Transcription of V. V. Struve - UCAB
1 V. V. Struve Historia de la antigua Grecia (I). BIBLIOTECA. DE LA HISTORIA. sarpe Historia de la antigua Grecia I. T tulo original: Istoria Greck. Traducci n: M. Caplan y Equipo Editorial. Akal Editor, 1981. Por la presente edici n: SARPE, 1985. Pedro Teixeira, 8. 28020 Madrid. Traducci n cedida por Akal Editor. Dep sito legal: M. 11317-1986. ISBN: 84-7291-976-5 (tomo 68. ). ISBN: 84-7291-736-6 (obra completa). Impreso en Espa a - Printed in Spain. Imprime: Gr ficas FUTURA, Sdad. Coop. Lta. Villafranca del Bierzo, 21-23. Pol. Ind. Cobo Calleja FUENLABRADA (Madrid). En portada: La Acr polis de Atenas, vista desde el oeste. - 2 de 151 - V. V. Struve V. V. Struve El profesor V. V.
2 Struve constituye un caso muy espec fico dentro del grupo de estudiosos y tratadistas de temas cl sicos. Su origen ruso le aparta de las escuelas europeas tradicionales, la brit nica y la alemana sobre todo. En efecto, Struve se mantiene muy alejado de los planteamientos que han informado a ambas escuelas de estudios cl sicos, que encontraban en la interpretaci n de restos arqueol gicos o en la transcripci n de documentos hallados la clave de sus conclusiones acerca de los per odos tratados. El autor de la obra que a continuaci n se incluye en este volumen presta, por el contrario, gran atenci n a otras claves que desde su punto de vista ofrecen posibilidades de interpretaci n m s amplias y, sobre todo, m s acordes con el inter s manifestado hacia la civilizaci n denominada griega.
3 La aplicaci n de los principios marxistas de interpretaci n hist rica ofrece en la obra de Struve una rica gama de posibilidades de observaci n de un fen meno del calibre alcanzado por la que se gener en las orillas del mar Egeo. De ah la importancia de este texto, que ofrece aportaciones novedosas acerca de una cuesti n tratada en demas a mediante prismas en muchas ocasiones err neos. Historia de la antigua Grecia . La visi n que Struve aporta de la Grecia antigua en las p ginas que siguen a esta introducci n est determinada por el concepto interpretativo del materialismo hist rico. Seg n ste, la Historia debe ser considerada como efecto de la tensi n producida por el permanente enfrentamiento entre clases sociales que configuran el espectro humano de la agrupaci n humana en cuesti n.
4 Ello incide de forma definitiva en un apartamiento de planteamientos de signo tradicional que situaban sobre otros elementos presentes en este proceso las claves de desarrollo del mismo. Elementos situados en los mbitos de lo irracional, tales como las creencias religiosas, la personalidad de pol ticos o h roes militares, la presencia de creadores de val a sorprendente en relaci n con el medio en que se desenvolv an, etc. La organizaci n econ mica, social y pol tica de los griegos de la Antig edad es considerada aqu como estructura fundamental de todo ulterior tratamiento de la cuesti n, lo que ha elevado el texto que sigue en manual de imprescindible estudio y consulta a niveles universitarios en muchos pa ses, entre ellos Espa a a partir del momento de su traducci n a la lengua castellana.
5 Este valor did ctico resulta de especial inter s para toda persona interesada en realizar una aproximaci n v lida al conocimiento de la que ha sido denominada Grecia cl sica. El mismo car cter de la obra, manual en las facultades de Historia, lo convierte en til instrumento dotado de valores did cticos que clarifican de forma especialmente efectiva los aspectos de base de la organizaci n de una civilizaci n que todav a sigue constituyendo obligada referencia dentro del mundo actual. La obra de Struve rehuye toda posibilidad de mitificaci n y alejamiento de la realidad que el mismo objeto de estudio indudablemente fomenta por su misma naturaleza. Es precisamente este car cter neutro el que le proporciona todo su valor did ctico por una parte e informativo por otra.
