Transcription of HUICHOLES - Gob
1 9 789707 530096. ISBN 970753009-X. El traje huichol es bordado en punto de cruz sobre tela de algod n conformando una camisa larga (camirra) con los costados abiertos que a la cintura se ci e sobre el pantal n con fajas tejidas en telar y, por ltimo, un cintur n de bolsitas bordadas con borlas sueltas. Usan sombreros que tejen y adornan con colgantes o plumas cuando viajan al peyote. Para cargar traen morrales tejidos tambi n en telar o bordados y en ocasiones especiales lucen collares de chaquira. Don Zeferino tocando el xaweri, ceremonia en el Iztacc huatl. Fot grafo Lorenzo Armend riz, 1993. Fototeca Nacho L pez, CDI. COORDINACI N ACAD MICA. Enrique Serrano Carreto Lilia Cruz-Gonz lez Espinosa CONSULTOR A EN DEMOGRAF A. Constanza Rodr guez Hern ndez SISTEMA DE INFORMACI N GEOGR FICA. Ver nica G mez Montes Jos Alberto Salas Serrato Laura Virginia Garc a Vidales SERVICIOS DE INFORMACI N Y C MPUTO. Eduardo Bello Jim nez Patricia Moreno Hern ndez Mar a de Lourdes Ayala Blanca Ram rez Mart nez NOTA SOBRE EL AUTOR.
2 Johannes Neurath es doctor en antropolog a por la UNAM, curador de la Sala Gran Nayar del Museo Nacional de Antropolog a, y docente en la Facultad de Filosof a y Letras de la UNAM. Fotograf a 1a de forros y portada: Familia huichola durante una peregrinaci n a Te akata, comunidad de Tuapurie, Mezquitic, Jalisco. Fot grafo Johannes Neurath, 1995. Acervo personal. Fotograf a p gina 5: Detalle de la fotograf a en p g. 18. HUICHOLES . JOHANNES NEURATH. CDI. C65. HUICH. Neurath, Johannes HUICHOLES / Johannes Neurath. M xico : CDI : PNUD, 2003. 27 p. : maps., retrs., tabs. (Pueblos ind genas del M xico contempor neo). Incluye bibliograf a ISBN 970-753-009-X. 1. INDIOS DE JALISCO HUICHOLES 2. INDIOS DE NAYARIT . HUICHOLES 3. INDIOS DE DURANGO HUICHOLES 4. INDIOS DE. ZACATECAS - HUICHOLES 5. HUICHOLES HISTORIA 6. HUICHOLES . ECONOM A 7. HUICHOLES ORGANIZACI N SOCIAL 8. TUKIPA (CENTRO. CEREMONIAL) 9. WIRIKUTA 10. HUICHOLES - ORGANIZACI N SOCIAL 11.
3 HUICHOLES RITOS Y CEREMONIAS 12. ARTE HUICHOL 13. M SICA. HUICHOL I. t. II. Ser. 2003 Johannes Neurath Primera edici n, 2003. 2003 Comisi n Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Ind genas Av. Revoluci n 1279, Colonia Tlacopac, Delegaci n lvaro Obreg n, 01010, M xico, 2003 Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Av. Presidente Mazarik 29, Colonia Chapultepec Morales, Delegaci n Miguel Hidalgo, 11570, M xico, ISBN 970-753-009-X / HUICHOLES ISBN 970-753-006-5 / Pueblos Ind genas del M xico Contempor neo Queda prohibida la reproducci n parcial o total del contenido de la presente obra, sin contar previamente con la autorizaci n del titular, en t rminos de la Ley Federal del Derecho de Autor, y en su caso de los tratados internacionales aplicables. La persona que infrinja esta disposici n se har acreedora a las sanciones legales correspondientes. Impreso y hecho en M xico HUICHOLES . HUICHOLES . DICEN LOS HUICHOLES QUE EN LOS PRINCIPIOS DEL TIEMPO, no hab a 5.
