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LIBRO DEL APRENDIZ MASON - libroesoterico.com

Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados MasonesLIBRO DEL APRENDIZ MASONP rimer Grado del Rito Escoc s Antiguo y AceptadoMasoner a ArgentinaTte. Gral. Juan D. Per n 1232 - C1038 AAZB uenos Aires - Rep blica ArgentinaTel/Fax (54-11) 4382-2585 A.. y R.. L.. A. G. Adams N 185 Avda. Casey 285 - 2600 Venado Tuerto 1 Este LIBRO del APRENDIZ Mas n, primer grado del Rito Escoc s Antiguo y Aceptado fue elaborado por la Comisi n de Rituales y aprobado por el Consejo de la Gran Logia y de la Academia de Estudios Mas nicos. El Gran Maestre, Muy Respetable Hermano SERGIO H. NUNES ha dispuesto su reimpresi n a la recomienda muy especialmente a los Venerables Maestros y Luces de las Logias de nuestra jurisdicci n el uso estricto de este Manual, sin agregados ni supresiones de ninguna Alberto Acebal Gran SecretarioCiudad Aut noma de Buenos Aires, octubre 28 de PRELIMINARES La Masoner a se nutre de hombres libres y de buenas costumbres.

región de la Mesopotamia, entre los ríos Eufrates y Tigris; el descubrimiento y el empleo de la rueda, la aparición de una organización política y social

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1 Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados MasonesLIBRO DEL APRENDIZ MASONP rimer Grado del Rito Escoc s Antiguo y AceptadoMasoner a ArgentinaTte. Gral. Juan D. Per n 1232 - C1038 AAZB uenos Aires - Rep blica ArgentinaTel/Fax (54-11) 4382-2585 A.. y R.. L.. A. G. Adams N 185 Avda. Casey 285 - 2600 Venado Tuerto 1 Este LIBRO del APRENDIZ Mas n, primer grado del Rito Escoc s Antiguo y Aceptado fue elaborado por la Comisi n de Rituales y aprobado por el Consejo de la Gran Logia y de la Academia de Estudios Mas nicos. El Gran Maestre, Muy Respetable Hermano SERGIO H. NUNES ha dispuesto su reimpresi n a la recomienda muy especialmente a los Venerables Maestros y Luces de las Logias de nuestra jurisdicci n el uso estricto de este Manual, sin agregados ni supresiones de ninguna Alberto Acebal Gran SecretarioCiudad Aut noma de Buenos Aires, octubre 28 de PRELIMINARES La Masoner a se nutre de hombres libres y de buenas costumbres.

2 A estos hombres les entrega las herramientas necesarias para generar el proceso interior de transformaci n intelectual, moral y espiritual. Y les propone una metodolog a de trabajo la cual posibilita que cada APRENDIZ mas n genere su propia luz interior, aspirando a que, guiado por ella, alcance el dominio pleno y cabal de su existencia. Pero la profundidad y la altura que alcance cada nuevo hermano, s lo depender de su esfuerzo, de su perseverancia y de su compromiso. La meta es clara: Deber is hacer de vos un hombre nuevo , reza el ritual inici tico de la Orden. Estas p ginas pretenden ser la gu a inicial de quienes emprenden el arduo camino, brind ndoles la primera aproximaci n a la Historia de la Orden, y a la organizaci n reglamentaria e institucional que enmarca su funcionamiento. Les acerca, adem s, distintos enfoques sobre los S mbolos del Grado de APRENDIZ Mas n que esperamos faciliten el acceso del reci n iniciado a las ense anzas veladas en DE LA MASONERIA La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones se define institucionalmente como una sociedad filantr pica, filos fica y progresista.

3 Sus objetivos apuntan a la exaltaci n y el perfeccionamiento de las m s elevadas potencialidades humanas. La Orden asienta sus principios en ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad; y asume que el hombre puede alcanzar su realizaci n a trav s de la Ciencia, la Justicia y el Trabajo (Trilog a que constituye su lema). Esto ideales, que en el seno de nuestra Instituci n no s lo se expresan sino que se hacen realidad, fueron los que inspiraron a hombres de todos los tiempos a la hora de enfrentar y combatir reg menes opresores, desp ticos o que negaban la dignidad de la condici n humana. Vali ndose de una tradici n inici tica, compuesta por s mbolos y alegor as, el lenguaje mas nico trata de operar en lo profundo de la conciencia para sacar a la luz aquellos arquetipos que distinguen a los hombres cabales. Este proceso, expuesto en nuestros Talleres, debe ser inexorable; auxiliado por un profundo trabajo en el conocimiento de las Ciencias y las Artes.

4 Esto le permitir al APRENDIZ Mas n penetrar en el origen y la orientaci n de la bater a simb lica propuesta por la Orden. La Masoner a le otorga a cada hermano el marco adecuado para que lleve adelante su obra; asegura la fecundidad del trabajo individual y colectivo, y brinda un mbito donde puede ejercitarse la autodeterminaci n con las garant as de Justicia y Tolerancia necesarias para alcanzar el bien com n. De esta forma, la Masoner a se erige en baluarte y custodia del progreso de la humanidad, como as tambi n en ac rrima enemiga de la ignorancia, el fanatismo y la codicia. II. DE LOS ORIGENES Resulta imposible determinar con exactitud cu l fue el momento de la evoluci n en el que un animal decidi erguirse en sus patas traseras, abandonando la ed nica felicidad zool gica y despertando a la angustia metaf sica. Tampoco se puede fijar el punto en el que la conciencia de s mismo comenz a impulsar al hombre gener ndole inquietudes sobre su origen, su esencia y su futuro.

