Example: air traffic controller

Yuri Escalante Betancourt - CONAPRED

Derechos de los pueblos ind genas y discriminaci n tnica o racial Yuri Escalante Betancourt 2009. Derechos de los pueblos ind genas y discriminaci n tnica o racial Cuadernos de la igualdad, n m. 11. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminaci n Dante n m. 14, col. Anzures, Del. Miguel Hidalgo, 11590, M xico, df Formaci n y cuidado editorial Atril Excelencia Editorial isbn 978-607-7514-14-5. Se permite la reproducci n total o parcial del material incluido en esta obra, previa autorizaci n escrita por parte de la instituci n. Ejemplar gratuito, prohibida su venta. Impreso en M xico Printed in Mexico Contenido 5 Presentaci n 7 introducci n 29 las m scaras del racismo 43 L los Pueblos ind genas y la discriminaci n en m xico 55 R r eflexiones finales 61 B bibliograf a b sica 63 sobre el autor Presentaci n En el a o 2005, por primera vez en la historia de M xico el Con- sejo Nacional para Prevenir la Discriminaci n ( CONAPRED ) y la Secretar a de Desarrollo Social (Sedesol) levantaron una Encues- ta Nacional sobre Discriminaci n, un ejercicio para medir la per- cepci n que el pueblo mexicano tiene sobre este tema, desde di- versos mbitos de la vida cotidiana.

6. D. erechos i n D í g e n a s y D iscriminación étnica o racial. Este es un recorrido histórico que ilustra la percepción que se tiene de lo indígena y su contexto en el ámbito nacional, desde las

Information

Domain:

Source:

Link to this page:

Please notify us if you found a problem with this document:

Other abuse

Advertisement

Transcription of Yuri Escalante Betancourt - CONAPRED

1 Derechos de los pueblos ind genas y discriminaci n tnica o racial Yuri Escalante Betancourt 2009. Derechos de los pueblos ind genas y discriminaci n tnica o racial Cuadernos de la igualdad, n m. 11. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminaci n Dante n m. 14, col. Anzures, Del. Miguel Hidalgo, 11590, M xico, df Formaci n y cuidado editorial Atril Excelencia Editorial isbn 978-607-7514-14-5. Se permite la reproducci n total o parcial del material incluido en esta obra, previa autorizaci n escrita por parte de la instituci n. Ejemplar gratuito, prohibida su venta. Impreso en M xico Printed in Mexico Contenido 5 Presentaci n 7 introducci n 29 las m scaras del racismo 43 L los Pueblos ind genas y la discriminaci n en m xico 55 R r eflexiones finales 61 B bibliograf a b sica 63 sobre el autor Presentaci n En el a o 2005, por primera vez en la historia de M xico el Con- sejo Nacional para Prevenir la Discriminaci n ( CONAPRED ) y la Secretar a de Desarrollo Social (Sedesol) levantaron una Encues- ta Nacional sobre Discriminaci n, un ejercicio para medir la per- cepci n que el pueblo mexicano tiene sobre este tema, desde di- versos mbitos de la vida cotidiana.

2 Entre los resultados destaca que el considera a la poblaci n ind gena como el segundo sector m s desprotegido; el piensa que la discriminaci n y la pobreza son consecuencia de que en una comunidad o ciudad convivan ind genas y no ind genas; y el dato m s revelador es que , uno de cada cinco mexicanos, no aceptar a compartir su vivienda con un ind gena. Estas cifras son el reflejo de un fen meno que sabemos que existe, en medio del cual, parad jicamente, los miembros de una sociedad se enorgullecen internacionalmente por su origen ind - gena y sus culturas milenarias, pero donde se contin a excluyen- do y discriminando a este sector que representa por lo menos el 10% de la poblaci n nacional. En este n mero once de la serie Cuadernos de la igualdad , el autor Yuri Escalante Betancourt reflexiona y analiza los mo- mentos hist ricos y filos ficos que hemos experimentado en M xico desde la consumaci n de la Independencia hasta nues- tros d as en aras de integrar, reconocer o quiz s asimilar a los pueblos originarios, a los que de alguna u otra manera se les ter- mina nuevamente por discriminar, ya sea por razones tnicas o raciales.

