Transcription of LA FELICIDAD - Redalyc
1 Praxis Filos ficaISSN: del ValleColombiaMargot, Jean-PaulLA FELICIDADP raxis Filos fica, n m. 25, julio-diciembre, 2007, pp. 55-79 Universidad del ValleCali, ColombiaDisponible en: C mo citar el art culo N mero completo M s informaci n del art culo P gina de la revista en de Informaci n Cient ficaRed de Revistas Cient ficas de Am rica Latina, el Caribe, Espa a y PortugalProyecto acad mico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto55LA FELICIDAD *Jean-Paul MargotUniversidad del Valle Je ne respecte rien au mondecomme le bonheur(No respeto nada en el mundocomo la FELICIDAD ) StendhalRESUMENLa FELICIDAD no se reduce al bienestar afectivo de un organismo adaptado asu medio.
2 El hombre debe reflexionar para construir su vida seg n unosvalores. No puede desatender ni su libertad, ni su responsabilidad ante elcompromiso voluntario de su acci n. Ser feliz supone que el hombre seacapaz de lograr un equilibrio que supere sus contradicciones y sus conflic-tos. Si el hombre quiere ser feliz, no debe olvidar que la FELICIDAD es el resul-tado de una conquista primero sobre l mismo y luego sobre un mundo en elque debe tener en cuenta no solamente las fuerzas naturales, sino tambi n alos dem s clave: FELICIDAD , soberano bien, civilizaci n, bonheur ne saurait se r duire au bien- tre affectif d un organisme adapt son milieu.
3 L homme doit r fl chir pour construire sa vie selon certainesvaleurs. Il ne peut n gliger ni sa libert , ni sa responsabilit devantl engagement volontaire de son action. tre heureux suppose que l hommesoit capable d atteindre un quilibre qui d passe ses contradictions et sesconflits. Si l homme veut tre heureux, il ne doit pas oublier que le bonheurest le r sultat d une conqu te, d abord de soi-m me, puis d un monde o ildoit tenir compte non seulement des forces naturelles, mais aussi des s:Bonheur, souverain bien, civilisation, d sir.*RecibidoAbril de 2007;aprobadoMayo de Filos ficaNueva serie, No.
4 25, Julio-Diciembre 2007: 55-79 ISSN: 0120-4688561. La noci n de felicidadBeatos esse nos volumus? La pregunta de si, todos queremos ser feli-ces?, que San Agust n dirige a sus interlocutores enDe la vida feliz1,selahace cada hombre, bajo una u otra forma, en el curso de su vida. Si intenta-mos entender lo que significa la FELICIDAD , proponiendo una definici n, nosenfrentamos con una cierta confusi n, con una indeterminaci n dif cil dedisipar2. El intento por esclarecer esta noci n de FELICIDAD , ser del que nosocuparemos idea de salvaci n es una nueva moda. Vivimos una poca de gran deso-laci n. La soledad se percibe en el seno de la considerable algarab a deciencias y t cnicas que no colman algunas de nuestras demandas: las de lafelicidad, por un lado, es decir, la salvaci n terrenal; las del porvenir, por otraparte, esto es, la salvaci n del alma.
5 Existe una FELICIDAD eterna? Y si lahay, tendr amos derecho a ella? He aqu dos interrogantes a los cuales laidea de salvaci n responde. La idea de salvaci n nace al principio de laEdad Media: se trata de reencontrar el jard n de Ed n, el mundo antes delpecado original del cual habla la Biblia, la conversaci n a solas con Dios,que procura la FELICIDAD eterna. San Agust n ha teorizado mucho acerca dela noci n de salvaci n y sus palabras son de una sorprendente mucho tiempoAgust n transit lejos de Dios, principalmente en la sectade los Maniqueos, para quienes exist a el bien por un lado y el mal por elotro.
6 La pregunta que se plantea es la siguiente: d nde encontrar la fuerzade salvarse a uno mismo cuando se es un pecador y se vive en un mundointerior donde uno est perdido y est abandonado todo entero al mal? SanJEAN-PAULMARGOT1 Obras de San Agust nen edici n biling e, preparada por el padre Victorino Capanaga,Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1979, T. I, 2, 10, p. 553. San Agust n no pone enel umbral de la filosof a la admiraci n (thaum zein) sino el ansia de FELICIDAD : Com nmente, escribe en el Serm n 150 todos los fil sofos en sus estudios, en sus investigaciones, en susdisputas, en su vida toda buscaban la FELICIDAD (vitam beatam).
7 La literatura antigua sobre lafelicidad es inmensa. No se trata, desde luego, ni de recorrerla ni de dar cuenta de ella. Laelecci n se impone; hubi ramos podido citar, por ejemplo, a Plat n, quien pregunta en elEutidemo278e: No deseamos acaso todos nosotros, hombres, ser dichosos (eu prattein)? ,Plat n,Di logos II, traducciones, introducciones y notas por J. Calonge Ru z, E. AcostaM ndez, F. J. Olivieri, J. L. Calvo, Madrid, Gredos, neca ya lo hab a advertido: No hay quien no quiera, oh hermano Gali n, vivir felizmente(vivere, Gallio frater, omnes beate volunt), pero para ver qu es lo que hace la vida feliz, todosandan ciegos.
8 Por eso no es nada f cil conseguir una vida bienaventurada (beatam vitam) hastael punto de que tanto m s se separa de ella quien con m s vehemencia la busca, si se equivocade camino (si via lapsus est), pues si va por el contrario, la misma velocidad es causa de unmayor distanciamiento ,De la vida bienaventurada, LucioAnneo S neca,Tratados morales,Introducci n, versi n espa ola y notas por Jos M. Gallegos Rocafull, M xico, UniversidadNacional Aut noma de M xico, 1944, Tomo I, p. n cree que la libertad del hombre no puede salvarlo, puesto que elhombre est , por naturaleza, separado de Dios desde la ca da original.
9 Suconcepci n de la salvaci n lo conduce entonces a decir: Busca como situvieras que encontrar. Y, cuando hayas encontrado, sigue buscando . Tales la salvaci n, en la Edad Media como en nuestra poca: buscar siemprepor s mismopara estar a la disposici n del m s all extraordinario al cualse aspira. Esta concepci n de la salvaci n es la de un agn stico m stico, unpoco como Adso de Melk, el narrador deEl nombre de la rosa, de UmbertoEco, quien termina perdi ndose en la divinidad, ah donde el alma f cil enumerar lascondiciones generalesde la FELICIDAD : buena salud,amor, libertad, comodidad econ mica, etc.
10 Con todo, ya el acuerdo deja deser un nime: aunque estas condiciones son m s o menos indispensables, sepueden presentar todas sin que seamos felices; es decir, al intentar definir loque sea FELICIDAD estas condiciones son necesarias pero no suficientes. Esobvio que estas condiciones generales son necesarias. Si un hombre vive enla miseria f sica y moral, si su libertad y su dignidad de ser humano no sonm s que palabras, resulta hasta indecente hablar de FELICIDAD . Pero, la felici-dad est siempre m s all de estas condiciones generales, por ello, no sonsuficientes; la FELICIDAD est ligada a unaapreciaci n personal, una apre-ciaci n subjetiva que var a seg n la condici n social, el grado de cultura, laedad, etc.