Transcription of Consenso de Hemorroides - medigraphic.com
1 Mexicana de Coloproctolog a Vol. 16, Nos. 1 a 3 Enero-Diciembre 2010pp 4-14 Consenso en cirug a colorrectalConsenso de HemorroidesParticipantes: Dr. Francisco Abarca Aguilar, (Ecuador); Dr. Ricardo Alfonzo N ez, (Venezuela); Dra. Vivianne Anido Escobar, (Cuba); Dr. Le n Aillaud II, (M xico); Dr. Francisco Fidel Llorente Llano, (Cuba); Dr. Mart n Arroyo C zares, (M xico); Dr. Pedro Aguilar, (USA); Dra. Patricia Barvo, (Venezuela); Dr. David Beck (USA); Dr. Gabriel Bucio Vel zquez, (M xico); Dr. Leonardo Busta-mante P rez, (Venezuela); Dr. Edwin Giovanni Ca as El as, (El Salvador); Dr.
2 Jorge Ernesto Castro Alas, (El Salvador); Dr. Gilbert Coello Nucamendi, (M xico); Dra. Mar a Elena Gonz lez Solares, (Cuba); Dr. Ahmed Guzm n A, (Cuba); Dra. Yaycira Guillen, (Venezuela); Dr. Joaquim de la Puente Su rez, (Brasil); Dr. David Espinosa Medina, (M xico); Dr. Miguel L. Esquivel Herrera, (M xico); Dr. Ricardo Escalante G, (Venezuela); Dr. scar A Escalante Valenzuela, (Brasil); Dra. Patricia A. Ferreira Mongelos, (Argentina); Dr. Ricardo Fiszerowicz, (Argentina); Dr. Ignacio G mez, (USA); Dr. Luis Garc a Sol rzano (M xico); Dr. Daniel Guerra Melgar, (M xico); Dr. Luis Guerra Melgar, (M xico); Dr.
3 H ctor Ren Hazbon Nieto, (Colombia); Dr. Alejandro Inda Toledo, (M xico); Dr. Ram n Joa, (Rep. Dominicana); Dra. Patricia Keller vila Camacho, (M xico); Dr. Jorge A. Lobo Moreno, (M xico); Dr. Guillermo Llanes D az, (Cuba); Dr. Jos de Jes s M rquez Garc a, (M xi-co); Dr. Paulino Mart nez Hern ndez Magro, (M xico); Dr. Luis Mej as Gonz lez, (Venezuela); Dr. Maxi M ndez Mor n, (Guatemala); Dr. ngel Pel ez Vargas, (M xico); Dr. Rodrigo Alfredo Melgar Portillo, (El Salvador); Dr. Jos Miguel Jorge Messia, (Per ); Dr. Abel Morales D az, (M xico); Dr. Rogelio Morales Cattani, (Ecuador); Dr.
4 Eitenmm eller, (Alemania); Dr. Mario Alberto Pacheco P rez, (M xico); Dr. Marco Vinicio P rez Mariscal, (M xico); Dr. Guillermo P rez M.(Ecuador); Dra. Gloria Pimentel Chagoya, (M xico); Dr. Jorge Pinedo, (Chile); Dra. Xiomara del C. Puente Semanat, (Cuba); Dr. Jaime Fernando Rangel, (M xico); Dr. Jos Alfredo Reis Jr. (Brasil); Dr. Ulises Rodr guez Wong,(M xico); Dr. Fidel Ruiz Healy, (M xico); Dr. V ctor M. Ru z Castro, (Costa Rica); Dr. Javier Sandoval J uregui, (Per ); Dr. Carlos Sardi as, (Venezuela); Dr. Carlos Giovanni Torres Duarte, (Ve-nezuela); Dr. Gerardo Toro, (Venezuela); Dr.
5 William Vargas Alpizar, (Costa Rica); Dr. Josep Verg Shutle-Eversum, (Espa a); Dr. Alfredo Vicencio Tovar, (M xico); Dr. Luis Villasana Roldos, (Cuba)ResumenLas Hemorroides son formaciones normales en el organismo y cuando no dan sintomatolog a no ameritan tratamiento. Las Hemorroides tienen una funci n espec fica en los mecanismos de continencia. En m s o menos el 80% de los casos el tratamiento de la enfermedad he-morroidal es netamente m dico. En las trombosis hemorroidales externas el tratamiento de elecci n es la hemorroidectom a simple. En las Hemorroides de segundo grado el tratamiento de elecci n deber a ser la ligadura con banda el stica.