3 Cuadernos de la igualdad 5. Este es un recorrido hist rico que ilustra la percepci n que se tiene de lo ind gena y su contexto en el mbito nacional, desde las teor as del liberalismo, el nacionalismo, el indigenismo, y recien- temente el multiculturalismo, reconocido inclusive en la Consti- tuci n Pol tica de los Estados Unidos Mexicanos. Sin duda hemos logrado avances en la manera de convivir con las comunidades ind genas y pueblos originarios de nuestro territorio; hemos reconocido su autonom a, su lengua, su organi- zaci n, sus tradiciones y hasta sus formas de gobierno; sin em- bargo, tarde o temprano insistimos en que a pesar de ello deben ajustarse a nuestras costumbres, a nuestras obligaciones, a nues- tros derechos, a las leyes de la naci n, lo que redunda en una nueva forma de discriminaci n y exclusi n, pues no terminamos de reconocerlos como sujetos de derecho, merecedores de los mis- mos derechos, adem s de beneficiarios de las pol ticas de asisten- cia social.

4 La lectura de este trabajo permite, como ha sido el objetivo de esta serie Cuadernos de la igualdad , tener mayor conocimiento y mejores elementos para entender la situaci n que enfrentan los grupos vulnerados, en este caso los pueblos ind genas, buscando promover la cultura de la inclusi n en todas las personas que hojeen este cuaderno, m s all de su origen tnico o racial. Por- que la misma Constituci n de la Rep blica establece en su art cu- lo primero que M xico es una naci n pluri tnica y multicultural y que ser ind gena no debe ser, por ning n motivo, causa de actos de discriminaci n. Perla Bustamante Corona 6 Derechos ind genas y discriminaci n tnica o racial Introducci n Empecemos con dos testimonios ilustrativos de una situaci n y tiles para dar inicio al presente texto. El primero es el siguiente: Viene uno al Distrito Federal, lo ven con su traje tradicional y lo hacen de me- nos, incluso la propia polic a. Quiere uno entrar a una tienda y a veces no lo dejan.

5 La misma polic a o la gente que trabaja ah no nos permiten pasar. Y uno como ind gena se siente mal, ya que nos destruyen la autoestima. Hasta en la misma escuela nos discriminan. Nos dicen: Patarrajada!, de d nde vienes?, por qu estudias ac ? . S lo porque uno no es como ellos nos hacen a un lado, hasta los mismos profesores nos dicen: T eres ind gena (Jos Manuel S n- chez, tzotzil-tzeltal). El segundo nos dice: No s lo existe discriminaci n en lo cultural, por lengua o vestimenta, sino tam- bi n en otros mbitos que no se han visto y no se han tomado en cuenta, como por ejemplo, en la cuesti n pol tica. Me refiero a que los pueblos ind genas tengan una representaci n real en la Asamblea Legislativa. Obviamente, existe una discriminaci n por origen tnico (Epifanio D az Sarabia, triqui). No importa aqu qu definici n te rica, jur dica o pol tica tengamos sobre la discriminaci n. Lo esencial de cualquier fen - meno discriminatorio consiste en comprender el da o que produ- ce a la dignidad y autoestima de las personas o a la situaci n de exclusi n y segregaci n del grupo que la padece.

6 Por ello hemos querido iniciar este ensayo con la reproducci n de dos testimo- nios que nos permiten adentrarnos en la perspectiva de algunos integrantes de los pueblos ind genas sobre la manera como sien- ten el rechazo, sea individual o colectivo, que les impone la so- ciedad dominante. Una actitud compasiva por las v ctimas tampoco es la solu- ci n pertinente. La sensibilidad, la comprensi n e incluso la em- pat a hacia el grupo que sufre discriminaci n no resulta suficien- Cuadernos de la igualdad 7. te para dar una salida adecuada al problema, pues si la atenci n s lo se concentra en las consecuencias, es posible que propicie- mos un paternalismo o un altruismo inocente que correr a el ries- go de perpetuar el estado de cosas a consecuencia de aplicar me- didas parciales o, peor a n, especiales. En este sentido, otro aspecto esencial del fen meno discrimi- natorio es pensar que sus efectos se reducen al grupo que lo pade- ce, sin entender que al rechazar y privar de derechos a un colecti- vo o a un individuo tambi n se afectan negativamente los principios generales de convivencia.