5 Quiz s debamos buscar la g nesis de los ideales de la Orden en ese momento, el de nuestro inicio como seres humanos, cuando comenzamos a establecernos y a relacionarnos constituyendo sociedades complejas. Las leyendas que componen nuestra tradici n, y que nos trasmiten que la Masoner a ha existido desde los or genes mismos del hombre, deben interpretarse con sentido simb lico. As , la Masoner a remonta su inicio a cuatro mil a os antes de Cristo. La raz n de considerar esta fecha como su punto de partida, puede comprenderse si se tiene en cuenta que la posibilidad de remontarnos hist ricamente nos ubica como cercanos a esa fecha: la aparici n de los primeros rastros de actividad metal rgica compleja en la 2regi n de la Mesopotamia, entre los r os Eufrates y Tigris; el descubrimiento y el empleo de la rueda, la aparici n de una organizaci n pol tica y social estable, y el comienzo de la utilizaci n de la escritura.

6 Pero sea cual fuere el momento hist rico real de su origen, la Masoner a determina que el lapso que vive la humanidad a partir de ese hito es el de la Verdadera Luz. Esta expresi n, en su forma abreviada (V..L.. ), debe acompa ar a las fechas en que son trazadas nuestras planchas (escritos); agreg ndole a la fecha del calendario Cristiano que corresponda en cada caso, los cuatro mil a os ya se alados.( Por ejemplo: el a o 1999, debe escribirse 5999 ). III. DE LOS ORIGENES INSTITUCIONALES. La actual Masoner a especulativa, tiene su origen en los antiguos gremios de constructores medioevales europeos operativos. Estas corporaciones ten an por actividad fundamental la edificaci n de catedrales y palacios, guardando celosamente los secretos de su arte, que s lo eran trasmitidos a sus integrantes, estableciendo severas penas para aquellos que los revelaran a extra os.

7 Durante los siglos XV y XVI estas primitivas c lulas mas nicas, denominadas Logias , comenzaron a incorporar como miembros aceptados a nobles, eclesi sticos y personalidades de las Ciencias y de las Artes. Esta presencia de integrantes ajenos a los gremios en los talleres respond a a la necesidad de prestigiarlos y solventarlos, brindando a cambio un mbito de libertad para la expresi n y la discusi n de ideas fuera del alcance de cualquier autoridad. De esta forma la actividad operativa pas a un segundo plano , al tiempo que el aspecto simb lico, vinculado a la construcci n del Templo, lleg a convertirse en el objeto principal de esta Masoner a Aceptada o Especulativa. Esta evoluci n prosigue hasta el siglo XVIII, cuando en Inglaterra se re nen cuatro Logias constituyendo la Gran Logia Pro Tempore, conocida tambi n como Gran Logia Unida de Inglaterra.

8 La Asamblea que se efectu el d a de San Juan el Bautista, el 24 de junio de 1717, resolvi elegir a uno de los Hermanos presentes para que dirigiera la reci n constituida Gran Logia, y dispuso efectuar en lo sucesivo una Asamblea y Fiesta Anual en la que ste ser a renovado, quedando en la decisi n de cada Gran Maestre la designaci n del resto de las autoridades. En 1723, dicha Gran Logia publica The Constitution of Free Masons , escrita por James Anderson ( manuscrito que aborda temas tales como Dios y la Religi n, las Autoridades Civiles, Superioras y Subalternas; la formaci n y direcci n de las Logias, los Maestros, los Compa eros y los Aprendices, sus derechos y obligaciones, etc.). Esta publicaci n deb a ocupar el lugar de las denominadas Reglas Generales recopiladas por Payne en 1720 que hab an sido destruidas. Adem s de los Reglamentos Generales, y una rese a hist rica fantasiosa, aparecen en el LIBRO de Anderson, una versi n de los denominados Antiguos Deberes, ( The Old Charges ).

9 Estos, junto al Poema Regius (1390 aprox.), y el Manuscrito Cooke (1410 aprox.) se han constituido en el conjunto de deberes obligados de todo Mas n. Los Reglamentos Generales de dicha Constituci n, establec an en el Art. XXXIV que: Cada Gran Logia anualmente tiene en s el poder y la autoridad de hacer nuevas normas o de modificarlas en el real inter s de la Antigua Fraternidad , siempre y cuando los antiguos Landmarks sean escrupulosamente Esta es la nica menci n que hace Anderson a la palabra Landmark , expresi n con la que se denominan las estacas que delimitan el terreno de una futura construcci n, y que puede traducirse como l mite, lindero, marca o moj n. Con tal expresi n, se hace referencia a los principios fundamentales que fueron trasmitidos oralmente desde la constituci n de las primeras Logias, por lo menos un siglo antes de la aparici n de dicha Constituci n, y que definen la esencia de la orden.

10 Lamentablemente Anderson no los ha detallado, mencionando s lo aquellos que hac an al momento particular en que se constituye la Gran Logia antes referida. Los investigadores han cre do encontrar cinco, siete o nueve de estos, y Mackey menciona 25. Algunas Grandes Logias de EEUU. han establecido 54, indudablemente en forma arbitraria y de dif cil aceptaci n. La Gran Logia de Inglaterra no hab a tenido necesidad de expedirse sobre ellos, hasta la aparici n de otros Orientes que interpretaban en forma distorsionada estos principios fundamentales de la Masoner a. A consecuencia de ello publica como respuesta - en 1929 los Principios Fundamentales para el Reconocimiento ; y, en 1938, Las Metas y Relaciones de la Masoner a Simb lica .Estos documentos son completados por las Reglas de Reconocimiento , recopiladas por las GG.


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