6 En las Hemorroides de tercer grado con prolapso mucoso y componente externo podr a utilizarse la macroligadura alta con ex -resis del componente externo o una t cnica convencional (Milligan y Morgan, Semicerrada o Ferguson). Y otras alternativas como la t cnica semicerrada (Dr. Ru z Moreno), dispositivos e instrumental con tecnolog a de punta para mejorar la t cnica y un mejor pron stico para el paciente como: en las Hemorroides de tercer grado con escaso componente externo y prolapso mucoso, la indicaci n espec fica es la mucosectom a circular . Y por ltimo en las Hemorroides de cuarto grado con escaso componente externo y prolapso mucoso, sigue siendo la mucosectom a circular la indicaci n espec fica; mientras que en ese mismo grado Direcci n para art culo puede ser consultado en versi n completa en Mexicana de Coloproctolog a 2010;16(1 a 3) nLas Hemorroides o almorranas, representan la patolog a m s frecuente en el campo de la Coloproctolog a.
7 Su nombre deriva del lat n Hemo o del griego Alba, que en ambas lenguas significa 400 a os antes de Cristo, Hip crates en sus tratados se refer a a las Hemorroides , tratando con un hierro candente las que se encontraban Faraones egipcios, ten an m dicos personales denominados Guardianes del ano del Fara n quienes de manera exclusiva se desempe aban tratando los problemas del ano recto del nuestros d as donde no s lo los m dicos intentan controlar el problema, sino que brujos y char-latanes, se mofan de los pacientes aplicando menjurjes y sahumerios para su definici n de la enfermedad hemorroidal, su etio-log a y su tratamiento son conceptos extremadamente din micos, por lo que han cambiado continuamente con el transcurrir de los tiempos; esto ha redundado en tratamientos mucho menos agresivos.
8 Es por esto que se propuso un Consenso a nivel Iberolatinoamericano para jerarquizar, cu les son las mejores alternativas de tratamiento para esta nActualmente no es posible precisar una definici n exac-ta de lo que son o la naturaleza exacta de la enfermedad hemorroidal, pero toda definici n debe estar ligada a la etiopatogenia de la concepto tradicional de enfermedad hemorroidal como Dilataciones venosas (v rices) ubicadas en el canal anal, ha sido muy dif cil de cambiar a pesar del sinn mero de estudios que ha demostrado lo errado de este concepto. Como sabemos, las Hemorroides son estructuras anat micas normales (cojinetes vasculares)
9 , que est n presentes desde la etapa embrionaria, y est n ubicados en el cuadrante anterior derecho, posterior derecho y lateral izquierdo del canal anal, que no co-rresponden a ramas terminales de la arteria hemorroidal superior, estos plexos dependen primordialmente de la circulaci n sist s hoy en d a podemos constatar que las hemo-rroides tienen una funci n real que es la discriminaci n de las distintas sensaciones que se suceden en el recto bajo y el ano, por ejemplo saber si el contenido que se encuentra dentro del ano recto es s lido, l quido o resecci n arbitraria de los cojinetes hemorroida-les, llevan a la p rdida de esta importante funci amplio componente externo una de las t cnicas convencionales deber a ser aplicada.
10 Hoy en d a con los nuevos conceptos de etiolog a de la enfermedad hemorroidal como un producto del descenso cr nico de las paredes anorrectales, podr amos asegurar, que ha pesar del componente externo marcado en enfermedad hemorroidal de segundo, tercero y cuarto grado, la mucosectom a circular deber a ser el gold est ndar en el tratamiento de estas patolog as. Es por esto que se propuso protocolizar un Consenso de todas las alter-nativas de tratamiento para esta enfermedad, sustentadas por estudios previos y resultados comparativos as como tambi n contraindicaci n o no recomendaci clave: Consenso de Enfermedad Hemorroidal, alternativas de are normal formations in the organism and when they re asymptomatic doesn t need any treatment.