7 Es decir, la discriminaci n en general, y la discriminaci n tnica en particular, no s lo perjudican a los grupos y personas que las sufren, sino tambi n al tejido social en su conjunto, poniendo en riesgo la armon a y los v nculos entre todos los sectores socioculturales que lo integran. Dicho en otras palabras: la gravedad de la discriminaci n no puede reducirse, como generalmente se hace, a un problema que tan s lo afecta a los individuos que la padecen, aunque ellos sean las v ctimas m s visibles, sino m s bien a una falla de ori- gen si se nos permite el t rmino que parte de las condiciones ideol gicas, culturales, sociales y estructurales en las cuales la discriminaci n se incuba y se manifiesta. No podemos, enton- ces, avanzar en la comprensi n y, por tanto, en la prevenci n de este fen meno, aislando el problema en acontecimientos, casos o situaciones concretas, sino desentra ando su origen, naturale- za y raz n de ser.

8 Como cuesti n de principio, vemos que resulta muy importan- te conocer la perspectiva o la circunstancia del sujeto discrimina- do, pues este flagelo no es algo que se conozca o deduzca intelec- tualmente, sino que su s ntoma es el sufrimiento y la exclusi n tangible. Sucede muchas veces que los pol ticos, acad micos y l deres de opini n minimizan e incluso niegan hechos o sostienen doctrinas evidentemente racistas, argumentando que s lo ellos tienen la capacidad de entender o de dar cuenta de su existencia. Se atribuyen el don de la verdad sobre el tema y descalifican al actor diciendo que est equivocado, que tiene intereses, que es manipula- 8 Derechos ind genas y discriminaci n tnica o racial do, etc tera. Por el contrario, nosotros consideramos que el pun- to de vista del actor o el factor situacional es fundamental para conocer las caracter sticas y consecuencias del fen meno discri- minatorio. En segundo lugar, lo anterior no significa que debemos que- darnos en las apariencias, sino que dichos testimonios tienen que ser visualizados a la luz de un marco interpretativo que permita superar enfoques simplistas.

9 La g nesis y la permanencia de la discriminaci n obedecen a razones profundas y complejas que estructuran, ordenan y norman a la sociedad. Se trata, como apuntan muchos autores, de un sistema cultural e ideol gico, y no tan s lo de actos aislados de mala voluntad, producto de la ignorancia o guiados por la obtenci n de ventajas personales (aunque mucho hay de eso). En tercer lugar, por lo tanto, debemos ir m s all de un enfo- que meramente moment neo, del estado actual o diagn stico (ya sea global o nacional) de los malestares que produce la discrimi- naci n tnica, y en este caso particular, la discriminaci n hacia los pueblos ind genas de M xico, pues restringir el fen meno a su an lisis contempor neo ser a superficial. Ello implica llevar a cabo un repaso del proceso de conformaci n de las doctrinas y pol ticas del pasado que han alentado y perpetuado la discrimi- naci n tnica, de manera que puedan entenderse a cabalidad las condiciones en que viven actualmente los pueblos ind genas y sus integrantes.

10 Tambi n ser menester revisar el rumbo y las transformaciones que est sufriendo la discriminaci n tnica a escala mundial, re- gional y nacional. En otras palabras, abordar el fen meno en toda su amplitud, con historia y prospectiva, pues as como somos cada vez m s conscientes de sus impactos y pregonamos soluciones desde los organismos internacionales y nacionales encargados del tema, tambi n observamos c mo la discriminaci n tnica se reac- tiva y se reproduce con nuevas manifestaciones, alrededor de nue- vos acontecimientos generalizados, como la migraci n, el resurgi- miento de las identidades y el miedo al terrorismo. Cuadernos de la igualdad 9. En este sentido, el objetivo principal del ensayo es dar un pa- norama general del paradigm tico y recurrente fen meno de la discriminaci n tnica, concretamente de la discriminaci n ma- nifiesta hacia los pueblos ind genas, para lo cual es necesario te- ner en cuenta los escenarios hist ricos y contempor neos donde se recrea, as como los marcos te ricos e interpretativos b sicos orientados a entender el problema en su justa dimensi n.


Related search queries