres , da cuenta del estudio El doble cautiverio, mujeres en reclusi n , realizado por la investigadora Marcela Brise o, quien desde la perspectiva de g nero hace un recuento cuantitativo y cualitativo de la expe- riencia carcelaria de las mujeres , sus hijas e hijos en los CERESOS de Atlacholoaya, Morelos.

5 Guadalajara, Jalisco; Los Mochis, Sinaloa y Cerro Hueco, Chiapas. A partir de este diagn stico, con lentes de g nero pudimos sacar a la luz y analizar la discri- minaci n que sufren las mujeres en el mbito penitenciario para hacer una serie de propues- tas que les garanticen, a ellas y a sus hijos e hijas que las acompa an, el pleno goce y ejercicio de sus derechos humanos . En este sentido, a manera de pol ticas p blicas, esta obra recopila los Postulados que incor- poran a las mujeres en reclusi n en las normas de ejecuci n de sentencias, y un listado de los derechos b sicos retomados de la legislaci n internacional que se debe garantizar a las mujeres durante el tiempo de su confinamiento.. Instituto Nacional de las mujeres As tambi n, incluye el Convenio de colaboraci n entre el Instituto Nacional de las mujeres y el Instituto Federal de la Defensor a P blica, mediante el cual se proporcionar apoyo jur - dico en la revisi n de expedientes para el otorgamiento de libertades anticipadas.

6 Esta obra pretende convertirse en una referencia til, que los responsables de legislar en los mbitos federal y local, las autoridades responsables en el Sistema de Procuraci n y Admi- nistraci n de Justicia y en el Sistema Penitenciario, deber n tomar en cuenta para transfor- mar la situaci n de las mujeres reclusas y sus hijos e hijas. Es un llamado a la toma de conciencia de la realidad que aqu se muestra, para la urgente formulaci n y aplicaci n de medidas que procuren una mejor pr ctica penitenciaria en ple- no respeto de los derechos humanos , y se suma al c mulo de esfuerzos del INMUJERES para desarrollar reformas legislativas e institucionales con perspectiva de g nero. Lic. Patricia Espinosa Torres Presidenta del Instituto Nacional de las mujeres . Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusi n Introducci n Para comprender el sentido de este libro es importante reconocer la particularidad de los derechos humanos de las mujeres en las c rceles; es fundamental partir de la premisa de que hay realidades que aun cuando han existido desde hace mucho tiempo, es indispensable promover su cambio.

7 Tal como se ala Luigui Ferrajoli, no es v lido descalificar como ut pico cualquier proyecto jur dico de regulaci n y transformaci n de la realidad, y que se resuelve, de hecho, en una abdicaci n moral e intelectual del compromiso civil imprescindible en la lucha por el dere- cho y la democracia. La lectura de este texto nos debe reiterar el car cter normativo del derecho , cuyo objetivo principal es transformar la realidad El libro est estructurado en dos partes, en la primera de ellas se presenta la investigaci n, El doble cautiverio, mujeres privadas de libertad, realizada por Marcela Brise o; en ella se hace un recorrido por la situaci n de tres prisiones femeniles del pa s y presenta la siste- matizaci n del trabajo de campo que realiz . En la segunda parte se hacen dos propuestas de pol ticas p blicas, a la primera se le ha denominado los Postulados que incorporan a las mujeres privadas de libertad en las normas de ejecuci n de sentencias y la segunda propuesta es el texto del convenio de colaboraci n firmado, en abril de 2006, por el Insti- tuto Nacional de las mujeres (INMUJERES) y por el Instituto Federal de la Defensor a P - blica, documento en donde se establecen algunas l neas de acci n que ambas instituciones llevar n a cabo en beneficio de las mujeres que se encuentran en prisi n por la comisi n de delitos federales.

8 En El doble cautiverio, mujeres privadas de libertad , Marcela Brise o hace referencia de qui nes son y en qu condiciones viven las mujeres que se encuentran privadas de la li- bertad. En este trabajo la autora habla de las consecuencias psicol gicas, f sicas y sociales que experimentan durante el encierro, as como aqu llas relacionadas con la dificultad para integrarse a la vida social y para desarrollar actividades distintas a las que cotidianamente hacen dentro de la prisi n. En M xico, la legislaci n vigente considera la pertinencia de separar a hombres y a mujeres en las prisiones, no obstante, no se especifican las necesidades de cada grupo, lo cual quiere decir que para la ley son inexistentes las necesidades de las mujeres en reclusi n, sobre todo aquellas asociadas a la maternidad, la atenci n de los hijos y la educaci n de los mismos. En un recuento de los vac os legales existentes en nuestro pa s en materia penitenciaria, en el li- bro se rescata que el dise o arquitect nico de los centros penitenciarios es un gran pendiente.

9 Emilio M ndez Garc a y Mary Belfo (comps.), Infancia, ley y democracia en Am rica Latina, Prefacio de Luigui Ferrajoli, Temis, Buenos Aires, 1998, p. XV.. Instituto Nacional de las mujeres en nuestro pa s; y en una revisi n de las leyes internacionales, la autora retoma instrumen- tos en los que se promueve la responsabilidad de los gobiernos para generar condiciones que favorezcan a las mujeres en reclusi n, ente otras, en lo que respecta al embarazo y a la eliminaci n de las pr cticas discriminatorias. Sin embargo, todo ello parece un di logo de sordos: una ley que dicta y una pr ctica que borra . As tambi n, en este primera parte se retoma la realidad del sistema penitenciario en el pa s. Se presentan datos actualizados de las c rceles y de las personas que se encuentran en ellos, entre los que se destacan la condici n social de las personas, la cual impide acceder a empleos o capacitaci n que les garantice condiciones adecuadas para vivir. Aunado a lo anterior, est la falta del cumplimiento a la legislaci n en la que se establece garantizar edu- caci n, capacitaci n y actividades remuneradas como parte del tratamiento de readaptaci n social en las c rceles.

10 En el caso de las mujeres , las actividades remuneradas se han circuns- crito a reproducir los roles de g nero de manera estereotipada. A trav s del texto se hace hincapi en la discriminaci n hacia las mujeres dentro de la pri- si n, pues no se ha considerado prioritario atender sus necesidades por la simple justifica- ci n de que la cantidad que representan es m nima en comparaci n con la poblaci n varonil, por lo que pareciera que la regulaci n, el dise o operativo y arquitect nico, responden ni- camente a necesidades de personas del g nero masculino. La l gica es que los penales est n planeados y organizados para satisfacer las necesidades de la poblaci n masculina, por ser m s numerosa. De las interpretaciones que se han hecho acerca de la conducta de la mujer delincuente, la autora refiere la necesidad de cuestionarlas por su car cter reduccionista, ya que es per- tinente tomar en cuenta las condiciones en las que las mujeres han estado a lo largo de la historia: un sistema patriarcal que ha limitado de manera considerable cualquier forma de crecimiento individual.


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