4 En el mundo m s luz que la de la Luna, lo que tra a muchos inconve- nientes a los hombres. Reuni ronse entonces los principales de ellos para ver la manera de dotar al mundo de mejor luz, y le rogaron a la Luna que les enviase a su nico hijo, muchacho cojo y tuerto. Comen- z ella por oponerse, pero consinti al fin. Di ronle al muchacho un vestido de ceremonia, con sandalias, plumas y bolsas para tabaco; lo armaron de arco y flechas, y le pintaron la cara, arroj ndolo luego a un horno donde qued consumido. Pero el muchacho resucit , corri . por debajo de la tierra, y cinco d as despu s apareci el Sol. Cuando ste irradi su luz sobre la tierra, todos los animales noc- turnos (los jaguares y leones monteses, los lobos, los coyotes, las zorras y las serpientes) se irritaron much simo y dispararon flechas contra el astro del d a. Su calor era grande y sus deslumbrantes rayos cegaban a los animales nocturnos, oblig ndolos a retirarse con los ojos cerra- dos a las cavernas, a los charcos y a los rboles; pero si no hubiera si- do por la ardilla y el pitorreal no hubiere podido el Sol completar su PUEBLOS IND GENAS DEL M XICO CONTEMPOR NEO.
5 El nacimiento del sol. Cuadro de estambre de Guadalupe Gonz lez R os, 122 x 122 cm, a o de elaboraci n: 1973. Tomado de Juan Negr n, Nierica: Espejo entre dos mundos. Arte contempor neo huichol, 1986, p. 16. 6. primer viaje por el cielo. stos fueron de la Sierra Madre Occidental. Ubicado los dos nicos animales que lo defen- a ambos lados del ca n del r o Chapala- dieron; hubieran preferido morir antes gana, su territorio tradicional abarca por- que dejar que se diera muerte al Sol, ciones de cuatro estados: Jalisco, Nayarit, y le pusieron tesg ino en el ocaso pa- Durango y Zacatecas. ra que pudiera pasar. Los jaguares y Desconocemos el significado de la pa- los lobos los mataron, pero los huicho- labra wixarika, pero sabemos que huichol . les ofrecen sacrificios hasta el presen- es una versi n castellanizada de este t r- te a aquellos h roes y dan a la ardilla mino. El idioma que hablan los wixaritari el nombre de Padre (Lumholtz, 1904 pertenece a la rama conocida como cora- [1902], 2: 106-107).
6 Huichol, dentro de la familia de las lenguas yuto-nahuas. En el ltimo censo se reporta- Los wixaritari (singular: wixarika) o huicho- ron 30,304 hablantes del huichol mayores les son uno de los cuatro grupos ind genas de cinco a os, principalmente en los mu- que habitan en la regi n conocida como nicipios de Mezquitic y Bola os, Jalisco; El el Gran Nayar, en la porci n meridional Nayar, Tepic y La Yesca, Nayarit, y Mez- HUICHOLES . quital, Durango. El total de poblaci n en De la historia prehisp nica de los hui- hogares HUICHOLES se estima en 43, La choles se sabe muy poco, pero a partir de mayor a de los hombres adultos (y en me- algunas fuentes del siglo XVI puede supo- nor grado las mujeres) son biling es o tie- nerse que en la poca de la Conquista es- nen buenos conocimientos del espa ol. pa ola, el territorio huichol era conside- La vestimenta t pica de los HUICHOLES es rablemente mayor. Desde finales del siglo muy llamativa.
7 En el caso de los hombres, XVI hasta principios del XVIII, los HUICHOLES los trajes se elaboran con manta de algo- ocuparon una posici n lim trofe entre la d n decorada con bordados multicolores; frontera de San Luis de Colotl n, territorio en cambio las mujeres muchas veces pre- militarizado y directamente administrado fieren las telas industriales con dise os es- por el gobierno virreinal, y el Reino del tampados. Los sombreros de ala ancha que Nayar, peque o enclave ind gena a n in- portan los hombres son fabricados de soya- dependiente, gobernado por un linaje co- te y casi siempre se adornan con plumas, ra de tonatis ( soles ) desde su capital en flores o colas de ardilla. Los morrales, por la Mesa del Nayar. Entre los HUICHOLES oc- lo general tejidos en telar de cintura, mues- cidentales de Tateikie (San Andr s Coha- tran representaciones de plantas o animales miata) y Xatsitsarie (Guadalupe Ocot n), la 7. sagrados (como el peyote, los venados o las influencia cora fue m s fuerte, y hasta guilas).
