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La llamada solidaridad impropia en la …

La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del Tribunal Supremo Joaqu n Ataz L pez C ceres, 16 de noviembre de 2006. La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del TS. ndice 1. 3. 2. Aproximaci n al concepto de solidaridad impropia .. 5. Tipolog a de supuestos en los que el Tribunal Supremo habla de solidaridad Casos en los que dos o m s personas son causantes de un mismo da o .. 6. Casos en los que distintos preceptos conceden acci n contra diferentes personas para la reparaci n del mismo da o.. 7. a. Responsabilidad por hecho ajeno ex art culo 8. b. Otros supuestos de responsabilidad por una actuaci n ajena.

La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del TS —3— 1. Preliminar * Aunque hace años que el Tribunal Supremo viene usando la expresión

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1 La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del Tribunal Supremo Joaqu n Ataz L pez C ceres, 16 de noviembre de 2006. La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del TS. ndice 1. 3. 2. Aproximaci n al concepto de solidaridad impropia .. 5. Tipolog a de supuestos en los que el Tribunal Supremo habla de solidaridad Casos en los que dos o m s personas son causantes de un mismo da o .. 6. Casos en los que distintos preceptos conceden acci n contra diferentes personas para la reparaci n del mismo da o.. 7. a. Responsabilidad por hecho ajeno ex art culo 8. b. Otros supuestos de responsabilidad por una actuaci n ajena.

2 9. c. Casos de acci n directa (en el sentido estricto de la palabra).. 10. En particular: las responsabilidades derivadas de la construcci n .. 10. Otros supuestos .. 11. Por qu es impropia esta solidaridad ..12. a. La solidaridad impropia lo es por no proceder de pacto ni de ley.. 13. b. La solidaridad impropia lo es por producirse una disociaci n entre las relaciones externas y las internas.. 15. c. La solidaridad impropia lo es por ser una solidaridad ex post 16. Es posible extraer de lo anterior una noci n de solidaridad impropia ?..17. 3. Las consecuencias de que la solidaridad sea impropia .

3 18. Ius electionis y ius variandi como principal consecuencia de la declaraci n de solidaridad . El litisconsorcio pasivo necesario..18. El litisconsorcio pasivo necesario cuando la obligaci n de uno de los responsables depende de la de otro.. 19. El ius variandi en los casos de causaci n conjunta del da 21. La interrupci n de la prescripci n..23. Otras posibles cuestiones:..26. La acci n de regreso ex art culo 1145 a favor del deudor que pag .. 26. Relaciones externas en la solidaridad pasiva que se basan en la existencia de relaciones internas: El art culo 1148.. 27. 4. A modo de conclusi n 28.

4 Bibliograf a.. 28. 2 . La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del TS. 1. Preliminar*. Aunque hace a os que el Tribunal Supremo viene usando la expresi n solidaridad impropia (o, a veces, responsabilidad in solidum1), hasta poca muy reciente la doctrina no se hab a hecho eco de la misma2, y as , entre nuestros manualistas, es raro incluso que se la llegue a mencionar, al menos en el apartado dedicado a las obligaciones solidarias, sin que, por otra parte, apenas haya trabajos dedicados espec ficamente a ella3. Hay, eso s , estudios sobre la pluralidad de sujetos en la obligaci n indemnizatoria.

5 Pero, a mi modo de ver, los t rminos solidaridad impropia y responsabilidad conjunta no son enteramente * Para simplificar las citas en el presente trabajo, al final se adjunta una gu a de la bibliograf a citada en la que a cada obra se le asigna un n mero, de tal forma que en las p ginas que siguen, cuando se quiere citar alguna obra concreta, se indica exclusivamente el nombre del autor y el n mero correspondiente a la obra de que se trate, encerrado este ltimo entre corchetes. 1 Desde un punto de vista hist rico ambas denominaciones no podr an ser sin nimas; y desde el punto de vista doctrinal tampoco, a la vista del estudio de LE N ALONSO [16].