6 - 3 de 151 - Historia de la antigua Grecia I. La antigua Grecia Los Antecedentes La peripecia vital desarrollada por la antigua Grecia presenta unas caracter sticas no igualadas por ninguna otra civilizaci n a lo largo de la Historia. Todos los elementos que act an en este proceso parecen haber sido dispuestos para ofrecer un panorama arm nico y completo del nacimiento, evoluci n, auge, decadencia y muerte de la organizaci n de una sociedad dotada de muy espec ficas se as de identidad. A partir del asentamiento de pueblos procedentes de centroeuropa y del Medio Oriente, el espacio griego habr a de adquirir progresivamente rasgos muy singulares en medio de un mbito definido, ante todo por la confusi n y mezcla de poderes, poblaciones e intereses.
7 La cuenca del Egeo servir como indispensable plataforma para la aparici n, desarrollo y, finalmente, decadencia de esta civilizaci n a lo largo de los diferentes y consecutivos per odos que la conforman. Este mar sirve como espacio central de asentamiento de los pueblos que de forma sucesiva contribuyen a formar los estratos necesarios para la obtenci n del resultado final b sico: la civilizaci n griega. Este mbito es ante todo un centro de intercambio de influencias y corrientes de pensamiento, as como correa de transmisi n de conocimientos y experiencias adquiridas por civilizaciones precedentes, sobre todo la egipcia y la mesopot mica. Egipto, Babilonia y Fenicia, sobre todo, aportar n a la naciente civilizaci n griega algunos de sus elementos fundamentales, desde aplicaciones pr cticas en materia econ mica hasta referencias de orden sobrenatural o conocimientos cient ficos.
8 Est fuera de toda duda la determinante influencia que en la organizaci n primitiva de las poblaciones situadas sobre el territorio de la Grecia cl sica tuvo la vecindad egipcia. El pa s del Nilo, situado en medio de un marco de decadencia que conoc a peri dicas recuperaciones temporales, actuar a sobre las islas y el espacio continental que se situaban frente a sus costas. As , Grecia partir a inicialmente de unas bases dotadas de un alto valor, que el Egipto fara nico le prestaba por medio de una expansi n poco interesada en la colonizaci n, seg n la actual idea que tenemos de este concepto. La Grecia arcaica se ver a de esta forma determinada por sus mbitos geogr ficos m s meridionales, situados en las islas y sobre todo en Creta, que habr a de desarrollar una perfeccionada civilizaci n y servir a como punto de partida de la posterior evoluci n conjunta del territorio griego.
9 En aquellos primeros momentos, es caracter stica la falta de unidad entre las diversas entidades pol ticas de car cter marcadamente rudimentario que se reparten el suelo del pa s. A esta primera presi n ejercida sobre el espacio griego a partir del sur seguir la oleada de penetraciones procedentes del noroeste, que conseguir n estabilizar la presencia de nuevas poblaciones y ordenar los fundamentos que har n posible la aparici n de unidades pol ticas que ya configuran el aspecto general de la Grecia propiamente cl sica. Los Hechos A partir de la acci n de estas dos corrientes centr petas, que tendr an en Atenas su mejor plasmaci n pr ctica, debe efectuarse toda observaci n de la evoluci n hist rica de la Grecia cl sica.
10 La Atenas de Pericles centra con toda justicia este prolongado per odo, y lo hace debido a una serie de motivaciones espec ficas de las que carec an los dem s ordenamientos socioecon micos existentes hasta entonces. Todos los historiadores est n de acuerdo en que la existencia de una Atenas ordenada en funci n de principios que entonces se manifestaban como - 4 de 151 - V. V. Struve verdaderamente revolucionarios ser a capaz de transformar a fondo la historia del mundo occidental. El clasicismo griego en todas sus manifestaciones, sociales y pol ticas, literarias y pl sticas, vendr a determinado por un inter s enfocado hacia la sencillez. Grecia ofrecer a al mundo muestras de las posibilidades de aplicaci n de este practicismo sobre todos los mbitos de la vida, tanto los de car cter personal como aquellos que trascend an de ste para convertirse en directo reflejo de necesidades de ndole comunitaria.