8 El estilo de los dise os textiles var a la fecha se observa una proximidad cultu- ligeramente de una comunidad a otra. ral m s acentuada con dicho grupo. En la mayor parte del territorio huichol, UNA HISTORIA DE RESISTENCIA las actividades evangelizadoras comenza- Durante los ltimos siglos, los HUICHOLES ron s lo despu s de la ca da de la Mesa del han logrado una reproducci n exitosa de Nayar, en 1722. Los franciscanos encarga- su cultura ancestral. Abiertos a la interac- dos de esta labor, sin embargo, no tuvieron ci n con el exterior, han sido sumamente celosos en la conservaci n de sus tierras y tradiciones. Abiertos a la interacci n con el exterior, han sido sumamente 1. Seg n datos del Instituto Nacional Indigenista, del celosos en la conservaci n de sus Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y del Consejo Nacional de Poblaci n. V ase cuadro tierras y tradiciones. de la p. 31. PUEBLOS IND GENAS DEL M XICO CONTEMPOR NEO.
9 La capacidad de mantener una presencia Soledad) fueron despojadas de sus tierras, y constante en la sierra. A finales del siglo muy pronto perdieron su identidad ind ge- XVIII, los pueblos HUICHOLES recibieron t tu- na. Durante estos mismos a os comenz la los, que hasta la fecha son el fundamento exploraci n antropol gica de la Sierra Hui- legal de la propiedad comunal de la tierra chola. Entre los investigadores m s famosos y definen los l mites de cada comunidad . que visitaron y convivieron con los huicho- Alrededor de 1850, las labores de evan- les figuran el franc s L on Diguet, el norue- gelizaci n culminaron con la construcci n go Carl Lumholtz, el checo Ale s Hrdlic ka y de templos cat licos y la destrucci n de los el alem n Konrad Theodor Preuss. principales callihueyes o centros ceremo- La Revoluci n Mexicana posibilit la niales tukipa. Inmediatamente despu s del defensa de las tierras comunales; en cam- triunfo de los misioneros estall la gran bio durante la Cristiada (1926-1929/1935- rebeli n lidereada por el mestizo agraris- 1940), experiencia traum tica para todos ta Manuel Lozada, denominada Guerra de los involucrados, las comunidades se alia- Castas de Occidente, en la que los huicho- ron con distintos bandos y pelearon entre les, al lado de coras, tepehuanes y mestizos, s.
10 Debido a la violencia, muchas familias 8 participaron activamente. Durante los 17 huicholas de Jalisco emigraron hacia tie- a os de independencia bajo el gobierno del rras nayaritas y duranguenses, en donde Tigre de lica (1856-1873), se reconstruye- fundaron nuevas comunidades y, m s tar- ron los centros ceremoniales de tradici n de, ejidos. Hoy en d a, m s de la mitad de prehisp nica y se consolid un complejo los HUICHOLES viven en estos poblados, en- ritual que incorpora ciertos elementos del tre los que se cuentan Colorado de la Mo- catolicismo popular (como la celebraci n ra, Zitacua, el ejido Salvador Allende, Ro- del Carnaval y de la Semana Santa) en una seta y Zoquipan, en Nayarit, y Bancos de matriz cultural aborigen. Calitique y El Potrero en Durango. El Porfiriato fue una poca dif cil para En las ltimas d cadas del siglo XX, los los HUICHOLES porque las compa as deslin- HUICHOLES experimentaron un auge constan- dadoras acosaron los territorios ind genas te de modernizaci n: primero se construye- de la sierra con el prop sito de expropiar ron pistas a reas, y m s tarde, carreteras, es- las supuestas tierras bald as y venderlas a cuelas con albergues, centros del Instituto los grandes latifundistas, entonces en plena Nacional indigenista, bodegas Conasupo y expansi n.