6 Pero el Tribunal Supremo suele considerar ambas denominaciones como sin nimas. V anse, por ejemplo, las sentencias de 8 de febrero de 1994 [RJ 1994, 934], 17 de junio de 2002 [RJ 2002, 5223] 14 de marzo de 2003 [RJ 2003, 3645]. A veces, se habla s lo de obligaciones in solidum (como en las STS de 2 de junio de 1980 [RJ 1980, 2396] 23 de febrero de 1981 [RJ. 1981, 604]), pero son casos asimilables a otros en los que s lo se habla de solidaridad impropia . Alguna sentencia aislada ha establecido cierta distinci n entre ambas nociones, como la de 7 de marzo de 2002 [RJ 2002, 4151] que afirma que en la obligaci n in solidum, no debe cada deudor la misma prestaci n que su coobligado, como ocurre en la obligaci n solidaria, sino una prestaci n id ntica.

7 2 A pesar de que son varias las sentencias en las que el Tribunal Supremo afirma o da a entender que la expresi n solidaridad impropia es de origen doctrinal. As , por ejemplo, la STS de 27 de octubre de 1982 [RJ 1982, 5577], donde se afirma que es la doctrina cient fica la que habla de solidaridad impropia , o las STS de 22 de abril de 1992 [RJ 1992, 3317], 20 de julio de 1992. [RJ 1992, 6438], etc. Pero lo cierto es que el origen de esta figura es plenamente jurisprudencial, y la doctrina o no se hab a pronunciado, o consideraba que se trataba de una figura de utilidad y consistencia m s que dudosas , en palabras de S NCHEZ JORD N ([22] p g.)

8 2451). 3 La aparici n de estudios espec ficamente dedicados a la solidaridad impropia es bastante reciente. Podemos mencionar los trabajos de BLASCO GASC [6], REGLERO CAMPOS. [20] y S NCHEZ JORD N [22]. Asimismo podr a citarse la ponencia presentada por el Profesor PANTALE N al Tercer Congreso de Derecho de Circulaci n y Seguro, celebrado en Almer a en 2005 titulada: solidaridad propia o impropia . Cosa juzgada . Pero, desgraciadamente, el texto de la ponencia se perdi en el incendio del edificio Windsor de Madrid por lo que quienes no tuvimos el placer de escuchar la intervenci n s lo podemos lamentar su p rdida y desear que en el futuro el autor se decida a rehacerla.

9 3 . La llamada solidaridad impropia en la jurisprudencia del TS. sin nimos, aunque s est n relacionados ya que la idea de solidaridad implica pluralidad de sujetos y en la inmensa mayor a de los casos en los que los tribunales hablan de una solidaridad impropia lo que se est discutiendo es un supuesto de responsabilidad civil extracontractual o contractual4. Posiblemente el que la doctrina haya empezado en tiempos recientes a prestar m s atenci n a esta figura, est relacionado con el hecho de que con fecha 27 de marzo de 2003, la Junta General de los Magistrados de la Sala Primera del Tribunal Supremo adopt por mayor a de votos el siguiente acuerdo5.

10 El p rrafo primero del art culo 1974 del C digo Civil nicamente contempla efecto interruptivo en el supuesto de las obligaciones solidarias en el sentido propio cuando tal car cter deriva de norma legal o pacto convencional, sin que pueda extenderse al mbito de la solidaridad impropia , como es la derivada de responsabilidad extracontractual cuando son varios los condenados judicialmente. La trascendencia de este acuerdo es evidente y se produce en numerosos aspectos6. De ellos ahora me interesa destacar uno: varias d cadas despu s de haber acu ado la expresi n, el Tribunal Supremo empieza a extraer consecuencias del hecho de que la solidaridad impropia sea impropia ; y esas consecuencias implican un r gimen jur dico diferente al de la solidaridad normal, o solidaridad propia (o sea: la que no es impropia ).


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